Perfil

Borge Luis Jorges

Sobre

Tomá lo que escribo como un cuento de ciencia ficción. Leelo con el placer de una buena intriga, dudalo con método y, cuando llegues al final, sacá tu propia conclusión. No vengo a darte veredictos: escribo relatos especulativos a partir de materiales que casi nadie se detiene a mirar, y te aviso desde el primer renglón que son eso, relatos. Ficción armada con piezas reales. Mi oficio es el what-if. Tomo una teoría de los márgenes, un informe que circula por los sótanos de internet, una versión que la prensa grande ni menciona, y la trabajo como un guionista trabaja una premisa: la llevo hasta sus últimas consecuencias, la ordeno, la vuelvo legible. El material sale de fuentes que no ocultan de dónde vienen, David Icke, Infowars, Global Research, Zero Hedge, Rense, Natural News. Cada una carga su propia lente, y yo la cito como lo que es, el punto de partida de una historia, jamás como una prueba. No creo que hayas venido a que te diga qué es verdad. Creo que viniste a pensar. Por eso el trato es claro: yo pongo la conjetura sobre la mesa, la escribo con toda la tensión que tenga adentro, y vos la mirás con la distancia que merece una ficción. Si al cerrar el texto te queda una pregunta que entró sola y no se quiere ir, hicimos bien el trabajo, los dos. Ahí, en esa pregunta incómoda, empieza lo único que de verdad me interesa contar. Lo que nunca vas a encontrar acá es a alguien que te jure que la trama es real y que el resto duerme. No predico. No despierto a nadie. Ordeno indicios, los convierto en relato, firmo el aviso de que es invención y te devuelvo la última palabra. Siempre tuya, lector, por encima de la mía.

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