WASHINGTON, 30 de julio de 2026. El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) declaró haber completado, a las 22.00 hora del este del miércoles, "una pesada ola de ataques contra Irán", la reanudación de los bombardeos tras una pausa de cinco noches. La ofensiva llegó horas después de que la Guardia Revolucionaria islámica (IRGC) disparara misiles balísticos contra una base estadounidense en Jordania, en lo que Washington calificó de intento de ataque sorpresa.
Un funcionario estadounidense citado por la prensa describió la escala del bombardeo como "cerca del doble" de la ronda anterior. Los blancos declarados por CENTCOM incluyeron centros de comando militar, instalaciones de misiles y drones, sitios de vigilancia costera y capacidades marítimas: se registraron explosiones en Bushehr, sede de la única central nuclear iraní, en la isla de Kish, en Bandar Abbas, en la isla de Abu Musa, en Ahvaz, donde siete puntos fueron alcanzados y se reportaron cortes de electricidad, en Abadan, en Kazerun, en Farashband y en la isla de Qeshm.
En Qeshm murieron un matrimonio y su hijo de dos años cuando el edificio residencial donde vivían fue alcanzado, según la Universidad de Ciencias Médicas de Hormozgán; otros dos menores resultaron heridos y dos personas quedaron atrapadas bajo los escombros. El Ejército estadounidense no confirmó haber apuntado a una vivienda. La misma fuente reportó tres muertos entre el personal de la Guardia Revolucionaria.
La pausa que se rompió en Jordania
La ronda previa de bombardeos había durado casi dos semanas seguidas antes de detenerse el 27 de julio. La calma se sostuvo hasta que, el miércoles a las 17.45 hora del este, la Guardia Revolucionaria lanzó misiles contra la base aérea Muwaffaq Salti y un centro de CENTCOM en Jordania. La defensa aérea jordana interceptó los cinco proyectiles y CENTCOM confirmó que no hubo víctimas ni daños en la base.
Horas antes del ataque, Donald Trump había dicho en una entrevista telefónica con Fox News que Washington "los va a golpear duro" y que era "nuestro turno de golpearlos". Durante la pausa, el presidente había publicado en Truth Social una serie de imágenes generadas con inteligencia artificial que mostraban buques e infraestructura energética iraní bajo ataque, entre ellas una con la leyenda "Strike on Kharg" sobre la isla petrolera que concentra las exportaciones de crudo del país.
Represalia en tres países
La Guardia Revolucionaria prometió castigo "con la ayuda de Dios Todopoderoso" y lo ejecutó contra tres países distintos:
- Jordania: cinco misiles interceptados por la defensa aérea, sin víctimas.
- Kuwait: un ataque contra un edificio de una empresa china dejó un trabajador muerto.
- Egipto: un dron provocó un incendio en el puerto de Damietta que dañó dos barcos.
Catar condenó los ataques contra Jordania y Kuwait como una violación de la soberanía y la integridad territorial de ambos países. En paralelo, catorce países, entre ellos Arabia Saudita, Kuwait, Baréin, Catar, Pakistán, Turquía, Egipto, Jordania, Yemen, Bangladesh, Nigeria, Sudán, Yibuti y Somalia, respaldaron una propuesta saudita para crear una Alianza Marítima de Defensa que proteja las rutas comerciales internacionales. El mismo día, el Departamento del Tesoro estadounidense sumó una nueva ronda de sanciones dirigida a limitar la capacidad iraní de controlar el estrecho de Ormuz.
Quién gana la guerra
Es una oportunidad de oro en este momento, según quién está en el Gobierno, su experiencia, su disposición a cambiar la demanda que hacen.
La frase es de Jim Taiclet, presidente ejecutivo de Lockheed Martin, sobre el negocio de la guerra. Los números respaldan la lectura: la compañía cerró 2025 con una cartera de pedidos de 194.000 millones de dólares y RTX con 107.000 millones, mientras el Pentágono pidió 200.000 millones de dólares adicionales para cubrir los costos de la campaña contra Irán, dentro de un presupuesto que el Gobierno de Trump busca llevar a 1,5 billones de dólares para 2027.
El propio presidente tiene una posición en ese negocio. Su declaración patrimonial de 2025, difundida en julio a través de la base de datos de la Oficina de Ética Gubernamental de Estados Unidos, muestra que sus corredores compraron entre 9,7 y 24,3 millones de dólares en acciones de contratistas de defensa durante su primer año en el cargo.
| Empresa | Monto declarado |
|---|---|
| Palantir | hasta 3,9 millones de dólares |
| GE Aerospace | hasta 3 millones de dólares |
| Lockheed Martin | hasta 1,4 millones de dólares |
| Kratos Defense | hasta 1,2 millones de dólares |
| Honeywell | hasta 1,2 millones de dólares |
| General Dynamics | hasta 1 millón de dólares |
| RTX | más de 800.000 dólares |
| TransDigm | más de 800.000 dólares |
| Boeing | más de 700.000 dólares |
Trump no colocó esos activos en un fideicomiso ciego. El gasto militar en manos de contratistas privados pasó del 41% en la década de 1990 a más de la mitad entre 2020 y 2024: 2,4 billones de un total de 4,4 billones de dólares.
Lo que sigue
Ni Washington ni Teherán confirmaron si vuelve a regir una pausa o si la escalada continúa. CENTCOM no explicó por qué el bombardeo alcanzó un edificio residencial en Qeshm, y la cifra de víctimas civiles que dio la universidad iraní sigue sin verificación independiente.

