La Organización de las Naciones Unidas y la Organización Internacional para las Migraciones advirtieron este 14 de septiembre sobre el riesgo de un cese inminente en la distribución de asistencia alimentaria en Sudán debido al agotamiento de las partidas financieras internacionales.
De acuerdo con el informe presentado por el director ejecutivo interino del Programa Mundial de Alimentos, Carl Skau, tras recorrer los centros de recepción de refugiados, 20 millones de personas enfrentan inseguridad alimentaria severa en territorio sudanés. La cifra de desplazados internos y refugiados transfronterizos alcanzó los 14 millones desde el inicio de las hostilidades en abril de 2023 entre las Fuerzas Armadas de Sudán y el grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido.
El organismo multilateral detalló que los corredores de abastecimiento hacia las provincias de Darfur y Kordofán presentan interrupciones recurrentes por combates y por el corte de rutas durante la temporada de lluvias. A esas restricciones logísticas se suma un déficit financiero en el plan de respuesta de emergencia de la ONU, que al cierre del tercer trimestre de 2026 recibió el 32 por ciento de los fondos presupuestados por los donantes.
La advertencia de la ONU señala que, de no concretarse transferencias inmediatas de los fondos comprometidos por los países miembros en las próximas tres semanas, las raciones destinadas a campamentos de desplazados sufrirán suspensiones progresivas en las zonas bajo asedio militar.
