Donald Trump anunció el 19 de agosto lo que llamó "la operación económica más devastadora jamás emprendida contra cualquier país" contra Irán, un "DÍA D económico" que busca cortar cada canal de ingreso que le queda a Teherán mientras la guerra que libran Estados Unidos e Israel contra la República Islámica se acerca a su sexto mes. "Todo tiene que parar ya", dijo Trump, y pidió a los aliados de Washington sumarse al cerco.
La medida no es un anuncio nuevo desde cero: formaliza y escala en público la Operación Furia Económica, que la administración ejecuta desde abril junto con la presión militar sobre el golfo Pérsico. El objetivo declarado son seis canales puntuales: contrabando de petróleo, líneas de intercambio financiero, transferencias de efectivo, casas de cambio, registros de buques y empresas fantasma que le permiten a Irán sostener la venta de crudo pese a las sanciones vigentes.
El golpe de dos frentes
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, había anticipado en una entrevista televisiva medidas "como nunca se vieron antes" y describió el plan como un golpe de dos frentes: aislamiento financiero combinado con el bloqueo naval del estrecho de Ormuz, la vía que antes del conflicto canalizaba cerca del 20% del petróleo que se comercia en el mundo. Bessent amenazó con sanciones secundarias a cualquier país o empresa que mantenga negocios con Teherán.
"Si insisten en hacer negocios con ellos, el Tesoro y el gobierno de Estados Unidos van a poner toda su fuerza en su contra."
Trump, sin embargo, calificó la situación del estrecho como "muy buena" y sostuvo que el flujo de petróleo sigue sin interrupciones pese al bloqueo naval que, dijo, se mantiene "en pleno vigor". También dejó una puerta entornada: Washington y Teherán "quizá en algún momento" podrían reabrir el diálogo, aunque el cese el fuego bilateral que sostenía esa posibilidad ya venció.
US$93,78 por barril Ese fue el cierre del Brent el 20 de agosto, una suba de 2,4% en la rueda que siguió al anuncio. El WTI subió 2,7%, hasta US$86,64. El mercado leyó la escalada como una amenaza real al suministro, no como una consigna de campaña.
La respuesta iraní
Desde Teherán, el vocero de la Cancillería, Esmaeil Baqaei, calificó el enfoque de sanciones de Washington de fútil y aseguró que Irán "demostró durante décadas que no se va a dejar estrangular por estos estribillos agotados". El presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, fue más allá y le atribuyó a Washington un objetivo distinto al declarado.
"Estados Unidos se ha acercado a los países del Golfo Pérsico y a la región para saquear y expoliar sus recursos."
Qalibaf sumó a la presencia militar israelí en la región como un factor de desestabilización, sin aportar evidencia adicional a la que ya circuló en discursos previos del bloque gobernante iraní. Un tercer funcionario, el legislador Ebrahim Rezaei, propuso una respuesta concreta y de mayor peso: la salida de Irán del Tratado de No Proliferación Nuclear. Según Rezaei, es "la mejor manera" de responder a la escalada económica de Trump. Ninguna autoridad iraní confirmó hasta el momento un cronograma para esa salida, y el gobierno tampoco explicó cómo piensa sostener el comercio de crudo con China e India, sus principales compradores, si el cerco financiero avanza como lo describió Bessent.
Lo que queda sin confirmar
La guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán lleva casi seis meses y las reservas de ciertos sistemas de armas estadounidenses bajan, en un momento en que la Casa Blanca enfrenta una guerra cada vez más impopular a pocos meses de las elecciones legislativas de medio término. Trump no precisó qué países serán los primeros blancos de las sanciones secundarias, ni si sus aliados europeos y asiáticos van a sumarse al aislamiento que pide, algo que ninguno confirmó públicamente todavía. Tampoco hay, por ahora, un mecanismo verificado de forma independiente que confirme si la Operación Furia Económica logró reducir de manera efectiva las exportaciones de petróleo iraní desde abril, más allá de las cifras que la propia administración eligió difundir.

