LA HABANA, 11 de julio. El sistema eléctrico de Cuba colapsó en su totalidad este viernes a las 4:30 de la tarde (hora local), lo que dejó a cerca de 10 millones de residentes sin suministro de energía. La interrupción representa el segundo apagón masivo de esta semana y el cuarto a nivel nacional en lo que va del año. La estatal Unión Eléctrica de Cuba atribuyó la caída a una falla en una línea de transmisión que conecta las provincias de Santa Clara y Sancti Spíritus. El corte paralizó el transporte público y obligó a suspender decenas de miles de cirugías programadas.

"Se está produciendo una desconexión total del Sistema Eléctrico Nacional. Las causas están siendo investigadas" (Declaración oficial de la Unión Eléctrica de Cuba).

10.000.000 La cifra aproximada de habitantes afectados por el colapso de la red eléctrica nacional.

La crisis de infraestructura se agrava por la falta de mantenimiento en plantas generadoras con más de 30 años de antigüedad y por un déficit severo de combustible. El suministro internacional de hidrocarburos hacia la isla disminuyó de manera drástica desde enero, cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó bloquear los envíos provenientes de Venezuela e impuso sanciones directas contra la empresa estatal Cuba-Petróleo (Cupet).

La Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos incluyó a Cupet en su lista de entidades bloqueadas en junio, lo que penaliza a cualquier compañía extranjera que negocie con la petrolera estatal, según reportó teleSUR. El gobierno estadounidense argumenta que las sanciones responden a expropiaciones de activos a ciudadanos norteamericanos hace décadas. Las autoridades cubanas sostienen que las medidas de Washington constituyen un bloqueo genocida destinado a provocar el colapso social mediante la asfixia energética.

A finales de marzo, un buque ruso entregó un cargamento de 730.000 barriles de petróleo para aliviar la escasez. Esas reservas se agotaron a finales de abril. Desde entonces, el gobierno cubano implementó cortes programados que en algunas zonas se extendieron por más de 24 horas consecutivas. El primer ministro, Manuel Marrero, indicó en sus redes sociales que el país enfrenta una situación extrema casi sin combustible para alimentar las plantas térmicas. Las labores de reconexión del sistema avanzan mediante microsistemas regionales para garantizar servicios vitales, según informó Al Jazeera.