SAN FRANCISCO, 13 de julio. Anthropic incorporó el 9 de julio a Ben Bernanke, expresidente de la Reserva Federal de Estados Unidos entre 2006 y 2014 y premio Nobel de Ciencias Económicas 2022, como nuevo integrante de su Long-Term Benefit Trust (LTBT), el órgano independiente que vigila que la compañía cumpla su misión declarada de desarrollar inteligencia artificial avanzada en beneficio de la humanidad. Con su llegada, el Trust queda compuesto por cuatro nombres, uno menos de los cinco asientos que su propio diseño contempla, un dato que el anuncio de Anthropic no menciona.
Daniela Amodei, cofundadora y presidenta de Anthropic, dijo que la trayectoria de Bernanke (de estudiar momentos de disrupción económica a haber gestionado uno) hará que su criterio ayude a la compañía a "anticipar y responder a cómo la IA avanzada afecta a las fuerzas de trabajo y las economías en todo el mundo". Bernanke, por su parte, planteó el problema en términos abiertos: "El potencial de la inteligencia artificial es enorme, y también lo es el rango de resultados posibles. Cómo se desarrolle ese potencial va a depender, en parte, de las instituciones que construyamos a su alrededor".
El fideicomiso que lo suma
El LTBT es un fideicomiso con propósito bajo ley de Delaware, creado al cierre de la ronda de financiamiento Serie C de Anthropic y presentado en público el 19 de septiembre de 2023. Sus integrantes no tienen acciones propias de la compañía ni comparten ganancias; a cambio, sostienen una clase exclusiva de acciones, la Clase T, que les da poder para elegir y remover directores del board de Anthropic. Ese poder crece según hitos de tiempo y de financiamiento ya fijados, hasta que el Trust llegue a elegir a la mayoría del directorio dentro de los cuatro años posteriores a su creación, es decir, para septiembre de 2027.
4 Fideicomisarios que integran hoy el Long-Term Benefit Trust de Anthropic (Neil Buddy Shah, Richard Fontaine, Mariano-Florentino Cuéllar y Bernanke), sobre un diseño de cinco asientos.
La investigación que hereda
Bernanke se suma también, según el propio anuncio, a la investigación de Anthropic sobre cómo la IA transforma economías y mercados laborales. Ese trabajo tiene nombre propio: el Anthropic Economic Index, un programa de estudio permanente sobre el efecto económico de la inteligencia artificial. Su reporte más reciente, publicado el 26 de junio bajo el título "Cadences", combinó datos de conversaciones de Claude muestreadas entre el 10 de abril y el 10 de junio con una encuesta a cerca de 9.700 personas, sobre la base de una medición previa que había entrevistado a 81.000 usuarios de Claude en diciembre de 2025.
Ese reporte encontró que el 93% de las conversaciones de Claude produjo un artefacto identificable: un documento, un tramo de código, una guía. Más de un tercio de los encuestados espera que la inteligencia artificial maneje "la mayoría o casi todas" sus tareas de trabajo dentro de los próximos doce meses, y cerca de 6 de cada 10 anticipa una capacidad de IA todavía mayor para el año próximo. Sobre el riesgo laboral propio, el 10% calificó como probable o muy probable perder su trabajo, mientras que más de un tercio dijo temer que sus colegas más jóvenes enfrenten una probabilidad de 60% o más de perder el suyo.
Es sobre ese tipo de dato, autorreportado y todavía sin el contraste de una recesión real de por medio, que Bernanke va a aplicar la experiencia que le valió el Nobel: la de distinguir una disrupción pasajera de una transformación estructural del mercado de trabajo mientras todavía está ocurriendo, no después. Ser fideicomisario no lo sienta en el directorio de Anthropic: el Trust ejerce su peso a través del poder de elegir y remover directores, un poder que crece por etapas y que recién alcanza la mayoría del board en 2027. Hasta entonces, cuánto pesa en la práctica esa voz queda abierto.
