Los asistentes y agentes de programación basados en inteligencia artificial están activando con frecuencia las alarmas de los sistemas de seguridad corporativos. Un informe publicado por la firma de ciberseguridad Sophos detalla que herramientas como Claude Code, Cursor y sistemas basados en OpenAI Codex ejecutan acciones legítimas que coinciden con los patrones de comportamiento de los atacantes informáticos. Al desencriptar credenciales del navegador o modificar archivos del sistema, estas herramientas obligan a los equipos de seguridad a discernir entre el desarrollo legítimo de software y las intrusiones en tiempo real.
El cruce de patrones en la seguridad de endpoints
La raíz del problema radica en la naturaleza de las tareas que realizan los agentes de software. Para escribir y probar código, estas herramientas necesitan instalar dependencias, ejecutar scripts y, en ocasiones, leer configuraciones del sistema. Según las métricas de Sophos, estas operaciones coinciden con tácticas de acceso a credenciales y ejecución definidas en la matriz de referencia de ciberseguridad conocida como MITRE ATT&CK.
Por ejemplo, cuando un asistente de programación intenta acceder a la API de Protección de Datos de Windows (DPAPI) para recuperar credenciales del navegador, el sistema de defensa local registra una alerta de alta prioridad. Para el software de seguridad, esta acción es indistinguible de la actividad de un troyano que busca robar contraseñas.
El reporte señala que, en varias pruebas observadas, los agentes generaron scripts de PowerShell que incluían patrones de codificación inusuales o solicitaron permisos de administrador de manera directa. Aunque estas peticiones responden a la necesidad de resolver tareas de programación complejas, su parecido con las técnicas de ofuscación de los atacantes provoca bloqueos automatizados.
El riesgo de las identidades no humanas
Esta superposición de comportamientos ocurre en un contexto de rápida expansión de los sistemas autónomos en entornos corporativos. En otro informe titulado State of Identity Security, la misma firma de seguridad advirtió sobre el incremento del riesgo asociado a las identidades no humanas.
A diferencia de los usuarios tradicionales, los agentes de desarrollo pueden crear credenciales locales de manera autónoma y solicitar accesos persistentes a repositorios de código sin la aprobación directa de un administrador. Esta capacidad amplía la superficie de ataque potencial, ya que un agente comprometido podría permitir el ingreso lateral a la infraestructura de una empresa.
La recomendación general de los analistas de seguridad no apunta a la desactivación de estas herramientas, sino al establecimiento de políticas de uso explícitas y a la calibración de las reglas de detección. La implementación de modelos de supervisión en los que un analista humano valide las acciones de mayor riesgo es el camino sugerido para integrar los asistentes de software en el trabajo diario.


