El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, afirmó este jueves en una rueda de prensa en la Casa Blanca que la administración estadounidense no entablará negociaciones con Irán mientras continúen los ataques armados contra buques comerciales que navegan por el estrecho de Ormuz. Vance sostuvo que la Casa Blanca mantiene sobre la mesa todas las opciones estratégicas, pero condicionó cualquier diálogo diplomático al cese inmediato de los hostigamientos navales.
La postura fijada por Washington responde a una seguidilla de incidentes con drones y lanchas rápidas en la principal vía marítima para el transporte global de hidrocarburos. Según Al Jazeera, las fuerzas armadas estadounidenses han incrementado los patrullajes e intercepciones en el corredor náutico, mientras Teherán insiste en su potestad para regular el tránsito frente a las sanciones occidentales.
Pese a los episodios bélicos recientes, Vance aseguró que los flujos de transporte marítimo de petróleo han recuperado niveles cercanos a los previos a la escalada. Paralelamente, el presidente Donald Trump desestimó las críticas sobre el desgaste del arsenal estadounidense en el conflicto y aseguró que los inventarios militares de Washington son ilimitados.


