Irán denunció el sábado que dos petroleros estallaron y se incendiaron tras chocar con minas en el sur del estrecho de Ormuz, en una ruta que la agencia iraní IRNA atribuyó a "servicios de inteligencia estadounidenses engañosos". El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) rechazó la versión el mismo día en un mensaje en X: "Como la mayoría de las afirmaciones del CGRI, esto es falso". El intercambio llegó horas después de que Washington ejecutara su séptima noche consecutiva de bombardeos contra territorio iraní, con blancos que CENTCOM describió como sitios de vigilancia, infraestructura logística militar, depósitos subterráneos de armas y capacidades marítimas.

Baréin y la advertencia a las tecnológicas

El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) afirmó haber destruido un depósito de embarcaciones no tripuladas estadounidenses y lo que llamó el "principal centro de inteligencia artificial" en Baréin, que Washington usaba para asistir ataques contra Irán, durante la 17ª ola de la Operación Nasr 2. El organismo militar advirtió que, si Estados Unidos continúa golpeando infraestructura civil iraní, "destruirá los activos más importantes de la industria, la tecnología de la información y la inteligencia artificial de empresas con accionistas estadounidenses" en cualquier país de la región, y calificó de cómplices a los Estados que alojan bases de Washington.

Una guerra que se expande

Irán también reivindicó o atacó objetivos vinculados a Estados Unidos en Kuwait (un muelle de combustible en el puerto de Al Ahmadi, depósitos de municiones y edificios de mando), Baréin (la base aérea Sheikh Isa) y Jordania (una base en Azraq, donde asegura haber destruido dos cazas), además de un centro de operaciones especiales estadounidense en Siria. Jordania dijo haber interceptado varios misiles sin víctimas; en Catar, una niña resultó herida por escombros de una intercepción.

El general retirado Mohsen Rezaei, exjefe del CGRI y hoy asesor del líder supremo, advirtió que Irán pasaría "de la fase de represalia a una fase ofensiva" y daría por terminada "la situación de negociación y guerra simultáneas" si los bombardeos estadounidenses no se detienen:

Un nuevo error de cálculo de Estados Unidos podría llevar las llamas de la guerra a un nivel extrarregional.

Rezaei sostuvo que Washington ya había roto el memorando de entendimiento firmado en Islamabad al no suspender el bloqueo naval ni detener el paso de barcos por Ormuz sin supervisión iraní, los dos primeros puntos del acuerdo.

El costo y la respuesta internacional

El ministerio de Salud iraní reportó al menos 50 muertos y más de 500 heridos por los bombardeos estadounidenses desde el 6 de julio, con tres muertos y ocho heridos adicionales el sábado en la provincia de Hormozgán. Un ataque destruyó una estación de bombeo de agua de mar y un transformador en una planta desalinizadora de Jask, que dejó sin agua a 20 pueblos; Kuwait cerró su espacio aéreo después de que dos plantas de generación vinculadas a la desalinización fueran alcanzadas.

El portavoz adjunto de la ONU, Farhan Haq, dijo que el secretario general António Guterres sigue "profundamente preocupado por la continua escalada militar entre Irán y Estados Unidos", calificó de "inaceptables" los ataques contra infraestructura civil y reiteró su convicción de que la disputa no tiene solución militar. El viceministro iraní de Relaciones Exteriores, Kazem Gharibabadi, dijo que Estados Unidos "violó y suspendió todos sus compromisos" bajo el memorando de Islamabad, por lo que Teherán considera "igualmente suspendidos" los propios.

Los mercados ya reflejan la escalada: el crudo estadounidense WTI subió 4,48% el viernes, hasta 82,49 dólares el barril, con una suba semanal de 14,7%, mientras el Brent avanzó 4,59%, hasta 88,10 dólares. Wall Street cerró la semana a la baja: el Nasdaq retrocedió 1,40%.