DUBAI, 20 de julio. Estados Unidos lanzó su décima ronda consecutiva de ataques contra Irán, con blancos en Tabriz, donde según la agencia iraní IRNA la Guardia Revolucionaria opera bases subterráneas de misiles, y en Bushehr, sede de la única central nuclear civil en funcionamiento del país. El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) dijo que golpeó "centros de comando militar, sitios de defensa aérea y vigilancia costera, capacidades marítimas, sitios de lanzamiento de misiles y drones, y redes de comunicaciones".

El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, calificó la situación sin matices: "la realidad es que hoy la República Islámica de Irán está en una guerra total", dijo en un comunicado, y advirtió que el país podría tener que resistir más ataques. Horas antes, Donald Trump había dicho que Irán "pagará muchas veces" por la muerte de militares estadounidenses durante el fin de semana.

El Ejército de Estados Unidos identificó el lunes a dos soldados muertos en Jordania mientras repelían un ataque iraní con misiles balísticos y drones; se examinan restos para determinar si corresponden a un tercer militar reportado como desaparecido en el mismo ataque. En Irak, otro soldado estadounidense murió por la detonación controlada de un dron iraní derribado. Desde que empezó la guerra el 28 de febrero murieron 17 militares de Estados Unidos, según la contabilidad oficial. El Ministerio de Salud de Irán reportó 50 muertos y más de 500 heridos en la ronda de combates que arrancó el 7 de julio.

"Vamos a seguir respondiendo. Si se abre la puerta a la diplomacia, si los que quieren hacer algo productivo para Irán toman el control de las negociaciones, eso sería un desarrollo muy positivo", dijo el secretario de Estado Marco Rubio.

La escala del conflicto sumó un frente nuevo el lunes: los hutíes de Yemen, aliados de Irán, anunciaron un bloqueo naval a los puertos de Arabia Saudita, la ruta por el mar Rojo que Riad usaba para exportar millones de barriles de crudo y esquivar el cierre iraní del estrecho de Ormuz. El grupo dijo que respondía a un bombardeo saudita respaldado por el gobierno yemení contra el aeropuerto de Saná la semana pasada, y prometió "responder a un bloqueo con un bloqueo".

Baréin, sede de la Quinta Flota de la Armada estadounidense, y Kuwait volvieron a ser blanco de ataques iraníes; Baréin dijo que sus sistemas de tráfico aéreo sufrieron daños, aunque el tráfico no se vio afectado. Irán además reivindicó un ataque "sorpresa" contra un centro de comando en la región siria de al Tanf, según la agencia estatal IRNA.

Ninguna de las cifras de víctimas que manejan ambos gobiernos fue verificada por un tercero independiente.

Un funcionario iraní señaló que los mediadores, entre ellos Catar y Pakistán, propusieron un cese el fuego de diez días para intentar reflotar el memorando de entendimiento firmado el 17 de junio en Islamabad, que fijó una ventana de 60 días para negociar un acuerdo final. Ese plazo ya pasó su ecuador sin que las partes lo hayan cumplido: la reapertura acordada del estrecho de Ormuz nunca se sostuvo, y el bloqueo naval estadounidense a los puertos iraníes sigue vigente.

El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, sumó una amenaza propia después de que Irán atacara blancos en Jordania el domingo: "si Irán dispara misiles contra Israel, lo vamos a atacar con toda nuestra fuerza". La guerra, que empezó con el asesinato del líder supremo iraní Ali Jamenei en ataques aéreos de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, sigue sin un cierre a la vista mientras el precio del petróleo Brent se mantiene por encima de los 90 dólares el barril y el tráfico naviero por Ormuz continúa reducido a una fracción de su volumen previo a la guerra.