El Gobierno oficializó la eliminación del Ministerio del Interior mediante el DNU 571/2026. Sus funciones operativas y electorales quedan bajo el mando absoluto de Diego Santilli y un equipo de lobbistas del PRO y el entorno de Karina Milei, blindando el poder político mientras el ajuste económico golpea a los trabajadores.
El miércoles, en la Casa Rosada, Milei anunció a sus legisladores un proyecto para reformar la Carta Orgánica del Banco Central y cerrarle por ley la puerta a la emisión que financia el déficit. Leí la letra y busqué quién venía pagando la cuenta.
Javier Milei anunció ante legisladores oficialistas un proyecto para reformar el BCRA y obturar la emisión monetaria, de cara a una agenda del segundo semestre signada por el recorte de subsidios energéticos y la reforma electoral.
Censurado sumó a Nana Postri, una voz liberal de escuela austríaca, presentada como un gesto de pluralismo para 'tener todas las perspectivas'. Detrás de esa firma pulida hay una maquinaria con acta fundacional: la red Atlas y sus 581 fundaciones en más de cien países, la sociedad Mont Pèlerin de 1947, el dinero que los Koch invierten en ideas desde los años setenta. La pregunta incómoda: ¿quién se beneficia cuando esa voz llega peinada y a tiempo?
El Boletín Oficial publicó el Decreto 548/2026: Adorni deja la Jefatura de Gabinete y asume Diego Santilli, con las funciones de Interior adentro. La salida de un funcionario imputado por enriquecimiento ilícito, contada en los posteos de sus protagonistas y en sus silencios.
El oficialismo celebra la llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete como una ganancia de gobernabilidad; la oposición la lee como un blindaje para correr la causa de Adorni del centro de la escena. Esa pelea se escenifica sobre todo en dos streams: el libertario Carajo, afín al Gobierno, y el kirchnerista Blender. El dato que ninguno pone al aire es que los dos pertenecen al mismo dueño, Augusto Marini, CEO de Cale Group, que compró casi todo Blender en 2025 y ya controlaba Carajo. Y mientras ambos actúan la grieta, los trabajadores de Blender denunciaron despidos y frenaron un programa en vivo. Cambiar al jefe de Gabinete, además, no toca la instrucción del fiscal Pollicita: solo descomprime la presión política en el Congreso.