SANÁ, 23 de julio de 2026. Las fuerzas armadas de Yemen atacaron el miércoles por la noche a dos petroleros sauditas en el mar Rojo, el primer golpe de este tipo en meses, y abrieron una segunda vía marítima de disputa además del estrecho de Ormuz. Una agencia oficial saudita confirmó que uno de los buques quedó en llamas. El ataque se conoció mientras la Cámara de Representantes de Estados Unidos votaba frenar la guerra de su propio gobierno contra Irán y el Senado bloqueaba la misma medida.

El mayor general Mohammed al-Qadri, jefe de la Defensa Costera de Yemen, había advertido desde el lunes que cualquier buque que cargue o descargue en un puerto saudita puede ser atacado en cualquier tramo de su ruta. Lo definió como una cuestión de equilibrio de disuasión: Yemen, dijo, aplicará contra la flota saudita el mismo método que ya aplicó contra barcos israelíes, en represalia por casi doce años de bloqueo saudita al país y por un ataque reciente contra el aeropuerto de Saná.

El desvío que encarece cada barril

El aviso ya surtía efecto antes del ataque. El martes, con dos millones de barriles de crudo saudita rumbo a China, el petrolero Xin Long Yang dio la vuelta en pleno mar Rojo. El Rodos, con 700.000 barriles hacia India, hizo lo mismo. Un tercer buque que iba a cargar en el puerto de Yanbu se devolvió frente a las costas de Omán. Ninguno de los tres figura entre los buques atacados el miércoles: los tres optaron por no arriesgarse. Ahora deben subir por el mar Rojo, cruzar el canal de Suez y rodear África, semanas de navegación extra para una carga que ya tenía comprador.

Riad tiene dos caminos: levantar el bloqueo que mantiene sobre Yemen desde hace casi doce años, o pagar un precio elevado.

Es la síntesis que hizo al-Qadri de su propia advertencia, según informó la agencia Telesur. El desvío tiene una causa comercial concreta: los embarques sauditas desde Yanbu, la salida que reemplaza a un Ormuz cerrado en la práctica desde febrero, pasaron de 973.000 barriles diarios hace un año a cuatro millones en las últimas semanas, según las consultoras Kpler y Signal Ocean. El tránsito por Bab al-Mandeb, el estrecho de 29 kilómetros entre Yemen y el Cuerno de África, llegó a 7,4 millones de barriles diarios en junio.

El barril de petróleo Brent superó los 93 dólares el miércoles, frente a menos de 72 dólares a comienzos de mes. El galón de nafta regular promedia ya cuatro dólares en Estados Unidos, frente a 3,14 dólares hace un año, según la federación automovilística AAA.

Ormuz no se cerró

Mientras el mar Rojo sumaba una amenaza nueva, el Comando Central de Estados Unidos completó el miércoles su duodécima noche consecutiva de bombardeos contra Irán, con blancos en capacidad marítima, misiles y drones. Irán respondió con ataques de misiles y drones contra Jordania, Baréin y Kuwait, incluido uno contra el paso fronterizo de Al-Abdali, entre Kuwait e Irak, según Al Jazeera.

El presidente Donald Trump advirtió en redes sociales que, de ahora en más, cada vez que Irán dispare contra un barco en Ormuz, Estados Unidos "bombardeará y destruirá UN PUENTE O UNA CENTRAL ELÉCTRICA" iraní. El secretario de Estado, Marco Rubio, fue más preciso sobre la proporción de esa respuesta: Trump, dijo, actuará con "una cabeza por un ojo" y hará que Irán "pague un precio alto" si no deja de disparar contra intereses estadounidenses en la región.

El canciller iraní Seyed Abbas Araghchi contestó en esa misma red, en inglés en el original: "Nuestra doctrina de defensa es clara: ojo por ojo. Cualquier agresión contra Irán, incluida su infraestructura, obligará a una respuesta poderosa y decisiva. Quienes contribuyan a esa agresión, sea cual sea el tipo de apoyo, también serán considerados blancos legítimos."

Las autoridades iraníes reportaron ataques estadounidenses el miércoles por la noche cerca de las ciudades de Ahvaz, Ramshir y Andimeshk, en el oeste de Irán, y dos muertos en un ataque contra la localidad fronteriza de Shalamcheh.

La Cámara le dice basta, el Senado no

En Washington, la Cámara de Representantes aprobó el jueves, por 214 votos contra 208, una resolución de poderes de guerra que exige a Trump retirar a las fuerzas armadas de las hostilidades contra Irán. La impulsó la representante demócrata Pramila Jayapal, y a los 210 demócratas se sumaron cuatro republicanos: Brian Fitzpatrick, Tom Barrett, Warren Davidson y Thomas Massie.

Horas después, el Senado no logró avanzar una resolución equivalente: perdió 47 a 49. El senador Bill Cassidy, que había votado antes a favor de una medida similar, esta vez votó en contra. Los republicanos Rand Paul y Lisa Murkowski no votaron.

Cámara Resultado Quiénes cruzaron la línea
Representantes 214 a favor, 208 en contra 4 republicanos con los demócratas
Senado 47 a favor, 49 en contra Cassidy pasó de sí a no

El presidente de la Cámara, el republicano Mike Johnson, había admitido días antes en una conferencia de prensa: "Tenemos que terminar con esto." La votación llegó la misma semana en que los restos de cuatro militares estadounidenses muertos en ataques iraníes durante el fin de semana llegaron a la base Dover, adonde viajó Trump.

Lo que sigue

Trump no fijó fecha para el ataque que había prometido contra el sitio nuclear subterráneo conocido como Montaña Pickaxe, y la diplomacia entre Washington y Teherán no muestra avances públicos. Tampoco está claro si Arabia Saudita responderá a la advertencia yemení con una escalada propia o buscará sacar su crudo sin cruzar el mar Rojo. La resolución que aprobó la Cámara es, por ahora, simbólica: no obliga a Trump a nada mientras el Senado no la acompañe.