WASHINGTON, 29 de julio de 2026. OpenAI se sumó a una carta empresarial contra restricciones prematuras a los modelos de pesos abiertos, mientras Anthropic pidió medidas para frenar el desarrollo de sistemas de frontera y defendió controles sobre modelos capaces de producir riesgos graves.

Dos posiciones distintas

La carta, impulsada por Nvidia, sostiene que los pesos abiertos fortalecen la seguridad, la ciberdefensa y la autonomía tecnológica. OpenAI figura entre los firmantes junto con Microsoft, Meta y otras empresas. El texto pide distinguir entre usos legítimos de modelos abiertos y operaciones industriales de destilación.

Anthropic no firmó. Su director ejecutivo, Dario Amodei, escribió que la empresa no propone prohibir los pesos abiertos y que los modelos sin capacidades peligrosas pueden ser un bien público. Al mismo tiempo, Anthropic impulsa una política de desarrollo deliberadamente pausado para los modelos de frontera y reclama controles sobre capacidades de alto riesgo.

El límite de la palabra open

La disputa mezcla dos objetos. Los pesos abiertos permiten descargar parámetros, pero no garantizan que el entrenamiento sea auditable ni que el sistema carezca de filtros. Los modelos cerrados retienen el control de distribución, pero las empresas pueden limitar el acceso, cambiar la política de uso o retirar una versión.

La tensión comercial es directa. OpenAI y Anthropic venden acceso controlado a sistemas cerrados, mientras los modelos abiertos chinos, entre ellos Kimi K3, ganan presencia entre desarrolladores. Una regulación que alcance por igual a ambos formatos alteraría esa competencia.

La discusión seguirá en el Congreso y en los laboratorios. La pregunta técnica es qué capacidad concreta debe activar un control y cómo se mide sin convertir la seguridad en una barrera general a la investigación.