El Board of Peace, el organismo liderado por Estados Unidos que supervisa el alto el fuego en Gaza, exigió el martes 25 de agosto que Israel limite su respuesta militar a "genuine and imminent threats" y que Hamás detenga todo lanzamiento de barriletes desde el territorio, según dijo uno de sus funcionarios. Es la primera vez que el organismo dirige una advertencia pública a las dos partes por el mismo episodio: el vuelo de cometas infantiles que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, calificó de amenaza militar.

Netanyahu y el ministro de Defensa, Israel Katz, habían advertido en un comunicado conjunto que "si los lanzamientos hacia Israel no cesan de inmediato" el Ejército "intensificará los ataques contra los responsables" y "evacuará a la población de las zonas desde donde se lanzan barriletes, drones y globos". La amenaza llegó dos días después de que un ataque aéreo israelí cerca de un campo de refugiados matara a tres personas, entre ellas un nene de cuatro años, según reportó Al Jazeera el 23 de agosto. El propio Ejército reconoció después que no halló material explosivo en los barriletes detectados ni riesgo para la población.

Un mensaje en las dos direcciones

El funcionario del Board of Peace fue explícito sobre el alcance de su reclamo:

"Israel, too, must comply with the ceasefire; military action cannot extend beyond responding to genuine and imminent threats."

El mismo funcionario había dicho, sobre Hamás: "All militant activity in Gaza must stop, including the flying of kites. We have conveyed this message directly through the established mechanism." Ese mensaje llegó a Hamás a través de mediadores de Egipto, Catar y Turquía, con la advertencia de "serias consecuencias" si continúan los lanzamientos. Los comités populares que administran los campos de desplazados en Gaza pidieron, en un comunicado coordinado con las autoridades de Hamás, que los padres impidan a sus hijos volar cometas.

Hamás negó estar detrás de una escalada. Un funcionario del grupo dijo que había elevado un reclamo formal ante los mediadores del alto el fuego: "Israel was making fake pretexts to continue the war on Gaza". La vocera de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Ravina Shamdasani, cuestionó la amenaza de evacuar zonas enteras por el vuelo de cometas de chicos: "I hope we can all agree that this is outrageous."

Diez meses de un alto el fuego que no cierra

El acuerdo que detuvo la guerra en Gaza rige desde el 10 de octubre de 2025. Desde entonces, según la ONU y el Ministerio de Salud de Gaza, murieron cerca de mil palestinos y más de tres mil resultaron heridos pese a la tregua formal, con más de 3.300 violaciones israelíes contabilizadas por Al Jazeera.

El episodio de los barriletes repite un patrón ya visto en esos diez meses: un hecho menor o no verificado se convierte en el argumento para una escalada militar, mientras el organismo que supervisa el acuerdo suele intervenir recién después del hecho. Lo que distingue a esta advertencia es que, por primera vez desde la firma del acuerdo, el Board of Peace le puso un límite público a Israel además de a Hamás. Queda por verse si esa presión cambia algo sobre el terreno o si, como en los episodios anteriores, la palabra del organismo llega sin consecuencias para ninguna de las dos partes.