KYIV, 10 de julio de 2026. Los ataques rusos volvieron a alcanzar Kyiv por segundo día consecutivo mientras Ucrania reportó operaciones contra refinerías y otros activos energéticos dentro de Rusia. La secuencia amplía una fase de la guerra en la que las ciudades siguen expuestas a drones y misiles, y la infraestructura energética se convierte en un objetivo central.
Las autoridades de Kyiv informaron que una mujer murió y dos personas resultaron heridas en los ataques de la madrugada del 8 de julio. El servicio de emergencias comunicó daños en edificios administrativos, depósitos, un complejo de garajes y tranvías. El balance puede cambiar a medida que los equipos revisan las zonas afectadas.
Volodymyr Zelenskyy afirmó que Ucrania atacó refinerías en Saratov y Tatarstán. Gazprom sostuvo que drones ucranianos golpearon una estación compresora de Krasnodar que sirve al gasoducto Blue Stream hacia Turquía, aunque añadió que el suministro no se interrumpió. Esas afirmaciones proceden de los gobiernos y empresas involucradas y no tienen una verificación pública completa.
Cada golpe sobre una red energética agrega una variable civil y comercial al frente militar.
Moscú anunció que suspenderá las exportaciones de diésel hasta fines de julio ante faltantes de combustible. En Ankara, Donald Trump dijo que Estados Unidos daría a Ucrania una licencia para fabricar sistemas Patriot. Una licencia no es una entrega inmediata de interceptores. Depende de términos técnicos, producción, financiamiento y tiempo de instalación.

