Apple envió cartas legales de preservación de evidencia a unos 40 exempleados que hoy trabajan en OpenAI, un nuevo paso dentro de la demanda por secretos comerciales que presentó el 10 de julio. Las cartas exigen conservar documentos, comunicaciones y datos de dispositivos que puedan ser relevantes para el litigio.

La demanda original nombra a dos exempleados de Apple por su cargo actual en OpenAI: Tang Tan, hoy director de hardware de la compañía, y Chang Liu, que trabaja en su equipo de hardware. Apple los acusa de haber compartido información confidencial para acelerar el desarrollo de productos físicos de OpenAI.

Lo que describe la demanda

Según la presentación judicial, Tan alentó a empleados de Apple que postulaban a OpenAI a llevar piezas de hardware y materiales de diseño a instancias internas de "show and tell". El escrito también describe un intercambio en el que Tan comentó que todavía tenía acceso a la red interna de Apple a través de un dispositivo de la compañía que nunca devolvió.

La evidencia reunida hasta ahora es apenas la punta del iceberg.

Apple sostiene que más de 400 de sus exempleados trabajan hoy en OpenAI, una escala que usa para argumentar que no sorprende que algunos retengan información confidencial que están obligados por contrato a proteger. La compañía pide daños sin especificar y una orden que impida a OpenAI usar sus secretos comerciales.

La respuesta de OpenAI

OpenAI negó las acusaciones por primera vez en público el martes 14 de julio. En un comunicado, la empresa dijo no tener conocimiento de evidencia que respalde el reclamo y afirmó que cree en la competencia leal y en la libertad de cada trabajador para elegir dónde emplearse.

Esa respuesta llegó cuatro días antes de que trascendieran las cartas de preservación, lo que sitúa el envío como una escalada deliberada más que como un trámite de rutina.

Por qué el hardware importa tanto

El trasfondo ayuda a entender la insistencia de Apple en el terreno físico del litigio: OpenAI avanza en el desarrollo de su primer dispositivo de hardware propio, descrito como un aparato conceptualmente cercano a un HomePod y operado por ChatGPT. Para una compañía que construyó su negocio sobre el secreto industrial de sus productos, ver a su propio personal de diseño de hardware cruzar hacia el rival que compite justo en ese terreno explica por qué la disputa ya no se limita a dos nombres propios y ahora se extiende a decenas de cartas.