SAN FRANCISCO, 11 de julio. Apple presentó el viernes una demanda contra OpenAI ante una corte federal del Distrito Norte de California por robo de secretos comerciales e incumplimiento de contrato. La compañía alega que OpenAI tomó propiedad intelectual de sus diseños de hardware para desarrollar dispositivos de consumo propios, y que el mecanismo no fue un caso aislado sino una práctica sostenida de reclutamiento dirigida desde la cúpula del área de hardware de OpenAI.
"En todos los niveles, desde miembros de su personal técnico hasta su director de Hardware, y en coordinación con socios de negocios, OpenAI ha estado robando los secretos comerciales y la información confidencial de Apple" (de la demanda presentada por Apple).
La presentación apunta directamente a Tang Tan, exvicepresidente de Apple y hoy director de Hardware de OpenAI. Según la demanda, Tan usó nombres en código de proyectos confidenciales de Apple durante el proceso de reclutamiento, pidió a candidatos que llevaran componentes de hardware de Apple a sus entrevistas para sesiones de exhibición, instruyó a empleados que dejaban Apple sobre cómo evadir los procesos de seguridad de la compañía y solicitó detalles de productos todavía no anunciados.
400 Cantidad de exempleados de Apple que hoy trabajan en OpenAI, según la demanda.
Apple documenta además un caso individual: Chang Liu, ingeniero eléctrico de sistemas senior con ocho años en la compañía, se sumó a OpenAI en 2026 sin devolver una notebook provista por Apple. La demanda sostiene que Liu usó ese equipo para descargar documentos técnicos confidenciales antes de dejar la empresa.
La causa también involucra a io Products, la firma de hardware del exdiseñador de Apple Jony Ive que OpenAI compró en 2025 por 6.400 millones de dólares para entrar al negocio de dispositivos de consumo. Apple sostiene que esa adquisición funcionó como un canal adicional para absorber su propiedad intelectual, en momentos en que OpenAI compite por definir la primera generación de hardware pensado para operar en torno a un asistente de inteligencia artificial.
OpenAI negó las acusaciones en un comunicado: "No tenemos ningún interés en los secretos comerciales de otras compañías. Seguimos enfocados en construir tecnología innovadora que empodera a las personas en todo el mundo".
El conflicto marca un giro respecto de 2024, cuando ambas compañías formalizaron una asociación de alto perfil que integró ChatGPT al sistema operativo del iPhone. El vínculo se enfrió a medida que OpenAI avanzó hacia el hardware propio, un terreno que hasta ahora Apple dominaba sin disputa directa de un laboratorio de inteligencia artificial. La demanda no fija todavía un monto de daños reclamado, y OpenAI no adelantó si presentará una contrademanda. El expediente queda ahora en manos de la corte de California, que deberá decidir si autoriza medidas cautelares mientras avanza el litigio de fondo.
