DOHA, 13 de julio. El Ministerio del Interior de Catar confirmó que un misil balístico iraní impactó cerca de la base aérea de Al Udeid la noche del domingo y que la metralla de la intercepción hirió a tres personas, entre ellas un menor, después de que sonaran alarmas antimisiles en todo el país. Es el primer balance oficial de víctimas civiles que entrega un Estado del Golfo desde que Estados Unidos abrió, el sábado, su tercera ola de bombardeos de la semana contra Irán.
La Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) reivindicó el ataque como un golpe directo al centro de mando y al centro de mantenimiento de aeronaves de Al Udeid, la mayor base militar de Estados Unidos en Medio Oriente. El Comando Central estadounidense (CENTCOM), en un comunicado conjunto con las fuerzas cataríes, sostuvo la versión opuesta: dijo que ambas fuerzas "defendieron con éxito" la base del misil balístico. Ninguna de las dos partes permitió verificación independiente de los daños en las instalaciones.
"El Estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta nuevo aviso y hasta el fin de la intervención de Estados Unidos en la región" (Declaración de la Armada de la Guardia Revolucionaria Islámica, según reportó Rusia Today el 11 de julio).
Dos bases jordanas, dos versiones distintas
El mismo domingo, Irán disparó misiles contra otras dos instalaciones jordanas que suelen confundirse en la cobertura por compartir región pero que son bases separadas. El ejército de Jordania informó que sus defensas aéreas interceptaron ocho de los diez misiles balísticos lanzados contra la base de Muwaffaq Salti, en la gobernación de Zarqa, sin víctimas ni daños por esa salva puntual.
8 Misiles balísticos que Jordania dice haber interceptado de los diez lanzados contra Muwaffaq Salti, según su ejército.
En el resto del país, las defensas jordanas interceptaron 49 drones y misiles, trece de ellos balísticos, durante la ofensiva iraní más amplia de la jornada. Esa cifra es aparte del reclamo que el CGRI hizo sobre la base Príncipe Hasan, a unos cien kilómetros al noreste de Amán: allí el cuerpo armado iraní había reivindicado el 11 de julio la destrucción del centro de mando y los hangares de drones MQ-9, y este lunes amplió el reclamo. Afirmó haber incendiado además los depósitos de combustible y de munición de esa misma base.
Catar, blanco y mediador el mismo día
El ataque a Al Udeid llega mientras Catar encabezaba los esfuerzos por sostener el memorando de entendimiento que Washington y Teherán firmaron el 17 de junio. Una delegación catarí había viajado a Teherán días antes del bombardeo para reforzar ese rol de mediador, según trascendió desde Teherán, en momentos en que ese papel ya venía bajo presión por los ataques a la navegación en el Golfo desde comienzos de julio.
La base golpeada queda a apenas unos kilómetros de Doha, la capital que un día antes había despedido a Hamad bin Khalifa Al Thani, el ex emir que construyó buena parte de esa diplomacia catarí y fundó Al Jazeera durante sus dos décadas en el trono.
Ni Catar ni Estados Unidos ni Irán dieron señales, hasta el cierre de esta nota, de que el ataque sobre Al Udeid vaya a interrumpir esa mediación, aunque el memorando firmado el 17 de junio lleva más de una semana incumplido en los hechos y ninguna de las partes fijó todavía una fecha para retomarlo.
