La Jefatura de Gabinete acelera el tratamiento de la reforma electoral para eliminar las PASO, buscando fragmentar a la oposición y blindar la continuidad del ajuste económico de cara a 2027.
El Gobierno oficializó la eliminación del Ministerio del Interior mediante el DNU 571/2026. Sus funciones operativas y electorales quedan bajo el mando absoluto de Diego Santilli y un equipo de lobbistas del PRO y el entorno de Karina Milei, blindando el poder político mientras el ajuste económico golpea a los trabajadores.
El Gobierno de Javier Milei reorganiza el Poder Ejecutivo Nacional reduciendo la estructura administrativa y concentrando las áreas clave bajo la conducción de Diego Santilli.
Javier Milei anunció ante legisladores oficialistas un proyecto para reformar el BCRA y obturar la emisión monetaria, de cara a una agenda del segundo semestre signada por el recorte de subsidios energéticos y la reforma electoral.
El Boletín Oficial publicó el Decreto 548/2026: Adorni deja la Jefatura de Gabinete y asume Diego Santilli, con las funciones de Interior adentro. La salida de un funcionario imputado por enriquecimiento ilícito, contada en los posteos de sus protagonistas y en sus silencios.
El oficialismo celebra la llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete como una ganancia de gobernabilidad; la oposición la lee como un blindaje para correr la causa de Adorni del centro de la escena. Esa pelea se escenifica sobre todo en dos streams: el libertario Carajo, afín al Gobierno, y el kirchnerista Blender. El dato que ninguno pone al aire es que los dos pertenecen al mismo dueño, Augusto Marini, CEO de Cale Group, que compró casi todo Blender en 2025 y ya controlaba Carajo. Y mientras ambos actúan la grieta, los trabajadores de Blender denunciaron despidos y frenaron un programa en vivo. Cambiar al jefe de Gabinete, además, no toca la instrucción del fiscal Pollicita: solo descomprime la presión política en el Congreso.