El gobierno de Irak rechazó formalmente la propuesta presentada por Estados Unidos para condicionar la permanencia de su contingente militar en territorio iraquí más allá del 30 de septiembre, según informó teleSUR este primero de septiembre de 2026. El primer ministro Ali al-Zaidi ratificó que el país quedará libre de fuerzas extranjeras y que la totalidad de los arsenales pasará a control estatal a partir del primero de octubre.

La iniciativa de Washington buscaba vincular la presencia de sus tropas al avance del proceso de desarme de las diversas facciones que operan en el país. El portavoz del ejecutivo en Bagdad precisó que el Estado no aceptará condiciones externas para ejercer sus facultades legales ni delegará el control territorial.

El calendario de desarme y las condiciones de Bagdad

El plazo para la entrega del armamento en manos de grupos armados vence el 30 de septiembre de 2026, de acuerdo con las resoluciones fijadas por las autoridades iraquíes y los reportes de Al Jazeera. Frente al requerimiento oficial, sectores de la resistencia armada propusieron congelar sus operaciones por dos años y conservar sus equipos en arsenales propios bajo supervisión interna.

La administración de Al-Zaidi desestimó esa alternativa. La posición oficial exige la transferencia directa y sin excepciones de todo el equipamiento bélico a las estructuras del Ministerio de Defensa y de los cuerpos de seguridad regulares.

El Estado ejercerá su autoridad sobre cada punto del territorio y no permitirá que Irak sea utilizado como plataforma de conflictos regionales.

Equilibrio regional y soberanía operativa

La determinación del gobierno iraquí ocurre en un escenario de reconfiguración estratégica en Medio Oriente. Las autoridades buscan evitar que las bases militares extranjeras sigan funcionando como foco de tensión o blanco de represalias en enfrentamientos cruzados.

La transición hacia el control estatal total contempla el despliegue de brigadas conjuntas del ejército iraquí en las zonas donde las milicias mantenían influencia logística. Los mandos militares en Bagdad coordinan la recepción del inventario y la incorporación regulada del personal que cumpla con los requisitos de las fuerzas armadas nacionales.

Resta observar la respuesta formal del Pentágono ante el rechazo definitivo de su propuesta y los mecanismos operativos que se aplicarán durante las cuatro semanas previas al vencimiento del plazo del 30 de septiembre.