La cumbre de jefes de Estado de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) concluyó este primero de septiembre en Biskek con la firma de la Declaración de Biskek y 28 acuerdos estratégicos. El documento ratifica la puesta en marcha de sistemas de pago en monedas locales para el comercio intrabloque y aprueba reformas estructurales a la carta orgánica del organismo, en una cita que reunió a diez países miembros con el foco puesto en la autonomía frente a los circuitos financieros occidentales.

El encuentro de la capital kirguisa coincidió con el 25 aniversario de la creación del bloque euroasiático. Los mandatarios de China, Rusia, India, Irán, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán, Pakistán, Tayikistán y Uzbekistán acordaron coordinar mecanismos de compensación bancaria directa que reduzcan la dependencia del sistema SWIFT y del dólar, según el texto final difundido por la secretaría general del organismo en Pekín.

Red de pagos y seguridad regional

La declaración conjunta dedica un capítulo central a la arquitectura económica compartida. Los firmantes señalaron que las medidas coercitivas unilaterales vulneran el derecho internacional y distorsionan los flujos comerciales de energía y materias primas. Como respuesta operativa, los bancos centrales del grupo acordaron una hoja de ruta para elevar la participación de las monedas nacionales en las transacciones bilaterales de petróleo y gas, de acuerdo con el balance presentado por la delegación rusa.

En materia de seguridad, los jefes de Estado aprobaron la creación del Centro Universal contra Desafíos y Amenazas a la Seguridad, con sede en Taskent, y un Centro Antidrogas autónomo en Dusambé. El documento establece que la lucha contra el terrorismo no admite dobles estándares y rechaza la militarización del espacio exterior.

Las sanciones unilaterales y las restricciones financieras arbitrarias socavan la estabilidad económica global y fuerzan a los países emergentes a construir canales de intercambio independientes.

La delegación india enfatizó la necesidad de garantizar la integridad territorial y mantener la vigilancia sobre rutas de transporte críticas, mientras que Teherán y Moscú destacaron el valor del Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur como alternativa a las vías marítimas controladas por potencias occidentales.

Balance energético y nueva presidencia

La incorporación plena de Bielorrusia, sumada a la presencia de Irán formalizada en las citas previas, amplió el peso demográfico y territorial del organismo, que ahora representa más del 40 por ciento de la población mundial y cerca de un tercio del producto interno bruto global medido por paridad de poder adquisitivo. Durante las sesiones plenarias, las autoridades comerciales chinas reiteraron la propuesta de ampliar los créditos conjuntos a través del Banco Interbancario de la OCS para obras de infraestructura energética y telecomunicaciones.

Al cierre de la cumbre, Kirguistán traspasó la presidencia rotatoria del organismo a Pakistán para el período 2026-2027. La ciudad pakistaní de Lahore fue designada capital cultural y turística del bloque para el próximo año de gestión. La secretaría general rubricó asimismo un memorando de entendimiento con la Comisión de la Unión Africana para coordinar posiciones en los debates de la Asamblea General de las Naciones Unidas.