DUBAI, 20 de julio. Estados Unidos lanzó una nueva ronda de ataques contra Irán en la madrugada del lunes, la novena noche consecutiva de bombardeos. El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) dijo que apuntó a "centros de comando militar iraníes, sitios de defensa aérea y vigilancia costera, capacidades marítimas, sitios de lanzamiento de misiles y drones, y redes de comunicaciones".
El ataque llegó horas después de que el Ejército estadounidense confirmara la muerte de otro militar propio, ocurrida el sábado en Irak durante la "detonación controlada" de un dron iraní derribado. Desde que la guerra empezó el 28 de febrero murieron 17 militares de Estados Unidos, según la contabilidad oficial. "Los golpeamos muy fuerte otra vez esta noche", dijo el presidente Donald Trump, "y lo hicimos en honor a los" soldados caídos.
Según la agencia estatal iraní IRNA, los bombardeos mataron al menos a una persona cerca de Tabriz, ciudad a unos 520 kilómetros al noroeste de Teherán donde, de acuerdo con la misma agencia, la Guardia Revolucionaria opera bases de misiles subterráneas. IRNA también reportó probables blancos en Bandar Imam Jomeini, en la provincia de Juzestán, en Sirik y Jask, en Ormozgán, y en Konarak y Chabahar, en Sistán y Baluchistán.
Irán respondió atacando Baréin, sede de la Quinta Flota de la Armada estadounidense, y Kuwait. Baréin activó sus sirenas de alerta de misiles el lunes por la mañana y la defensa aérea kuwaití disparó contra una oleada de proyectiles entrante.
Al menos 50 muertos y 517 heridos, según las autoridades iraníes, en las últimas rondas de ataques. Ninguna de las dos cifras que manejan ambos gobiernos en esta guerra fue verificada de forma independiente.
Un buque se incendió el lunes en el estrecho de Ormuz tras ser alcanzado por un proyectil cerca de la costa de Omán, según el Centro de Operaciones Comerciales Marítimas del Reino Unido. La tripulación abandonó la nave, que quedó a la deriva y ardiendo durante horas; según la cobertura de Al Jazeera desde la región, un remolcador rescató después a la tripulación. La Guardia Revolucionaria reivindicó estar apuntando a petroleros en el estrecho.
Trump amenazó con atacar centrales eléctricas y puentes iraníes para forzar a Teherán a aflojar su control sobre Ormuz, paso por donde circulaba un quinto del petróleo comerciado a nivel mundial antes de la guerra. Estados Unidos reimpuso en la última semana un bloqueo naval a los puertos iraníes para frenar sus envíos de crudo, y el Ejército dijo el sábado que había redirigido seis buques e inhabilitado uno desde entonces. El barril de petróleo Brent superó los 90 dólares el lunes y el galón de nafta común subió a 4 dólares en Estados Unidos, a meses de las elecciones legislativas de mitad de mandato.
Ya pasó la mitad de los 60 días que fijó el acuerdo del mes pasado para negociar un fin permanente de la guerra y otros temas, entre ellos el programa nuclear iraní. El secretario de Estado Marco Rubio dijo que Washington sigue abierto a negociar "pero tiene que ser real": "Vamos a seguir respondiendo. Si se abre la puerta a la diplomacia... eso sería un desarrollo muy positivo. Esa no es la situación esta noche, lamentablemente". Horas después, el vocero de la cancillería iraní, Esmail Baghaei, reconoció que "se nos comunicaron propuestas a través de mediadores", sin dar detalles sobre su contenido.
El excanciller iraní Mohammad Javad Zarif, que ayudó a la elección del presidente reformista Masoud Pezeshkian, escribió el lunes en un artículo de opinión que el acuerdo interino "nunca pudo sobrevivir" a la disputa sobre Ormuz, y que "solo la diplomacia, un nuevo acuerdo de paz y un nuevo marco de seguridad" permitirán a Washington dejar de mirar la región. En el mismo texto advirtió a las autoridades iraníes que, si Irán sigue amenazando el tráfico marítimo, corre el riesgo de "poner a buena parte del mundo en contra".
Ambos bandos siguieron golpeando infraestructura de la que dependen millones de civiles. Desde Doha, Al Jazeera documentó en los días previos ataques estadounidenses contra redes de telecomunicaciones, el sistema ferroviario y el puente de Bandar-e Khamir, en el sur de Irán, un patrón que la cadena describió como blancos cada vez más civiles dentro de la campaña de bombardeos. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Kuwait, del otro lado, condenó un ataque iraní contra una planta desalinizadora de agua en su territorio.


