El ejército israelí reconoció por primera vez que sus tropas dispararon contra el auto en el que murió Hind Rajab, una niña de cinco años, y abrió el 19 de agosto de 2026 sus primeras investigaciones penales por la conducta de sus soldados en la guerra de Gaza. La segunda causa abierta ese día cubre la muerte de 15 paramédicos y rescatistas palestinos en Rafah. El anuncio llega después de que el ejército completara una revisión de 150 incidentes vinculados a sus tropas en el territorio, con decisiones tomadas apenas sobre cinco de ellos, según reportó Al Jazeera.
Hind murió el 29 de enero de 2024 cuando el auto en el que huía con cuatro primos, su tía y su tío del barrio de Tel al Hawa, en Ciudad de Gaza, recibió fuego israelí intenso. Investigadores independientes hallaron cientos de impactos de bala en el vehículo y estimaron que un tanque israelí estuvo a pocos metros, de acuerdo con RT. Meses atrás el ejército había negado estar involucrado: una investigación preliminar concluyó entonces que sus fuerzas "no estaban presentes cerca del vehículo ni al alcance de tiro". La División de Investigaciones Criminales de la Policía Militar abrió ahora la causa después de que una revisión interna calificara de "gravemente negligente" la coordinación del movimiento de la ambulancia de la Media Luna Roja Palestina enviada a rescatarla.
Esa espera duró doce días. Hind sobrevivió al ataque inicial, quedó atrapada junto a sus familiares muertos y pidió por teléfono a la central de la Media Luna Roja que la rescataran mientras la organización gestionaba con el ejército israelí el permiso para llegar hasta ella. Los dos paramédicos que finalmente fueron enviados, Yusuf Zeino y Ahmed al Madhoun, murieron también alcanzados por el fuego. Recién entonces se encontraron los cuerpos.
El segundo caso ocurrió en marzo de 2024, también en Rafah. Tropas israelíes dispararon contra una ambulancia que iba a buscar víctimas de una ofensiva y después contra los vehículos de emergencia que llegaron a buscar a la primera. Las tropas pasaron topadoras sobre los cuerpos y los vehículos, y los enterraron en una fosa común. Personal de la ONU y rescatistas solo pudieron acceder al sitio y desenterrar los cuerpos una semana después.
"Se requiere una investigación internacional para esclarecer la verdad y responsabilizar a todos los involucrados"
Así respondió la abuela de la niña, también llamada Hind Rajab, a la apertura de la causa israelí: para la familia, la investigación interna del propio ejército no alcanza.
La cifra explica ese reclamo. Según un análisis del grupo israelí de derechos humanos Yesh Din, de los incidentes que el ejército revisó entre 2014 y 2022, terminó en un procesamiento judicial apenas este porcentaje:
0,17%
La misma revisión de 150 incidentes que abrió las causas de Hind Rajab y los paramédicos de Rafah dejó cerrado, sin investigación, un tercer caso: la muerte de siete trabajadores humanitarios de World Central Kitchen en un ataque de 2024, entre ellos la ciudadana australiana Zomi Frankcom. La decisión de no perseguir esa causa generó indignación y llevó al gobierno de Australia a convocar al embajador israelí, Hillel Newman, según RT.
El contraste queda planteado sin que el ejército lo explique: dos causas abiertas por víctimas palestinas después de reconocer, primero, que había negado los hechos, y una tercera cerrada sin cargos por la muerte de cooperantes extranjeros en la misma revisión. Qué alcance tendrán las investigaciones sobre Hind Rajab y los paramédicos de Rafah, y si derivarán en alguna imputación, todavía no se sabe.
