La Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas, el Centro Argentino de Meteorólogos y la diputada Adriana Serquis presentaron en agosto de 2026 un amparo colectivo contra el Estado Nacional para exigir el funcionamiento pleno del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y frenar su desarticulación. La acción judicial solicita una medida cautelar urgente para evitar la pérdida irreparable de datos históricos y la merma en la capacidad de predicción de eventos extremos.

La gestión de Javier Milei, iniciada en diciembre de 2023, redujo drásticamente la financiación del organismo. El presupuesto real ejecutado cayó un 43% durante el periodo, con una baja del 30% solo en 2024 respecto al año anterior. Esta contracción financiera se tradujo en una fuga masiva de especialistas: la planta laboral pasó de 1.148 trabajadores en enero de 2024 a aproximadamente 849 en mayo de 2026.

La caída del 43% en el presupuesto real ejecutado coincide con la pérdida de casi 300 trabajadores y el cierre de estaciones clave de monitoreo.

La reducción no es solo de personal, sino de infraestructura física. Entre comienzos de 2024 y el segundo trimestre de 2026, las estaciones de superficie que reportaban datos bajaron de 63 a 42, desviándose del objetivo internacional de 70. Además, a junio de 2026, 57 estaciones de distintas provincias habían dejado de realizar mediciones nocturnas entre las 21 y las 6 horas.

El golpe final llegó con el Decreto de Necesidad y Urgencia 274/2026, que modificó el régimen del servicio meteorológico para la navegación aérea. El decreto habilitó a la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) a prestar el servicio directamente o mediante terceros, quitándole la exclusividad al SMN. También derogó el artículo que financia al SMN con el 16% de la Tasa de Protección al Vuelo, fondos que pasarán a una cuenta del Tesoro Nacional.

La segunda etapa del vaciamiento

Dentro del organismo, técnicos y trabajadores advierten que esta medida inicia una segunda etapa de vaciamiento. Según vocales internas citadas por Diario Ámbito, el SMN aporta la infraestructura y los datos, pero la EANA cobra el servicio a terceros sin pagar por el uso de esa información. "Siguen necesitando los datos de las estaciones, pero lo van a usar sin pagar nada. Desfinancian al SMN y pasan el negocio a un privado", señalaron. La EANA, que ya acumula pasivos crecientes por la provisión de estaciones automatizadas, pasaría a ser la empresa superávit porque no pagaría el uso de los datos del Estado.

Flavio Vergara, dirigente de ATE nacional, cuestionó la lógica del Gobierno: "Suena ridículo que digan que son un servicio esencial después de despedir a la gente que cumplía el servicio. No sabemos si esto esconde un nuevo negocio", afirmó.

La urgencia se acentúa en un contexto de crisis climática. El propio SMN registró que 2025 estuvo entre los años más cálidos del país, con olas de calor intensas y temperaturas superiores a 40 °C. Martín Cavagnaro, especialista en meteorología, advierte que la reducción de capacidades resiente los pronósticos y deja lugares sin información directa.

"Estamos hablando de los organismos de defensa civil, todos los organismos que necesitan estas alertas tempranas. Pueden prevenir accidentes, pueden prevenir muertes", afirmó Cavagnaro.

El amparo denomina al patrimonio de datos del SMN un "patrimonio científico soberano irrecuperable", refiriéndose a series de 153 años de mediciones. La justicia nacional está analizando si procede la medida cautelar; la resolución definiría si el SMN mantiene su rol central o queda como un proveedor pasivo de datos para la EANA. El decreto tiene vigencia de 180 días desde su publicación en el Boletín Oficial.