El Ministerio de Transporte de China y autoridades de la región autónoma de Guangxi inauguraron este 16 de septiembre el Canal Pinglu, una infraestructura fluvial de 134 kilómetros de longitud que conecta la cuenca del río Xi con el golfo de Tonkín. La obra, presupuestada en 72.700 millones de yuanes (unos 10.200 millones de dólares), constituye la primera vía navegable artificial de río al mar construida en el país desde la culminación del Gran Canal histórico.

El proyecto incluye tres esclusas de doble vía aptas para buques de hasta 5.000 toneladas de desplazamiento. Según el informe técnico del consorcio constructor encabezado por la estatal CCCC (China Communications Construction Company), el nuevo canal reduce el trayecto de transporte de carga desde las provincias del interior del suroeste chino —como Sichuan, Guizhou y Yunnan— hacia los puertos del sudeste asiático en aproximadamente 560 kilómetros en comparación con la ruta tradicional por el delta del río de las Perlas en Guangdong.

El tránsito de mercancías se proyecta en una capacidad anual de 108 millones de toneladas para su primera etapa operativa. Autoridades del Consejo de Estado encuadran el canal en el trazado del Nuevo Corredor de Comercio Internacional Tierra-Mar, articulado con los puertos de Vietnam, Malasia e Indonesia en el marco de la Asociación Económica Integral Regional (RCEP).

Representantes de comunidades agrícolas del curso medio del río Qin presentaron observaciones ante el Ministerio de Ecología y Medio Ambiente sobre el régimen de salinización en las tomas de agua dulce y el impacto en los manglares del estuario. El consorcio constructor reportó la instalación de compuertas antisalinas y esclusas con recirculación hídrica para mitigar la intrusión de agua marina en los acuíferos interiores.