WASHINGTON, 10 de agosto de 2026. Donald Trump exigió que cualquier negociación con Irán incluya el pago de una compensación por lo que llamó "50 años" de daños, y reclamó para Estados Unidos el control exclusivo del estrecho de Ormuz. El planteo llega cinco días después de que Irán y Omán acordaran términos para reabrir la vía, y la vuelve a alejar de un desenlace.
"La única que tiene el control del estrecho de Ormuz en este momento es la Marina de Estados Unidos."
Lo que pide cada lado
Irán condicionó la reapertura del estrecho al pago de reparaciones de guerra por parte de Washington y al fin de las amenazas militares. Trump exigió a su vez que Teherán compense a Estados Unidos por las muertes de militares estadounidenses y por el ataque de octubre de 2000 contra el USS Cole en Yemen, que mató a 17 marineros. Ninguna de las dos partes cedió terreno en los últimos cinco días.
La guerra de los números
Trump sostuvo que en Irán murieron 52.000 personas en los últimos cuatro meses, sin precisar la fuente del dato. La cifra no coincide con la que dio el propio gobierno iraní en enero ni con el cálculo de una organización de derechos humanos en febrero:
- Trump (agosto): 52.000 muertos.
- Gobierno iraní (enero): 3.117 muertos en la represión de las protestas.
- HRANA (febrero): unos 7.000 muertos.
Ninguna de las tres cifras fue verificada de forma independiente; lo que comparten es que crecen en cada versión del mismo conflicto.
El tráfico que no vuelve
Estados Unidos reinstauró el bloqueo naval en julio y redirigió 55 buques comerciales a través de su Comando Central. Antes de la guerra, que empezó el 28 de febrero, por el estrecho pasaba cerca de una quinta parte del petróleo y el gas licuado que se comercia en el mundo. El fin de semana, el tráfico cayó de 15 buques el viernes a 6 el domingo, la marca más baja desde que Trump declaró la vía despejada de minas.
La compensación que ninguno de los dos gobiernos va a pagar en el corto plazo es, por ahora, la única condición en la que Washington y Teherán están de acuerdo: cada uno la exige, y ninguno la ofrece.

