CHORNOMORSK, 8 de agosto de 2026. El Ministerio de Defensa de Rusia declaró el sábado que sus fuerzas golpearon infraestructura portuaria en Chornomorsk y Nikoláiev y atacaron buques en mar abierto, entre ellos varios cargueros y al menos dos lanchas rápidas clase CB90. El parte se suma a una ofensiva que, según el mismo ministerio, había alcanzado 13 buques con "carga militar" en Odesa, Chornomorsk, Yuzhni, Nikoláiev y aguas del mar Negro entre el 3 y el 4 de agosto.
Lo que Moscú dice haber golpeado desde julio
El 6 de agosto, de acuerdo con el parte que recogió teleSUR, fuerzas rusas alcanzaron dos buques de carga seca que transportaban armamento y material militar al sur y al este de Odesa. El Ministerio de Defensa sostiene que, desde julio, sus fuerzas impactaron más de 80 buques vinculados al suministro bélico de Ucrania o a la descarga de combustible para sus fuerzas armadas.
Esa cifra acumulada, como el resto de los partes militares de la campaña, no tiene verificación independiente. Es el Ministerio de Defensa ruso el que la difunde y ningún organismo ajeno al conflicto la confirmó de forma autónoma.
El efecto que sí midieron las autoridades ucranianas
Las autoridades de Ucrania llevan su propio conteo, con una cifra que no siempre coincide con la rusa pero apunta en la misma dirección: hasta el 3 de agosto habían registrado 67 ataques a instalaciones portuarias y 57 a buques, de los cuales 35 fueron contra naves ancladas en puerto y 22 contra naves en el mar solo durante julio.
Cerca del 90% de los operadores navieros suspendió sus escalas en los puertos ucranianos tras la campaña de julio.
A comienzos de agosto, ningún buque de carga extranjero había entrado a los puertos de la región de Odesa en unas dos semanas.
El costo comercial
Los puertos golpeados manejan entre el 80% y el 90% del peso de las exportaciones ucranianas. El flujo comercial que hoy está congelado se calcula en unos 27.000 millones de dólares anuales, con pérdidas de entre 1.500 y 3.000 millones de dólares solo en el sector agrícola hacia fin de año. Más de 30 millones de toneladas de granos y oleaginosas quedaron sin salida.
Rusia no declaró un bloqueo naval formal. La estrategia que describen estas cifras es distinta: usar misiles y drones para volver la ruta lo bastante peligrosa, cara e impredecible como para que navieras y aseguradoras se retiren por cuenta propia, sin que haga falta un solo buque de guerra ruso patrullando la costa.
Un cierre en dos direcciones
Ucrania no se quedó del lado receptor. teleSUR describe el mar Negro como el escenario de una "guerra logística" mutua: mientras Rusia golpea puertos y buques ucranianos, Kiev intensificó sus propios ataques contra infraestructura petrolera rusa y depósitos de logística, la misma lógica que este medio documentó días atrás en un ataque ucraniano a 2.000 kilómetros de distancia de la frontera.
Ninguna de las dos partes fijó un límite declarado a esta escalada, y ninguna informó cuándo o si el tráfico comercial por el mar Negro podría normalizarse.
