DOHA, 16 de julio de 2026. La Oficina Internacional de Medios de Catar rechazó de forma categórica reportes de medios israelíes que afirmaban que el país había aceptado participar en una acción militar contra Irán. Según el comunicado oficial, esas versiones fueron difundidas por "individuos que buscan arrastrar al Estado de Catar al conflicto", debilitar su rol de mediador y "empujar a la región hacia una mayor escalada y caos". Al Jazeera recogió el mismo comunicado en su cobertura en vivo de la guerra.

El comunicado catarí sostuvo que sus funcionarios "reiteraron repetidamente, desde el inicio del conflicto", que el país "no ha participado ni participará en ninguna acción militar contra ninguno de sus vecinos", y que Catar continuará sus "buenos oficios" en coordinación con socios regionales e internacionales para alcanzar "un acuerdo integral" que atienda las preocupaciones de todas las partes.

La sexta noche de bombardeos

El desmentido llegó en medio de la sexta noche consecutiva de ataques aéreos de Estados Unidos contra Irán. El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que sus fuerzas iniciaron ese jueves, a las 14:00 hora del este, "una nueva ola de ataques contra Irán" para "seguir degradando las capacidades militares iraníes".

"No permitirá que Irán dispare contra buques sin consecuencias."

La frase, atribuida a la Casa Blanca sobre la posición del presidente Donald Trump, convivió con otra señal: la vocería presidencial afirmó que Trump está "abierto a una solución diplomática" y que Irán "sigue hablando con Estados Unidos e interesado en llegar a un acuerdo".

Esa misma jornada las fuerzas armadas iraníes reivindicaron ataques con drones contra instalaciones militares estadounidenses en Kuwait, Baréin y Jordania, entre ellas radares y sistemas de defensa aérea, y afirmaron haber alcanzado equipo estadounidense en la base Sheij Isa de Baréin. El mando de defensa de Baréin respondió que sus sistemas aéreos "interceptaron y destruyeron" los ataques iraníes. Arabia Saudita declaró su respaldo a Kuwait, Baréin y Jordania "en las medidas que están tomando contra la agresión iraní". Un vocero militar iraní, citado por la televisión estatal, sostuvo que "la capacidad de controlar el estrecho de Ormuz no depende en absoluto de las costas o las islas" y que Irán puede "imponer su control sobre el estrecho desde cada centímetro de su territorio".

Un país que ya pagó costos sin combatir

No es la primera vez que un reporte de medios israelíes le atribuye a Catar una acción que Doha después niega: el 3 de marzo de 2026 circuló una versión similar sobre supuestos ataques de represalia cataríes dentro de Irán, y Catar la desmintió entonces también.

Lo que distingue a este episodio es que Catar ya pagó un costo directo del conflicto sin haber disparado un tiro: el 13 de julio el Ministerio del Interior catarí confirmó los primeros heridos por un misil iraní en su territorio, entre ellos un menor. Que ahora se le atribuya falsamente sumarse al bombardeo contra Irán amenaza justamente la posición que Doha construyó durante toda la guerra, la de intermediario entre Washington y Teherán, un canal que sostuvo horas antes cuando el canciller iraní Abbas Araghchi visitó la capital catarí para el funeral del padre emir Hamad bin Jalifa Al Thani.

Quién originó los reportes que Catar desmiente y con qué fin exacto queda sin confirmar; el comunicado catarí habla de "individuos" sin nombrarlos, y ningún medio israelí asumió la autoría de la versión.