CEUTA, 1 de agosto de 2026. El número de muertos entre los migrantes que intentaron cruzar a Ceuta desde Marruecos subió a al menos 67 este sábado, según confirmaron las autoridades españolas, que advirtieron que podría haber víctimas adicionales del lado marroquí de la frontera. El gobierno español informó que los migrantes comenzaron a salir del enclave luego de la avalancha de entradas registrada entre el jueves y el viernes.

La cifra de fallecidos creció a medida que se recuperaban los cuerpos: los primeros reportes del jueves hablaban de 18 muertos, la del viernes subió a 57 y este sábado llegó a 67. Parte de las víctimas murió ahogada; otras quedaron aplastadas al intentar trepar el espigón que sostiene la valla fronteriza, según las autoridades españolas.

Cómo empezó

El Tribunal Supremo español dictaminó el 8 de julio que las devoluciones en caliente no se aplican a quien entra a Ceuta o Melilla a nado, solo a quien supera las barreras físicas en tierra. Redes de tráfico de personas difundieron esa lectura del fallo, y entre el 29 y el 30 de julio comenzó un aumento sostenido de llegadas por vía marítima que estalló el jueves 30: entre 49.000 y 60.000 personas ingresaron a Ceuta en 24 horas, la mayoría bordeando a nado los espigones de El Tarajal y Benzú.

Unas 25.000 personas regresaron a Marruecos por decisión propia el viernes.

Sánchez habla de "ataque"; Ceuta pide mando único

El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, visitó el enclave el viernes y calificó la llegada masiva de "ataque" a la integridad territorial de España. El Ministerio del Interior rechazó declarar la emergencia nacional porque la legislación de protección civil no contempla las crisis migratorias entre los supuestos que habilitan esa figura; en cambio, desplegó al Ejército de Tierra junto a la Guardia Civil y la Policía Nacional y habilitó instalaciones provisionales de identificación.

"Los centros de menores llegaron a operar al 2.400 por ciento de su capacidad."

La frase es del presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, quien agradeció el refuerzo mientras reclamaba que había llegado tarde, con los servicios de la ciudad ya colapsados. Pidió la declaración de emergencia nacional y un mando único que coordine la respuesta, y advirtió que sin garantías estructurales el episodio puede repetirse.

Marruecos negó haber promovido los cruces de forma deliberada, atribuyó el fenómeno a redes de tráfico y a rumores sobre una frontera abierta, y reforzó después su propio despliegue policial.

La fractura europea

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, calificó de "inaceptables" las imágenes de Ceuta y ofreció asistencia de Frontex; la Comisión evitó especular sobre los motivos de los migrantes y recordó que Ceuta y Melilla no están sujetas a las normas de Schengen.

Italia no esperó a Bruselas. El gobierno de Giorgia Meloni suspendió unilateralmente el acuerdo Schengen con España a partir de este sábado, con controles aleatorios en fronteras marítimas y aéreas dirigidos solo a ciudadanos de países no comunitarios, durante un mes. Francia anunció por su parte controles más estrictos en su propia frontera con España.

Sánchez respondió citando cifras de Frontex: las entradas irregulares registradas en Italia entre 2021 y 2026 más que duplican las de España. Ninguno de los dos gobiernos europeos cedió posición al cierre de esta nota, y Vivas todavía no recibió la respuesta estructural que reclamó a Sánchez.