El Future of Life Institute publicó la edición de verano de su Índice de Seguridad en IA y ninguna de las nueve empresas evaluadas alcanzó una A ni una B. Anthropic obtuvo la nota más alta, una C+, seguida por OpenAI y Google DeepMind con C. Meta quedó en D+, Z.ai y Alibaba Cloud en D- y tres compañías, xAI, DeepSeek y Mistral, reprobaron directamente con F.

Un panel independiente de siete investigadores y especialistas en gobernanza de inteligencia artificial revisó la evidencia disponible hasta el 3 de junio y calificó a cada empresa en seis dominios: evaluación de riesgo, daños actuales, marcos de seguridad, seguridad existencial, gobernanza y rendición de cuentas, y difusión de información, sobre un total de 37 indicadores.

Nueve empresas, ninguna aprueba con holgura

Empresa Nota
Anthropic C+
OpenAI C
Google DeepMind C
Meta D+
Z.ai D-
Alibaba Cloud D-
xAI F
DeepSeek F
Mistral F

Anthropic lidera cinco de los seis dominios, apoyada en una transparencia relativamente mayor, un marco de seguridad más establecido, investigación técnica propia y estructuras de gobernanza más desarrolladas. OpenAI, en cambio, retrocedió: pasó de una C+ en la edición anterior del índice a una C en esta.

La promesa que se corrió sola

El hallazgo que más pesa en el informe no es una nota individual sino un patrón. El panel documentó que Anthropic, OpenAI, Google DeepMind y Meta debilitaron o vaciaron de contenido compromisos previos de pausar unilateralmente el desarrollo si se cruzan determinados umbrales de riesgo, algunos de ellos ahora condicionados a lo que hagan los propios competidores.

Los revisores calificaron esa conducta de correr la valla de forma progresiva, y advirtieron que socavó los marcos de seguridad en general.

Existen intentos puntuales de corregir el rumbo: los clasificadores constitucionales de Anthropic, el llamado de OpenAI a crear instituciones de gobernanza externas, los compromisos de monitoreo de Google DeepMind y las provisiones de pérdida de control que declara Meta. El panel los revisó y los calificó como totalmente inadecuados frente a la escala del riesgo que dicen atender.

Por qué la nota importa más allá del ranking

El índice llega en un momento en que varias de estas empresas negocian su lugar frente a reguladores en Estados Unidos y la Unión Europea, con plazos de cumplimiento cada vez más cercanos. Publicar y actualizar un marco de seguridad ya no alcanza si ese marco carece de umbrales cuantitativos claros, de auditorías genuinamente independientes y de una autoridad de decisión definida, que es exactamente lo que el panel encontró en la mayoría de los nueve casos.

La brecha entre el compromiso declarado y la práctica de seguridad real es, según el propio informe, el problema de fondo: una empresa puede sostener el discurso de la seguridad como prioridad y al mismo tiempo diluir, edición tras edición, la letra chica que la obligaría a cumplirlo.