YEKATERIMBURGO, 7 de agosto de 2026. Drones de ataque ucranianos Liutyi golpearon el centro logístico de Wildberries, la mayor plataforma de comercio electrónico de Rusia, en esta ciudad de la región de Sverdlovsk, a unos 2.000 kilómetros de la línea del frente. El gobernador en funciones de la región, Denis Pasler, dijo que la defensa aérea derribó ocho drones y que tres cayeron sobre el techo de la instalación, de 158.000 metros cuadrados, lo que provocó un incendio. Artiom Zhoga, enviado del presidente Vladimir Putin al Distrito Federal de los Urales, dijo que 800 personas fueron evacuadas del lugar y que no se reportaron heridos en este ataque puntual.

El golpe es el más reciente de una campaña que Ucrania inició a fines de julio contra instalaciones de Wildberries: desde entonces alcanzó unos 20 centros de la empresa en distintas regiones de Rusia y en Crimea ocupada, con al menos 13 muertos acumulados desde mediados de julio. Kiev sostiene que Wildberries distribuye bienes de doble uso que pueden emplearse en la producción de armamento ruso, y por eso la trata como un blanco vinculado al esfuerzo de guerra. Moscú y la propia empresa niegan que preste ese apoyo.

Ocho drones derribados, tres impactos en el techo, 800 personas evacuadas y ningún herido reportado.

El intercambio corrió en las dos direcciones el mismo 6 y 7 de agosto. Ataques rusos mataron al menos a seis personas en distintas regiones de Ucrania: dos el viernes y cinco el jueves en Dnipropetrovsk, con más de 50 impactos en cinco distritos; una mujer de 77 años en Jersón; dos personas por municiones de racimo en Járkov, y una persona el viernes por la mañana en Donetsk. Rusia también alcanzó dos buques de carga en el mar Negro y las instalaciones de almacenamiento de combustible del puerto de Pivdennyi.

El ataque a Yekaterimburgo extiende un récord que este mismo medio había registrado hace cinco días, cuando drones ucranianos llegaron a tres refinerías rusas en Baskortostán, a 1.600 kilómetros del frente. La distancia que separa a Kiev de sus blancos rusos creció 400 kilómetros en menos de una semana, mientras ninguno de los dos gobiernos confirma un techo para el alcance de sus propios ataques.