DOHA, 15 de julio. El canciller de Irán, Abbas Araghchi, llegó este miércoles a la capital catarí para participar de la ceremonia en homenaje al fallecido padre emir, el jeque Hamad bin Jalifa Al Thani, y transmitir en persona las condolencias de Teherán a las autoridades de Catar. El viaje ocurre apenas días después de que Irán atacara lo que definió como blancos estadounidenses dentro del propio territorio catarí, según Al Jazeera.
El jeque Hamad, que gobernó Catar entre 1995 y 2013 y condujo su transformación en una potencia energética y diplomática del golfo, murió el sábado 11 de julio a los 74 años tras una enfermedad.
La noticia de su muerte se conoció el domingo 12, el mismo día en que Teherán lanzó el ataque contra Catar.
Condolencias al país que fue blanco de tu propio ataque
Las oraciones fúnebres se realizaron en Doha, en la mezquita Imam Muhammad ibn Abd al Wahhab, tras la oración vespertina del atardecer, de acuerdo con Al Jazeera. Araghchi llegó días más tarde con la misión declarada de reunirse con funcionarios cataríes de alto nivel además de rendir homenaje al líder fallecido.
Catar fue blanco del ataque iraní y, al mismo tiempo, actúa como mediador entre Washington y Teherán.
Esa doble condición, blanco y mediador a la vez, atraviesa cada gesto diplomático que Doha recibe esta semana.
Una guerra que no se detuvo para el funeral
La visita de Araghchi se produce en medio de una escalada renovada entre Irán y Estados Unidos que alcanzó, según Al Jazeera, una magnitud no vista desde el cese el fuego de abril. El conflicto había comenzado a fines de febrero con ataques israelí-estadounidenses contra territorio iraní, que Teherán respondió atacando Israel e intereses estadounidenses en distintos puntos del golfo.
Estados Unidos reinstauró en los últimos días un bloqueo naval sobre Irán y lanzó una nueva ola de ataques dirigidos, según describió, a degradar las capacidades militares que Irán usó contra buques comerciales en el estrecho de Ormuz.
En paralelo, Kuwait reportó la intercepción de drones iraníes y sonaron alarmas antiaéreas en Baréin tras otra noche de ataques estadounidenses, de acuerdo con la misma cobertura.
Ese es el telón de fondo sobre el que Doha recibe esta semana a jefes de Estado y cancilleres de la región para despedir a su padre emir: un funeral de Estado que se volvió, también, el primer punto de contacto directo entre Teherán y uno de los países que acaba de atacar.

