KUMAMOTO, 29 de julio de 2026. Equipos de rescate buscan sobrevivientes en el sur de Japón después de que un terremoto de magnitud 7,1 dejara al menos 18 muertos y 62 heridos, según el gobierno de la prefectura de Kumamoto. El sismo provocó el colapso parcial de un centro comercial y de una chimenea industrial, y activó un aviso de tsunami que fue levantado en menos de dos horas.
El temblor se produjo el 28 de julio en Kyushu. La Agencia Meteorológica de Japón registró la magnitud y el gobierno central informó que el aviso para los mares de Ariake y Yatsushiro preveía olas de alrededor de un metro.
Rescate en Kashima
La parte más grave del daño se concentró en el Aeon Mall de Kashima. La empresa informó que unos 3.000 clientes fueron evacuados al estacionamiento antes de que una explosión afectara otra zona del edificio. Los equipos de emergencia revisaban el centro comercial y viviendas derrumbadas para localizar a personas atrapadas.
En Yatsushiro, la caída de una chimenea de Nippon Paper Industries causó cinco muertes. El gobierno vietnamita confirmó además la muerte de un trabajador técnico de ese país, alcanzado por una grúa que cayó en una fábrica.
El número de víctimas aumentó durante las primeras horas mientras continuaba la búsqueda entre los escombros.
Al Jazeera publicó imágenes del movimiento de los edificios y confirmó el epicentro en Kumamoto. Las autoridades japonesas mantuvieron abiertas las operaciones de rescate durante la noche del martes y la mañana del miércoles.
Réplicas y servicios críticos
El gobierno japonés pidió precaución durante los siete días siguientes ante la posibilidad de otra réplica de magnitud 7. La advertencia incluyó el riesgo de golpes de calor para los desplazados y los equipos que trabajan al aire libre.
La información inicial no registró anomalías en las centrales nucleares de la región. La prioridad de los servicios de emergencia quedó concentrada en tres tareas:
- localizar a personas atrapadas;
- asegurar edificios con daños estructurales;
- restablecer rutas y servicios en las localidades afectadas.
El terremoto reactivó la memoria del sismo de Kumamoto de 2016, que causó 278 muertes en la región. La comparación sirve para dimensionar la presión sobre los equipos, pero las autoridades todavía no establecieron el alcance total de los daños de este nuevo evento.
El aviso de tsunami ya no está vigente. El balance tampoco es definitivo: las réplicas, los edificios inestables y las condiciones de calor mantienen abierta la operación de rescate.

