PARÍS, 26 de julio de 2026. Los incendios forestales que avanzan sobre el suroeste de Francia y el centro de España forzaron la evacuación o el confinamiento de cientos de miles de personas en 48 horas, según cifras que actualizan las autoridades de ambos países. El foco más grande del lado francés está en Gironde y Landes; del lado español, el humo y las llamas amenazan localidades al oeste de Madrid y en la provincia de Ávila.
En Francia, las autoridades ordenaron la salida de alrededor de 197.000 personas en el suroeste, con un refuerzo de 55.000 órdenes adicionales en la noche del sábado en Gironde. El área quemada en Gironde y Landes equivale, según el relato de las autoridades, a unas tres veces la superficie de París. El presidente Emmanuel Macron desplegó refuerzos de todo el país, un avión militar, helicópteros cisterna y medios aéreos civiles.
En España, más de 80.000 personas cercanas a Madrid fueron evacuadas o recibieron orden de permanecer en el interior de sus viviendas mientras la ceniza caía sobre la región. Las autoridades declararon el estado de emergencia en la Comunidad de Madrid y en Ávila. Al menos una persona murió en un incendio en territorio español, según el balance oficial.
"Nunca vimos un fuego convectivo de esta magnitud", dijo el ministro del Interior francés, Laurent Nuñez.
Nuñez advirtió de una "noche difícil" mientras los bomberos enfrentaban remolinos de fuego generados por el propio incendio. Cerca de Burdeos, el frente se acercó a unos 15 kilómetros de la ciudad y forzó salidas preventivas de localidades del sur. En el norte de Valencia, en España, se sumaron nuevas órdenes de evacuación.
La cifra combinada de evacuados y confinados en los dos países superó, en las actualizaciones del fin de semana, las 200.000 personas y en algunos recuentos se acercó a las 300.000. Lo que sigue sin cerrarse es el control de los frentes principales y el recuento final de superficie quemada y de daños en viviendas.

