Hay anuncios que vienen con todo menos con lo único que permite juzgarlos. El parque acuático que la Provincia de Santa Fe y el Municipio de Rosario van a levantar en el balneario La Florida llegó con render, con superficie, con lista de juegos y hasta con un deck gastronómico sobre el Paraná. Llegó sin el número: cuánto cuesta la obra, y cuánto pone cada uno. Eso, que es lo que un vecino necesita para saber si le conviene, no estuvo en ninguna presentación.

Lo que sí se anunció

El gobernador Maximiliano Pullaro y el intendente Pablo Javkin lo presentaron a fines de febrero, durante un recorrido por la Costanera Norte. Es un parque acuático de unos 10.000 metros cuadrados, integrado a la playa de La Florida, en el ingreso sur del balneario. El proyecto, según los pliegos, incluye espejos de agua de formas orgánicas con accesibilidad universal, un sector infantil con piletas de poca profundidad y juegos de agua, una torre de toboganes (abiertos, cerrados y de descenso rápido), un solárium perimetral, un edificio de servicios con vestuarios, sanitarios, enfermería y oficinas, y un sector gastronómico con deck elevado. Suma estacionamiento, bicisendas y vegetación nativa. Lo presentan como el parque acuático más grande de la provincia, y la idea, dijo Pullaro, es que "los que no pueden tomarse vacaciones" disfruten la ciudad, con la ocupación hotelera de los fines de semana como argumento.

Quién paga y quién firma

Acá conviene frenar, porque el reparto importa. La Provincia financia y el Municipio ejecuta: son dos cajas y dos firmas distintas. La obra se hace por licitación pública, y los pliegos se publicaron a fines de abril. Ese es el dato que cambia todo: en un anuncio el monto es opcional, pero en un pliego de licitación el presupuesto oficial es obligatorio, está escrito, y es el número con el que se compara cada oferta. Es decir, la cifra que no apareció en la conferencia sí existe en el expediente. Solo hay que ir a buscarla.

Por qué el número no es un detalle

Sin el presupuesto oficial no se puede responder ninguna de las preguntas que de verdad importan. Cuánto sale el metro cuadrado, y si se parece o no a lo que cuestan obras equivalentes. Cuánto pone exactamente la Provincia y cuánto el Municipio, y con qué partida. Cuántas empresas se presentaron, y si la oferta ganadora quedó por encima o por debajo del presupuesto oficial. Un parque público, accesible, que recupera una franja de costa hoy deteriorada, puede ser una buena obra; pero "buena obra" no es una cualidad del render, es una relación entre lo que se hace y lo que se paga, y esa relación recién se puede mirar cuando aparece la cifra.

Lo que hay que seguir

No le pido que esté en contra del parque ni a favor: le pido que no se quede con la maqueta. La temporada que viene, si todo marcha, va a haber toboganes. Antes que eso, en el expediente de la licitación, va a haber un número y un nombre: cuánto salió y quién lo construye. Ese es el momento para leer la letra chica, no la inauguración. Cuando le muestren la foto del corte de cinta, la pregunta sigue siendo la misma de hoy: cuánto, y con plata de quién.