El Banco Central de la República Argentina superó el miércoles 5 de agosto los USD 50.000 millones en reservas internacionales por primera vez desde septiembre de 2019, alcanzando USD 50.059 millones. Al día siguiente, el Tesoro desembolsó USD 850 millones al FMI y las reservas retrocedieron USD 1.224 millones, quedando en USD 48.835 millones, lo que reveló la fragilidad del hito y la velocidad con que las divisas abandonan la cuenta central.
"Hay dólares de más para que el Banco Central pueda acumular reservas y restablecer un balance sólido. El desarrollo de sectores como la energía y minería permite eso", dijo el ministro de Economía, Luis Caputo, el miércoles 5 de agosto.
El crecimiento de las reservas estuvo impulsado mayormente por un aumento de USD 417 millones el día 5, generado por la suba internacional del oro, uno de los activos que integran la reserva. En ese mismo día, las compras oficiales de dólares fueron de apenas USD 8 millones. Desde que comenzó la Fase 4 del programa monetario en enero de 2026, el Central sumó USD 13.381 millones mediante distintas operaciones.
La operación Bopreales
Mientras el hito de las reservas se celebraba, el Tesoro realizó una operación que no aparecía en las estadísticas convencionales. Según confirmó una fuente con conocimiento directo del asunto citada por Bloomberg Línea, el Tesoro sumó USD 781 millones a su cuenta en el BCRA mediante el desarme de tenencias de Bopreales y la recompra de parte del remanente de Letras Intransferibles.
Salvador Vitelli, jefe de research de Romano Group, interpretó el mecanismo: el Tesoro tenía Bopreales por recaudación, se los dio al BCRA a cambio de pesos, con esos pesos le compró dólares al BCRA y con esos dólares le recompró Letras Intransferibles al Central. "En el neto, el Tesoro usó recaudación para recomprar Letras Intransferibles", dijo.
Esto significa que las reservas superaron los USD 50.000 millones en parte gracias a una operación interna entre el Tesoro y el BCRA que no refleja un ingreso neto de divisas al país.
Los números que no aparecen en la superficie
Los depósitos del Tesoro en el Central alcanzaron el lunes 4 de agosto los USD 4.387 millones, con un aumento de USD 781 millones que no fue acompañado por un aumento en los depósitos en pesos. La última licitación de deuda absorbió ARS 3,7 billones del mercado y se esperaba que esos pesos ingresaran a la cuenta del Tesoro en el BCRA. No fue así: ese día los depósitos en pesos cedieron ARS 0,3 billones.
Los analistas de 1816 especularon que el Tesoro podría haber depositado los pesos en bancos comerciales en lugar de hacerlo en el BCRA, evitando así que queden encajados al 100 por ciento. "Esta operación lo que evitó fue que suban mucho las tasas cortas el viernes", interpretó la firma.
Por otro lado, la autoridad monetaria renovó el 5 de agosto el swap con el Banco Popular de China hasta agosto de 2031, por un monto total de 130.000 millones de yuanes (aproximadamente USD 19.000 millones), de los cuales USD 5.000 millones están disponibles para uso inmediato. Esta herramienta funciona como una disponibilidad contingente de divisas y forma parte del poder de fuego del Central.
La visión del FMI y la estrategia electoral
Kristalina Georgieva, titular del FMI, elogió el rumbo del Central durante su visita reciente al país: "No me preocupa Argentina, que Argentina no tenga el dinero para pagar. Miro al Banco Central aquí presente. Sigan comprando, sigan comprando".
El monto de reservas alcanza el nivel más elevado desde el inicio de la gestión de Javier Milei y el mayor desde mediados de septiembre de 2019, cuando las reservas se ubicaban en USD 50.085 millones durante la presidencia de Mauricio Macri. Todavía se encuentran lejos del récord de USD 77.481 millones de abril de 2018.
Delphos Investment atribuyó el crecimiento a las compras de dólares acumuladas en el año por el BCRA y al crecimiento de los depósitos privados en dólares. "Este último punto deja entrever la preferencia de los agentes para ahorrar en dólares, sosteniéndose el desprecio al peso producto de la pseudo hiper de 2023. Esto es lógico y va en línea con la historia mundial, pero sigue representando el principal desafío del gobierno", sostuvo la consultora.
La inflación que viene
El jueves 13 de agosto, el INDEC publicará el dato de inflación de julio. El Relevamiento de Expectativas del Mercado del Central, que consulta a más de 30 consultoras, proyecta un IPC de 2 por ciento para el mes. El IPCBA de la Ciudad de Buenos Aires, que funciona como anticipo, reportó un aumento de 2,9 por ciento en julio, frente al 1,8 por ciento de junio.
Los analistas del REM también proyectaron que el dólar oficial cerrará 2026 en $1.652, un recorte de $20,70 respecto a la estimación anterior. La inflación acumulada para todo el año se espera en 29,8 por ciento, y el crecimiento del PIB se estimó en 2,7 por ciento para el 2026.


