YPF rompió su récord de producción en abril con 628.000 barriles diarios en Vaca Muerta, pero detrás de ese número hay una cadena logística que arrastra un humedal en Entre Ríos al borde del colapso. La empresa utiliza 12.000 toneladas de arena extraída del Delta del Paraná cada día para fracturar la roca y obtener petróleo. Para 2030, la compañía admitió que necesitará el doble.

"Nos vamos a quedar sin agua dulce para potabilizar. Se está rompiendo el ecosistema. El desastre es total", dice Ricardo Luciano, abogado y residente de Ibicuy, el epicentro de la extracción.

La arena de sílice de Entre Ríos contiene un 99 por ciento de pureza y resiste las altas presiones de la fractura sin degradarse. Esa calidad explica que YPF la prefiera a las alternativas de Río Negro, aunque implica recorrer 1.300 kilómetros por carretera para llevarla a Neuquén. La petrolera paga 200 dólares por tonelada. En 2025 utilizó 4 millones de toneladas.

El humedal que se desangra

El Delta del Paraná abarca 1.700.000 hectáreas entre Buenos Aires (300.000 hectáreas) y las islas de Santa Fe y Entre Ríos (1.400.000 hectáreas). Abastece de agua dulce a 20 millones de personas.

En Ibicuy, una localidad de 9.000 habitantes, toda la población consume un millón de litros de agua por día. Las areneras consumen un millón de litros por hora. Ricardo Luciano, miembro de la cooperativa de agua de Ibicuy, calculó que desde que se instalaron las grandes empresas areneras, los niveles de hierro y manganeso en el agua se multiplicaron por diez. Esto requiere doble trabajo de purificación para que el agua sea potable.

"Las arenas de sílice son como el litio, están presentes en muy pocos lugares del mundo", dice Luciano.

La flota de camiones

La arena se transporta en su totalidad por carretera, sin infraestructura marítima ni ferroviaria. Entre 1.500 y 4.300 camiones circulan diariamente por las rutas nacionales 5, 15 y 22. César Güercio, CEO de NRG, la principal proveedora de arena de la industria, estimó que cada tres minutos hay un camión cargando arena en Ibicuy.

La circulación genera 5.500 toneladas de CO2 al mes, además de óxidos de nitrógeno y partículas en suspensión. Las carreteras troncales están desgastándose en un país donde la obra pública está paralizada, y la flota genera cientos de accidentes, algunos mortales. Jorge Daneri, integrante de la Asociación Argentina de Abogadas y Abogados Ambientalistas, dijo que la circulación es "algo monstruoso, imposible de sostener".

El agujero en las arcas

Carlos Cadopp, ingeniero y productor agropecuario de Entre Ríos, envió una carta pública a su sobrino Rogelio Frigerio, gobernador de la provincia, advirtiendo sobre el doble daño ambiental y económico de la extracción de arena.

Según el Gobierno de Entre Ríos, las arcas públicas se beneficiaron en 2025 de la fiscalización de 1,5 millones de toneladas de arena. Las empresas receptoras en Neuquén anunciaron haber recibido 4 millones de toneladas. Esa diferencia de 2,5 millones de toneladas representa aproximadamente $6.600 millones de pesos que podrían faltar en hospitales, escuelas y salarios públicos, según calculó Cadopp.

Estudios de impacto vencidos

El Programa de Sustentabilidad del Delta Argentino dictaminó que las empresas operan con evaluaciones realizadas cuando la arena se extraía para fabricar vidrio, no para el fracking de Vaca Muerta. El organismo fue vaciado por el gobierno de Milei, por lo que el control es nulo.

En 2024, la Cámara Segunda de Paraná ordenó la clausura de una planta lavadora de arena en Ibicuy por contaminación ambiental y uso irregular de aguas subterráneas. En 2025, el mismo juez ordenó a otra compañía arenera la suspensión inmediata de la extracción por falta de estudios e inspecciones en los pozos.

La resistencia de YPF

Horacio Marín, CEO de YPF, reconoce que otras arenas, como las de Río Negro, generan menos eficacia. Usar otra arena podría traducirse en aproximadamente un 20 por ciento de pérdida de reservas recuperables por pozo. Para Marín, la "pureza" de la arena entrerriana es sinónimo de más petróleo, más exportaciones y más ganancias, aunque admite que "la logística es muy compleja".

YPF estudia crear un consorcio para transportar arena por tren, una inversión millonaria que no estaría operativa antes de 2029 o 2030. Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado, propuso llevar la arena por el mar en barcos cargueros, aprovechando el río Paraná, el puerto de San Antonio y el río hasta Neuquén.

Mientras tanto, en Ibicuy, cada vez más vecinos desconfían del "progreso económico" que vende YPF. Un pensionado le dijo a Luciano: "Tenía razón, usted. Se están llevando los campos y nuestros humedales en camiones".

El contexto global

Naciones Unidas publicó en mayo un informe sobre la extracción mundial de arena: la demanda acelerada está transformando ríos, degradando ecosistemas marinos y debilitando las defensas naturales frente a inundaciones y el aumento del nivel del mar. En Argentina, la arena de fractura pasó de 5,5 millones de toneladas en 2025 a proyecciones entre 7 y 8 millones entre 2026 y 2027.