Los gobiernos de la República Democrática del Congo y Zambia establecieron este viernes un gravamen coordinado del 15 por ciento sobre las exportaciones de concentrados de cobre y cobalto sin refinar, con entrada en vigencia a partir del próximo trimestre. La medida conjunta busca forzar el procesamiento industrial de los minerales estratégicos dentro de sus territorios antes de que la materia prima salga hacia los mercados internacionales.
El Ministerio de Minas de la República Democrática del Congo comunicó en Kinshasa que la resolución responde a la necesidad de retener valor agregado en la cuenca minera de Katanga. Según el documento oficial, las empresas extractivas deberán garantizar que al menos el 40 por ciento de su producción pase por plantas locales de separación y fundición hacia fines de 2027.
Tensión con las empresas extractivas
La Cámara Minera de Zambia expresó su preocupación por los plazos de adecuación y solicitó una mesa técnica con ambos ejecutivos. Las compañías argumentan que el déficit crónico en la generación de energía hidroeléctrica en el corredor del Copperbelt limita la capacidad instalada inmediata para absorber volúmenes mayores de procesamiento térmico y electroquímico.
La exportación directa de concentrado bruto priva a los países productores de la renta tecnológica y de los empleos industriales asociados al refino.
La postura de las autoridades congoleñas fue ratificada por teleSUR, que reportó las declaraciones del ministro de Recursos Naturales descartando prórrogas generales para las firmas extranjeras que no hayan iniciado inversiones en infraestructura energética propia.
Reconfiguración del comercio exterior
Por su parte, Al Jazeera informó que delegaciones comerciales de la Unión Europea y China iniciaron consultas diplomáticas en Lusaka para evaluar el impacto de la tarifa sobre los contratos de suministro a largo plazo. La República Democrática del Congo concentra más del 70 por ciento de la producción global de cobalto, insumo crítico para la fabricación de baterías de almacenamiento eléctrico.
El acuerdo binacional marca un precedente en la coordinación de políticas arancelarias entre naciones productoras de minerales críticos en África subsahariana, en un contexto de creciente competencia entre potencias por el acceso a reservas geológicas.
