GAZA, 17 de julio de 2026. Nueve meses después de entrar en vigor el alto el fuego mediado por Estados Unidos, el 10 de octubre de 2025, el ejército israelí controla cerca del 70% del territorio de la Franja de Gaza, muy por encima del 53% que el propio acuerdo le permitía retener detrás de la llamada línea amarilla. El avance coincide con la disolución, el 6 de julio, del gobierno civil que Hamas mantenía en la Franja desde hace casi dos décadas, un paso pensado para transferir el poder a un comité técnico que Israel todavía no dejó entrar al territorio.

En los 275 días transcurridos desde el 10 de octubre murieron 1.122 palestinos y 3.599 resultaron heridos, según el balance de la Oficina de Medios del Gobierno en Gaza, que registra además 3.689 violaciones israelíes a la tregua. La cifra se suma a un saldo total de al menos 73.233 muertos y 173.707 heridos desde octubre de 2023.

El territorio que avanza

El propio Netanyahu anunció el avance en etapas. El 28 de mayo ordenó al ejército tomar el 70% de la Franja, según Al Jazeera. El 7 de junio, en un video que difundió su gabinete y que recogió RT, declaró: "Actualmente controlamos más del 60% del territorio de la Franja y pronto alcanzaremos el 70%. No les permitimos rearmarse." Hamas calificó el anuncio de "violación flagrante" de todos los acuerdos, según teleSUR.

"Primero, el 70%. Vayamos por eso."

Así respondió Netanyahu semanas después, consultado sobre el paso siguiente. El primer ministro encuadró el avance como parte de un plan escalonado para "rodear a Hamas desde todos los flancos", una lectura que sostiene la ocupación militar dentro del propio texto del alto el fuego, no como una violación que Israel reconozca.

El costo del avance lo pagan los civiles que quedan cerca de las líneas que se mueven. Unos 200 palestinos murieron a manos de fuerzas israelíes desde el inicio de la tregua en las zonas próximas al frente cambiante. En el barrio de al-Shujaiya, ahora bajo control militar israelí, los operativos de ayuda humanitaria están detenidos desde marzo y las ambulancias necesitan permiso israelí para entrar, según residentes de la zona.

El gobierno que se disuelve

El Comité de Emergencia que Hamas mantenía al frente de la administración civil de Gaza anunció su renuncia el lunes 6 de julio, un paso preparado para transferir la autoridad al Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG), el cuerpo tecnócrata formado en enero bajo la resolución 2803 del Consejo de Seguridad de la ONU, dentro del plan de paz de veinte puntos respaldado por Estados Unidos. El comisionado interino del NCAG es Ali Abdel Hamid Shaath.

El gobierno saliente dijo que los empleados públicos continuarían en funciones, ahora bajo la responsabilidad del nuevo comité. Israel no permitió hasta ahora que los miembros del NCAG ingresen a la Franja. El canciller israelí, Gideon Saar, calificó la disolución de "un truco" y dijo que Hamas busca replicar el "modelo Hezbollah": una administración tecnócrata a cargo de los servicios municipales mientras el grupo conserva el poder militar. "Mientras Hamas retenga sus armas, cualquier gobierno civil funcionará como Hamas dicte", afirmó.

Los funcionarios que mueren

Mientras el traspaso de poder queda trabado en la frontera, los cuadros civiles y policiales que deberían sostenerlo siguen bajo ataques israelíes puntuales. El 14 de julio, un ataque contra la comisaría de Jabalia mató al director de la dependencia y a varios oficiales. El 23 de mayo, otro ataque contra un puesto de control en Ciudad de Gaza había matado al menos a cinco oficiales.

  • 35 policías muertos en 12 ataques documentados desde enero de 2026.
  • 441 docentes y personal educativo muertos desde octubre de 2023.
  • Más de 11.000 escolares muertos en el mismo período.
  • Al menos 117 académicos muertos.

El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, dijo que la devastación de Gaza responde a una política deliberada y que ver la destrucción le da "una sensación de alivio". El analista político Ahmed al-Tanani sostuvo que los ataques israelíes buscan empujar a la Franja "a un ciclo continuo de muerte, no recuperación, caos y manipulación de la seguridad interna".

Lo que sigue sin resolverse

El plan de Trump preveía, en su segunda fase, el retiro israelí, una nueva gobernanza para Gaza y el desarme de Hamas. Nueve meses después del anuncio del alto el fuego, esa segunda fase permanece estancada: el territorio bajo control israelí creció en lugar de reducirse, el comité que debía gobernar civilmente Gaza no puede entrar al territorio, y el organismo que gobernaba hasta ahora ya formalizó su salida. Falta ver si el NCAG logra instalarse en el terreno o si la transición queda, como la tregua, firmada en el papel y desmentida sobre el terreno.