Hombres armados atacaron Kenscoff, poblado agrícola en las colinas sobre Puerto Príncipe, la noche del domingo 23 de agosto. Al menos 47 personas murieron, más de 50 fueron secuestradas y 22 resultaron heridas, según el balance que la ONU difundió el miércoles 26 de agosto. Cinco de los muertos eran menores de edad y 22 de las víctimas fueron ejecutadas dentro de un templo donde se habían refugiado, de acuerdo con Al Jazeera.
Los atacantes incendiaron viviendas y vehículos y entraron a una iglesia que albergaba a desplazados de otra zona de la capital. El secretario general de la ONU, António Guterres, condenó el ataque un día antes de conocerse el balance final.
Un rehén como moneda de cambio
El martes 25, el jefe local conocido como Izo 2, también llamado Didi, publicó un video en redes sociales con cerca de 20 rehenes a la vista, entre ellos tres menores, según teleSUR. En el clip advirtió a Vladimir Paraison, director interino de la Policía Nacional de Haití, qué pasaría si las fuerzas de seguridad avanzaban contra sus hombres.
"Si muere uno de mis hombres o un soldado, esta gente muere."
Izo 2 opera junto a Johnson André, alias Izo, uno de los principales jefes de Viv Ansanm, la coalición armada que Estados Unidos designó organización terrorista extranjera el año pasado. Según el propio video, el grupo retiene a más de 60 personas.
Los nombres detrás del número
El alcalde de Kenscoff, Jean Massillon, confirmó que las bandas mataron a dos empleados municipales, uno de ellos primo suyo e integrante de su equipo de seguridad. Marc Paul, vecino de 42 años, relató a Al Jazeera que perdió a su hermano, su madrastra, su padrastro y dos primos, secuestrados esa noche. Su sobrina de 16 años también fue secuestrada y abusada sexualmente; escapó y logró reencontrarse con él.
La respuesta del Estado
La oficina del primer ministro puso a las fuerzas de seguridad en alerta máxima y envió refuerzos a Kenscoff. "El Gobierno se mantiene firme. No retrocederá, no cederá. Kenscoff no será abandonada. Haití no será entregada a los bandidos", declaró, según teleSUR. El Consejo Nacional Democrático de Haití anunció además que remitirá el ataque a la Corte Penal Internacional como crimen de guerra y crimen de lesa humanidad.
Quién debía cuidar Kenscoff
Pierre Espérance, director ejecutivo de la Red Nacional de Defensa de los Derechos Humanos, señaló que el único vehículo blindado que la Policía Nacional tenía asignado a Kenscoff fue retirado una semana antes de la masacre, mientras los blindados disponibles se reservaban para proteger funcionarios. Según Espérance, las bandas ya habían publicado amenazas en redes sociales antes del ataque, por lo que las autoridades cargan responsabilidad por lo ocurrido. La Dirección General de la Policía Nacional pidió una investigación para determinar si hubo complicidad o negligencia. Su conteo propio, distinto del de la ONU, ilustra lo disputado que está el episodio entre las propias instituciones haitianas:
| Fuente | Muertos contabilizados |
|---|---|
| ONU | 47 |
| RNDDH | 45 |
El país que no da abasto
La violencia de las bandas no empezó ni terminó en Kenscoff. Según datos de la ONU citados por teleSUR, dejó 2.310 muertos y 1.106 heridos en Haití durante los primeros cinco meses de 2026.
2.310 muertos en cinco meses.
La crisis alimentaria golpea a 5,8 millones de personas, más de la mitad de la población del país, y el número de desplazados internos alcanzó un récord de 1,4 millones. Kenscoff ya había sufrido una decena de ataques de bandas desde el año anterior. Todo esto ocurre mientras Haití se prepara para celebrar sus primeras elecciones generales en más de una década.
Con más de 60 personas todavía en poder de Izo 2, el desenlace depende de una ecuación que ninguna de las partes controla del todo: si la policía avanza y muere un pandillero, el propio jefe armado prometió la muerte de los rehenes como respuesta.
