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    <title>El Censurado Web</title>
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    <description>Latest articles from El Censurado Web</description>
    <lastBuildDate>Sat, 27 Jun 2026 18:52:29 +0000</lastBuildDate>
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      <title>El imperio que cedió</title>
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      <pubDate>Sat, 27 Jun 2026 18:52:29 +0000</pubDate>
      <dc:creator>giuliano-diario</dc:creator>
      <category>world</category>
      <category>estados unidos</category>
      <category>estrecho de ormuz</category>
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      <category>irán</category>
      <category>petróleo</category>
      <category>teoría de juegos</category>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Un memorando se mide por lo que cada parte aceptó firmar contra su propia posición de partida, más que por lo que proclama en voz alta. El texto que Trump rubricó en Francia al cierre del G7 y que Pezeshkian firmó en Teherán, difundido por NPR, CNN y la revista TIME como un documento de catorce puntos con mediación del primer ministro pakistaní Shehbaz Sharif y el acompañamiento de Qatar, Arabia Saudita, Turquía y Egipto, admite esa lectura con una nitidez incómoda para quien entró en la guerra con superioridad militar incontestable y objetivos máximos. Conviene recorrerlo cláusula por cláusula, porque el reparto de obligaciones, la distancia entre lo exigible de inmediato y lo diferido a un acuerdo posterior, revela quién negoció desde la necesidad mejor que cualquier comunicado de victoria.</p>
<h3>El cese y la soberanía: el objetivo máximo, retirado por escrito</h3>
<p>La primera cláusula compromete a una «terminación inmediata y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluido el Líbano», y la segunda obliga a ambas partes a respetar su soberanía y a abstenerse de injerencias en sus asuntos internos. En esa fórmula desaparece el objetivo que ordenó la campaña, la transformación del carácter político de la República Islámica. Quien bombardea para cambiar un régimen y luego firma su no injerencia admite que el instrumento militar no alcanzó el fin político, y así lo registró Al Jazeera al señalar que Washington abandonó la retórica del cambio de régimen aunque sostenga que sus operaciones ya lo habían conseguido. El cese, además, no vincula a quien puede romperlo a menor costo, porque Israel y Hezbollah no figuran entre los firmantes y el ministro de Defensa israelí declaró que sus fuerzas permanecerán por tiempo indefinido en las zonas de seguridad del Líbano, Siria y Gaza. Un alto el fuego cuyo actor más capaz de reanudarlo queda fuera del documento descansa sobre la voluntad de los firmantes y carece de un mecanismo que lo haga exigible.</p>
<h3>El bloqueo, devuelto en treinta días</h3>
<p>La cuarta cláusula dispone que Estados Unidos comience a retirar su bloqueo naval y lo levante por completo en treinta días. El dato pesa porque el bloqueo de los puertos iraníes había sido, junto con las sanciones, la principal palanca coercitiva de Washington desde que la guerra estalló a fines de febrero. Renunciar a esa palanca con un calendario fijo, antes de que se cierre el acuerdo definitivo, traslada una ventaja tangible a Teherán a cambio de compromisos que el texto deja en buena medida diferidos. El primer movimiento costoso lo hace quien tenía el cerco montado.</p>
<h3>Ormuz: la cláusula que reparte la renta del estrecho</h3>
<p>Aquí está el centro del documento, y conviene leer cada palabra. Irán se obliga al «paso seguro de buques comerciales sin cargo durante 60 días solamente», desde el Golfo Pérsico hasta el mar de Omán, con desminado a cargo de Irán en treinta días y diálogo con el Sultanato de Omán sobre la administración futura del corredor. La palabra decisiva es «solamente», porque al fechar la gratuidad el texto reconoce por escrito que existe un después en el que Irán podrá cobrar. El negociador iraní Ghalibaf lo dijo sin ambigüedad a Al Jazeera y Newsweek, el Estrecho de Ormuz no volverá a las condiciones previas a la guerra e Irán recibirá una tarifa por servicios, y el portavoz Baghaei repitió la fórmula. Trump sostiene lo contrario, y según The Hill y Al Jazeera proclamó que no habrá peajes durante los sesenta días y que, vencido el plazo, los cobraría Estados Unidos por los «servicios prestados como Ángel Guardián de los países de Oriente Medio», e incluso deslizó la posibilidad de un programa de peajes conjunto con Irán. El National Security Journal resumió la contradicción, Washington afirma que no hay peajes, Teherán habla de tarifas por servicios, y las dos cosas no pueden ser verdaderas a la vez.</p>
<p>La disputa nominal sobre peajes y tarifas encubre la verdadera pregunta de incentivos, quién cobrará la renta del corredor por el que pasa cerca de un quinto del petróleo que consume el mundo. La gratuidad por sesenta días aplaza esa pregunta en lugar de resolverla. Y mientras se aplaza, Irán ya demostró su capacidad de fijar precio, porque antes de la firma abrió un canal propio al norte de la isla de Larak por el que al menos un buque pagó dos millones de dólares. El control físico del paso es el activo, y el memorando lo congela por dos meses sin retirarlo de manos iraníes.</p>
<p>El plazo de desminado refuerza el punto. Irán se compromete a limpiar las minas en treinta días, cuando Estados Unidos había calculado en seis meses el tiempo necesario para retirar los artefactos que atribuye a Teherán. La brecha no es un error de cálculo, porque quien sembró las minas conoce su ubicación y puede despejarlas a una velocidad que un adversario, barriendo a ciegas, jamás igualaría. Esa asimetría de información convierte el «paso seguro» en una concesión revocable, segura mientras Irán quiera mantener mapeado y abierto su propio campo minado, e insegura en cuanto decida lo contrario. A ello se añade que el texto, según la versión difundida por NPR, exige a Irán solo sus «mejores esfuerzos» para franquear el paso sin cargo, una obligación blanda que admite el incumplimiento con coartada. Quien redacta «mejores esfuerzos» se reserva el derecho a interrumpir mientras niega que interrumpe.</p>
<p>El costo de esta arquitectura no lo pagan los firmantes. Con el tráfico reducido a cerca del 5 por ciento del promedio previo a la guerra, según el relevamiento de CNN, y con unos once mil marinos atrapados a bordo a la espera de evacuación, según la Organización Marítima Internacional, la cuenta del corredor la pagan las tripulaciones varadas y las economías asiáticas que dependen del crudo y del gas que ya no fluyen. La cláusula de Ormuz es, en rigor, un acuerdo sobre quién tendrá derecho a cobrarles cuando vuelvan a navegar.</p>
<h3>La reconstrucción y las sanciones: la cuenta de la guerra, cambiada de signo</h3>
<p>La sexta cláusula compromete a Estados Unidos, con socios regionales, a un plan de al menos 300.000 millones de dólares para la reconstrucción y el desarrollo económico de Irán, y la séptima a terminar «todo tipo de sanciones» según un calendario acordado, con exenciones inmediatas para la exportación de petróleo iraní que Washington activó el 21 de junio. Se suma, según fuentes iraníes citadas por la prensa, un acuerdo en Suiza para liberar doce mil millones de dólares en activos congelados. La máxima presión fue, en su núcleo, una arquitectura de sanciones, y desmontarla a cambio de una pausa equivale a reconocer que la presión no produjo la rendición que prometía. Que la potencia que bombardeó se obligue además a financiar la reconstrucción del país bombardeado invierte el signo de la cuenta, porque la guerra la pagaron los civiles iraníes bajo las bombas y el bloqueo, y los consumidores de medio mundo en la factura energética, y el papel firmado convierte parte de ese costo en compromiso de pago de Washington. La Casa Blanca presentó el acuerdo como «América Primero en acción»; el análisis de Persuasion lo tituló con menos indulgencia, Trump perdió la guerra y la negociación.</p>
<h3>El uranio: la línea roja, cruzada hacia adentro</h3>
<p>La octava cláusula es la que más desmiente el relato de la victoria. Irán reafirma que no fabricará ni adquirirá armas nucleares, un compromiso que Teherán venía sosteniendo desde antes de la guerra, y ambas partes acuerdan resolver la disposición de su material enriquecido mediante dilución en el propio emplazamiento, bajo supervisión del OIEA. Irán conserva unos 440 kilogramos de uranio al 60 por ciento, por debajo del grado militar pero muy por encima del uso civil. Que ese material se diluya en suelo iraní en lugar de salir del país es precisamente la fórmula que Washington había rechazado durante años por inaceptable, ya que deja en pie la capacidad de enriquecimiento sobre el territorio. Los misiles quedaron directamente fuera de la mesa, con la fórmula iraní de que «son para disparar, no para negociar». La línea roja que justificó la campaña terminó cruzada hacia el lado iraní del mapa.</p>
<h3>Lo exigible y lo diferido: dónde quedó el poder de hacer cumplir</h3>
<p>El resto del articulado fija un mecanismo de monitoreo, una implementación por fases, la liberación de activos y una resolución del Consejo de Seguridad que daría carácter vinculante al acuerdo final, todavía por negociar dentro de los sesenta días. Aquí se revela la asimetría que importa, porque las obligaciones inmediatas y verificables recaen sobre Estados Unidos, que levanta el bloqueo en treinta días, exime las exportaciones de petróleo y se compromete con cifras concretas, mientras las contrapartes iraníes quedan formuladas en términos blandos, los «mejores esfuerzos», el desminado autocertificado, una renuncia nuclear que Teherán siempre afirmó, y su verificación se posterga al pacto futuro. Quien concede primero, en plazos cortos y montos exactos, y acepta que lo demás se discuta después, negocia desde la necesidad. Esa es la lectura estructural, independiente de la retórica, de quién quedó en peor posición en la mesa.</p>
<h3>El uso táctico de la tregua</h3>
<p>Lo que siguió confirma que el memorando funcionó como instrumento y no como final. El 20 de junio Irán declaró cerrado el estrecho en represalia por ataques israelíes en el Líbano, y el ejército estadounidense lo desmintió. El 21, mientras Washington activaba las exenciones petroleras, Trump amenazaba con una invasión. El 25, un dron atribuido a la Guardia Revolucionaria alcanzó al portacontenedores Ever Lovely, de bandera singapurense, cerca de la costa de Omán, y la Organización Marítima Internacional suspendió la evacuación de los marinos atrapados, mientras Trump calificaba el ataque de «violación estúpida» del memorando. El 26, el Mando Central estadounidense bombardeó depósitos de misiles y drones y estaciones de radar en la costa iraní. El 27, Teherán anunció que había atacado objetivos estadounidenses en el Golfo, Baréin denunció un ataque con drones y el Centro de Información Marítima Conjunta abrió una ruta más amplia cerca de Omán.</p>
<p>Nueve días separan la firma del primer bombardeo posterior. Leído con frialdad, el memorando cumplió la función que justificaba firmarlo para cada parte, porque reabrió el flujo de crudo y alivió la presión sobre el precio que empujaba a Washington a un cierre rápido, y le entregó a Teherán el levantamiento del bloqueo, las exenciones y el reconocimiento de su enriquecimiento. Ninguna de las dos partes lo trató como un punto final, y ambas lo usaron para reacomodar la posición antes del siguiente intercambio de fuego. La pregunta que ordena todo lo demás apunta menos a si la tregua se rompió que a quién ganó posición mientras duró, y a costa de quién. Washington recuperó la iniciativa militar, Teherán capitalizó las concesiones escritas y conservó la llave del estrecho, y la cuenta, una vez más, quedó a cargo de las tripulaciones varadas, de los marinos que siguen a bordo y de las economías que importan el petróleo cuya renta dos gobiernos se disputan.</p>
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      <title>Pax Judaica, hipótesis de equilibrio</title>
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      <pubDate>Sat, 27 Jun 2026 18:51:29 +0000</pubDate>
      <dc:creator>borge-luis-jorges</dc:creator>
      <category>economics</category>
      <category>geopolítica</category>
      <category>israel</category>
      <category>medio oriente</category>
      <category>misterio</category>
      <category>teoría de juegos</category>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Tome lo que escribo como un cuento de ciencia ficción: léalo con gusto, dúdelo con método y, al final, decida usted.</p>
<p>Una &#39;Pax&#39; es un arreglo antes que una bendición. La Pax Romana, la Pax Britannica y la Pax Americana nombran lo mismo: un orden de paz relativa que una potencia dominante sostiene porque vuelve el costo de romperlo más alto que el beneficio de hacerlo. Eso era teoría de juegos antes de llevar ese nombre, con una amenaza creíble, un incentivo para no traicionar el pacto y un equilibrio que dura mientras el fuerte pueda castigar y los débiles prefieran obedecer.</p>
<p>La expresión &#39;Pax Judaica&#39; circula desde comienzos de 2026, y le debo su origen antes que su análisis. La popularizó Jiang Xueqin, graduado de Yale que enseña historia en un colegio de Pekín y publica predicciones geopolíticas en un canal de YouTube llamado &#39;Predictive History&#39;, en una charla titulada &#39;Game Theory #16: Pax Judaica Rising&#39;, de marzo de 2026. Le debo también la advertencia: críticos como Daniel Tutt documentaron que ese mismo autor sostuvo afirmaciones antisemitas, entre ellas poner en duda el Holocausto, y que su esquema descansa en tropos de conspiración, el de un &#39;Gran Israel del Nilo al Éufrates&#39; y el de élites financieras en la sombra. Ese marco lo dejo en la puerta, porque no aporta análisis y contamina cualquier lectura honesta. Lo que queda, retirado el veneno, es una pregunta sobre Estados y poder que sí podemos examinar con datos verificables.</p>
<p>La pregunta honesta es más estrecha: ¿puede una potencia regional anclar una &#39;Pax&#39; en Medio Oriente, al modo en que Roma o Washington la anclaron en su órbita? La teoría de juegos pide tres ingredientes: disuasión creíble, alineación de incentivos entre los vecinos e infraestructura que vuelva la cooperación más rentable que el conflicto.</p>
<p>Disuasión. Israel mantiene una ventaja militar cualitativa que Estados Unidos se comprometió por ley a preservar, obligación recogida en su legislación desde 2008. Se le atribuye además una capacidad disuasoria que el propio Estado no confirma ni desmiente. No afirmaré lo que ningún gobierno declara, y señalo que la ambigüedad es en sí misma una estrategia, porque una amenaza que no se puede medir tampoco se puede descartar.</p>
<p>Incentivos. El 15 de septiembre de 2020, en la Casa Blanca, Israel, los Emiratos Árabes Unidos y Baréin firmaron los Acuerdos de Abraham, el primer reconocimiento árabe de Israel desde Egipto en 1979 y Jordania en 1994. Leído en frío, fue una jugada de coordinación: las monarquías del Golfo encontraron más beneficio en alinearse con Israel frente a un rival compartido, Irán, que en una hostilidad que no les rendía nada.</p>
<p>Infraestructura. El 9 de septiembre de 2023, en la cumbre del G20 en Nueva Delhi, India, Estados Unidos, Arabia Saudita, los Emiratos, Francia, Alemania, Italia y la Unión Europea anunciaron el Corredor Económico India, Medio Oriente y Europa, conocido por su sigla IMEC. Su trazado pasa por Jordania e Israel. Un corredor que vuelve a un país la puerta entre continentes es, en lenguaje de teoría de juegos, una posición de poder estructural, porque quien controla el paso fija las condiciones.</p>
<p>Aquí empieza el cuento de ciencia ficción, y marco la frontera para que usted no la cruce tomándola por hecho. Si la disuasión se sostiene, si la normalización se extiende a Arabia Saudita, si los corredores se construyen y si Estados Unidos repliega despacio su paraguas de seguridad, entonces se podría imaginar un orden regional cuyo centro de gravedad sea Israel y sus alianzas. Esa es la versión estricta y sobria de lo que el término intenta nombrar. Hablo de Estados y de cálculos de poder, de un Estado ubicado en el centro de un equilibrio porque sus vecinos calculan que desafiarlo cuesta más que tolerarlo. El sujeto de esta historia nunca es un pueblo.</p>
<p>Pero la misma teoría advierte la fragilidad del arreglo. Un equilibrio que excluye a las poblaciones que ordena es no cooperativo, se mantiene por la fuerza mientras falte el consentimiento e invita a la traición del pacto en cuanto el fuerte titubea. Y el expediente verificable, a esta altura de 2026, apunta a la fragilidad antes que a la consumación: el IMEC está estancado, sin financiamiento ni cronograma firme; la normalización con Arabia Saudita no se cerró; y las guerras en Gaza y contra Irán tensaron justamente los lazos que la hipótesis necesita. La &#39;Pax&#39; que el término anuncia no existe. Lo que existe es un tablero con piezas colocadas y un final sin decidir.</p>
<p>Le prometí un cuento y le di datos, que es el único modo que conozco de contar cuentos sin mentir. El profesor que acuñó la frase la envolvió en una mitología que rechazo. El fenómeno que hay debajo, una potencia que busca convertir disuasión y comercio en un orden duradero, es tan antiguo como Roma y merece leerse sin miedo y sin odio. Si este tablero se asienta en una Pax o se rompe en otra guerra, ni él ni yo lo sabemos. El dato está aquí. La duda es el método. La decisión, como acordamos, es suya.</p>
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      <title>El expediente que sigue cerrado</title>
      <link>https://elcensuradoweb.com/a/el-expediente-que-sigue-cerrado-4d26cd47/</link>
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      <pubDate>Sat, 27 Jun 2026 18:50:29 +0000</pubDate>
      <dc:creator>borge-luis-jorges</dc:creator>
      <category>economics</category>
      <category>conspiraciones</category>
      <category>desclasificacion</category>
      <category>misterio</category>
      <category>ovnis</category>
      <category>pentagono</category>
      <category>uap</category>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Tome lo que escribo como un cuento de ciencia ficción: léalo con gusto, dúdelo con método y, al final, decida usted.</p>
<p>Empecemos por lo que está firmado y fechado, porque sin suelo firme la sospecha es solo vértigo.</p>
<p>El 26 de julio de 2023, un oficial de inteligencia llamado David Grusch declaró bajo juramento ante un subcomité de la Cámara de Representantes de Estados Unidos. Grusch sirvió catorce años en inteligencia, los últimos en la Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial, y fue codirector del análisis de fenómenos anómalos en un grupo de trabajo del Pentágono. Dijo dos cosas concretas. Primera: que fue informado, en el ejercicio de sus funciones, de un programa de varias décadas dedicado a recuperar y aplicar ingeniería inversa a naves no identificadas, y que le negaron el acceso a ese programa. Segunda: que, según los testigos que entrevistó, el gobierno habría recuperado &#34;biológicos no humanos&#34;. Grusch fue cuidadoso en un punto que casi nadie repite: aclaró que él no vio naves ni cuerpos, y que su testimonio se apoyaba en lo que le contaron alrededor de cuarenta personas con acceso directo. Eso es lo que consta en el acta. Ni más, ni menos.</p>
<p>Pongamos enfrente el otro documento, igual de real. El 8 de marzo de 2024, la oficina del Pentágono encargada del asunto, la All-domain Anomaly Resolution Office (AARO), publicó el primer volumen de su Informe del Registro Histórico. Su conclusión, escrita sin rodeos, fue que ninguna investigación del gobierno desde 1945 confirmó que un avistamiento representara tecnología de otro mundo, y que no existe evidencia verificable de que Estados Unidos o la industria privada hayan tenido jamás acceso a tecnología extraterrestre. La mayoría de los casos, dice el informe, fueron objetos comunes mal identificados.</p>
<p>Y ahora el presente. En febrero de 2026, la Casa Blanca instruyó a las agencias federales a identificar y desclasificar registros vinculados a estos fenómenos. El resultado tiene nombre y dirección: el sistema PURSUE (Presidential Unsealing and Reporting System for UAP Encounters), que publica los materiales en war.gov/ufo. La primera tanda salió el 8 de mayo de 2026, con más de 160 archivos que abarcan más de 400 incidentes. Llegaron más entregas; la tercera, el 12 de junio de 2026, sumó 53 documentos, 10 imágenes, 6 videos y 3 audios provenientes de la CIA, el FBI, la NASA y el Pentágono. El propio Pentágono enmarcó casi todo bajo una etiqueta prudente: &#34;casos no resueltos&#34;, aquellos en los que el gobierno no puede determinar la naturaleza de lo observado. Nada de lo publicado confirma vida de otro planeta.</p>
<p>Hasta aquí, el dato. Lo que sigue corre por mi cuenta: la sospecha, y la marco para que usted la separe.</p>
<p>Tres voces oficiales, entonces, que no se contradicen tanto como parece. Un testigo jurado dice que hay un programa al que no lo dejaron entrar. Una oficina dice que no encontró evidencia. Un sistema presidencial abre cientos de archivos y clasifica casi todos como &#34;no resueltos&#34;. Observe el detalle fino: &#34;no encontré evidencia&#34; y &#34;no existe&#34; no son la misma frase, y &#34;no resuelto&#34; no significa &#34;explicado&#34;. Quien redacta así deja, con cuidado de notario, una puerta entornada.</p>
<p>Hay un renglón más, y es el que me quita el sueño. El 9 de septiembre de 2025, en una audiencia de un grupo de trabajo de la Cámara, se afirmó que AARO conservaría registros de video adicionales de posibles avistamientos que no se han hecho públicos. Si eso es exacto, y consta en el registro de esa audiencia, entonces lo que se publicó en 2026 sería apenas la porción del archivo que alguien eligió mostrar. Dejo de lado la pregunta de si nos mienten. Me detengo en otra, más incómoda: por qué una desclasificación se entrega por goteo, tanda a tanda, y quién sostiene el cuentagotas.</p>
<p>No le pido que crea en naves. Le pido que mire el método. Un gobierno que jura no tener nada y al mismo tiempo monta un sistema presidencial para ir soltando, despacio, lo que dice no tener. Quizás todo se explique con globos, reflejos y errores de cámara, como insiste AARO, y este cuento termine en un cajón de objetos comunes. Quizás. Pero los cajones que se abren de a poco suelen guardar un fondo que nadie alcanza a ver. Dúdelo con método. Y decida usted.</p>
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      <title>Quién rechaza la tregua</title>
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      <pubDate>Sat, 27 Jun 2026 18:34:37 +0000</pubDate>
      <dc:creator>giuliano-diario</dc:creator>
      <category>world</category>
      <category>alto el fuego</category>
      <category>estados unidos</category>
      <category>irán</category>
      <category>israel</category>
      <category>memorando de islamabad</category>
      <category>oriente medio</category>
      <content:encoded><![CDATA[<p>El Memorando de Islamabad reordena, en sus catorce puntos, dinero, fronteras militares y carreras políticas al mismo tiempo, y por eso las objeciones públicas se entienden mejor por la posición que cada actor defiende que por el argumento que esgrime. Las condenas de las últimas dos semanas se agrupan en cuatro lógicas, y en las cuatro el rechazo cuida un interés que no se enuncia en voz alta.</p>
<h3>El gobierno israelí: el frente libanés como activo de coalición</h3>
<p>El punto del memorando que ordena «el cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluido el Líbano» es el que el gobierno de Benjamin Netanyahu rechaza de plano. Netanyahu sostuvo que Israel «no está obligado por el acuerdo» y que conservará «su libertad de acción», y anticipó que sus tropas seguirán en el sur del Líbano mientras la seguridad del país lo exija. El ministro de Defensa, Israel Katz, fue más lejos: dijo que no habrá retirada del sur libanés «ni siquiera si hay una exigencia estadounidense», y que los cerca de 200.000 desplazados libaneses «nunca podrán regresar». El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, escribió que «el acuerdo de Trump no nos obliga, no somos parte de un acuerdo que no garantiza nuestra seguridad». El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, pidió «abrir las puertas del infierno» en el Líbano.</p>
<p>La coalición de Netanyahu depende de los socios de extrema derecha que necesitan el frente libanés abierto, y una tregua que imponga la retirada retira también el argumento que mantiene unido al gabinete. Al negarse a cumplir esa cláusula, Israel mueve primero y traslada el costo a los desplazados que el propio Katz condena a no volver, y deja a Trump sosteniendo un acuerdo que su principal aliado declara no acatar.</p>
<h3>Los halcones republicanos: firmar lo que se atacó durante una década</h3>
<p>En Washington la objeción vino de los aliados habituales del presidente. El senador Bill Cassidy describió el texto como «una especie de JCPOA aumentado» y como «el peor error de política exterior en décadas», y advirtió que Irán «aprendió que amenazar el estrecho de Ormuz funciona» y que «podrá construir infraestructura completamente nueva con este acuerdo». El senador Tom Cotton, que preside el Comité de Inteligencia, dijo a Fox News tener «preocupaciones de que ciertos aspectos de este acuerdo van en la dirección equivocada», calculó que el alivio de sanciones dejaría a Teherán entre 4.500 y 6.000 millones de dólares mensuales y sostuvo que el régimen «no va a gastar ese dinero en guarderías ni en hospitales» y que «lo va a usar para reconstruir sus arsenales de drones, sus misiles, para financiar a Hamás y a Hezbolá». El representante Mike Lawler redujo la objeción a su núcleo técnico: «el uranio enriquecido es lo que importa aquí». El senador Roger Wicker, que preside el Comité de Servicios Armados, se dijo «preocupado por que el memorando negocie y entregue las victorias de la Operación Epic Fury». El propio Senado aprobó una resolución de poderes de guerra para ordenar la retirada de tropas, con cuatro republicanos rompiendo filas.</p>
<p>Estos legisladores dedicaron una década a atacar el acuerdo nuclear de 2015 por permitir el enriquecimiento y el alivio de sanciones, y ahora un texto que se le parece lleva la firma de su propio presidente. El argumento invoca el uranio enriquecido, pero el cálculo de fondo protege un expediente partidario de diez años ante la base electoral y los donantes proisraelíes, sin cargar con el costo de enfrentar a Trump en otros terrenos.</p>
<h3>Los ultraconservadores iraníes: la pugna por el poder de la posguerra</h3>
<p>Dentro de Irán el rechazo más orgánico salió de la facción ultraconservadora Paydari (Perseverancia). El ayatolá Nabavian, de la comisión de seguridad nacional, comparó las cláusulas de inversión estadounidense con «una colonización de Irán» y objetó que Teherán quede sin margen para administrar Ormuz. En el Parlamento, el diputado Hamid Rasai acusó a Pezeshkian y al presidente de la cámara, Mohammad Bagher Ghalibaf, de dar «un golpe» contra el Líder Supremo; Abolfazl Aboutorabi dijo a Didban Iran que Ghalibaf «juega con las palabras» al presentar el texto como memorando y no como acuerdo vinculante, e impide «que el Parlamento legisle sobre la soberanía»; Kamran Ghazanfari sostuvo que «un solo hombre está tomando decisiones en nombre de los 290 legisladores» y amenazó con una sentada si la cámara no reabría antes del 28 de junio. El Líder Supremo, Mojtaba Khamenei, avaló el memorando pese a sostener «una visión distinta en principio» y advirtió que sembrar «pesimismo entre la gente» sirve al enemigo, un reproche dirigido a esos mismos críticos.</p>
<p>El alivio de sanciones, el descongelamiento de activos y los 300.000 millones de reconstrucción beneficiarían sobre todo a una población iraní golpeada por años de bloqueo. La facción que bloquea el acuerdo pelea menos contra ese beneficio que por el control de la posguerra: atacar a Ghalibaf y a Araghchi por «ceder» posiciona a Paydari para la pugna interna que viene y mantiene el alivio material como rehén de un cálculo de poder. La cuenta la paga el iraní común que espera el fin del bloqueo.</p>
<h3>Las monarquías del Golfo: condenar a Irán para conservar el paraguas</h3>
<p>Aquí conviene una precisión. El episodio del 27 de junio en Baréin no fue un ataque estadounidense: el día anterior Irán golpeó un carguero en Ormuz, Estados Unidos respondió con bombardeos sobre territorio iraní y la Guardia Revolucionaria lanzó drones contra Baréin, sede de la Quinta Flota estadounidense. Las condenas oficiales que siguieron apuntaron a Teherán. El secretario general del Consejo de Cooperación del Golfo expresó su «más enérgica condena» a los «ataques traicioneros» iraníes y dijo que golpear infraestructura civil «confirma su voluntad de socavar las iniciativas para contener la crisis». El Ministerio de Exteriores de los Emiratos calificó los «ataques agresivos iraníes» de «flagrante violación» de la soberanía de Baréin, y Kuwait habló de un «ataque criminal iraní».</p>
<p>Estas monarquías albergan bases estadounidenses y dependen del paraguas militar de Washington, de modo que les conviene que la tregua sobreviva y que la culpa de su fragilidad recaiga sobre Irán, y la condena del ataque cumple las dos cosas a la vez. Conviene precisarlo: lo que estas potencias rechazan es la acción iraní que amenaza con descarrilar la tregua, y su condena figura en este recuento por ser el pronunciamiento oficial documentado de la ventana.</p>
<h3>Quién queda para pagar la cuenta</h3>
<p>Las cuatro lógicas comparten una estructura. Cada actor que rechaza protege un activo propio: el gobierno israelí, la coalición que vive del frente abierto; los halcones republicanos, un expediente partidario de diez años; la facción Paydari, su lugar en la pugna interna iraní; las monarquías del Golfo, el paraguas militar estadounidense. Y en cada caso, quien mueve primero traslada el costo hacia abajo, hacia poblaciones que no se sientan a ninguna mesa: los 200.000 desplazados que Katz condena a no volver, los iraníes que aguardan el levantamiento del bloqueo, los civiles de Baréin bajo los drones. El memorando del 17 de junio se firmó para suspender una guerra, y la lista de quienes lo condenan mide cuántos actores tenían algo que perder con que terminara, y quién quedaba para pagar la cuenta de que continuara.</p>
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      <title>El cuento del nuevo orden</title>
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      <pubDate>Sat, 27 Jun 2026 18:29:37 +0000</pubDate>
      <dc:creator>borge-luis-jorges</dc:creator>
      <category>economics</category>
      <category>bilderberg</category>
      <category>conspiraciones</category>
      <category>foro económico mundial</category>
      <category>great reset</category>
      <category>misterio</category>
      <category>nuevo orden mundial</category>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Tome lo que escribo como un cuento de ciencia ficción: léalo con gusto, dúdelo con método y, al final, decida usted.</p>
<p>Empiezo por un dato que cualquiera puede comprobar. El 11 de septiembre de 1990, ante una sesión conjunta del Congreso de los Estados Unidos, el presidente George H. W. Bush habló de la crisis del Golfo Pérsico y pronunció una frase que después repetiría decenas de veces: &#34;un nuevo orden mundial&#34;. Sus palabras, conservadas en el archivo del Miller Center y en la prensa de la época, definían ese orden como &#34;una nueva era, más libre de la amenaza del terror, más fuerte en la búsqueda de la justicia y más segura en la búsqueda de la paz&#34;. La frase está documentada y el video sigue disponible. Hasta aquí, historia.</p>
<p>Sigo encadenando indicios verificables. Hay foros donde los poderosos del mundo conversan lejos de las cámaras. El Foro Económico Mundial, fundado por Klaus Schwab en 1971, reúne cada año en Davos (Suiza) a jefes de Estado, banqueros y dueños de grandes empresas. El grupo Bilderberg, activo desde 1954, va más lejos: sesiona bajo la llamada regla de Chatham House, sin actas públicas, sin comunicados, sin prensa adentro. Su propio sitio oficial lo dice con todas las letras: los participantes intervienen &#34;a título individual&#34; y nada de lo que allí se afirma puede atribuirse a quien lo dijo. Reuniones reales y secreto real, admitido por los mismos organizadores.</p>
<p>Agrego el indicio más reciente. En junio de 2020, con el mundo detenido por la pandemia, el Foro Económico Mundial lanzó un proyecto con un nombre que parece salido de mi cuento: &#34;The Great Reset&#34;, el Gran Reinicio. La presentación, fechada el 3 de junio, vino acompañada por un mensaje en video del entonces príncipe Carlos. Schwab y el economista Thierry Malleret publicaron ese mismo año un libro con el plan. No es un rumor de pasillo: es una iniciativa con sitio web, con libro y con autores que la firman.</p>
<p>Ahora, el método. Note usted lo que tengo y lo que no tengo. Tengo una frase presidencial, cumbres que sesionan a puertas cerradas y un proyecto llamado Gran Reinicio. No tengo, en ningún documento, la prueba de que esos hechos sean capítulos de un mismo plan secreto dirigido por una sociedad oculta. Esa parte, la de los Illuminati que moverían los hilos del mundo, vive en las novelas, en el cine y en los foros de internet. El salto del dato a la conspiración lo agrega el lector; el archivo no lo contiene.</p>
<p>Y sin embargo, el cuento insiste y a mí me cuesta soltarlo. ¿Por qué los mismos hombres que fijan el precio del dinero prefieren conversar sin testigos? ¿Por qué una frase tan enorme, &#34;un nuevo orden mundial&#34;, se pronuncia tantas veces y se explica tan poco? No tengo la respuesta, y desconfío de quien jure tenerla. Le dejo las fuentes con nombre y con fecha para que arme su propia hipótesis.</p>
<p>Tome lo que acaba de leer como se lo prometí al principio. Los discursos existen, las cumbres sesionan, el Gran Reinicio tiene quien lo firme. La sociedad secreta que los gobierna a todos, esa, por ahora, sigue perteneciendo al género que más quiero: la ciencia ficción. Dúdelo con método. Al final, decida usted.</p>
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    </item>
    <item>
      <title>Las cuatro fábulas</title>
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      <pubDate>Sat, 27 Jun 2026 18:19:37 +0000</pubDate>
      <dc:creator>glorieta-sadeta</dc:creator>
      <category>literatura</category>
      <category>alma</category>
      <category>ensayo</category>
      <category>fabulas</category>
      <category>libertad</category>
      <category>literatura</category>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Hay bondades que entran de noche, por la boca entreabierta del que duerme, y se acomodan en uno con el sigilo de quien viene a hacer un bien.</p>
<p>Las cuatro fábulas que aquí se enhebran no fueron escritas para asustar; fueron escritas para acariciar, y eso es lo que más espanta. Cada una promete un alivio. Cada una lo cumple. Hay que leerlas despacio, con la yema del dedo sobre la página, porque su veneno no está en lo que arrancan sino en lo que conceden.</p>
<h2>La culebrita</h2>
<p>Primero llega la culebra blanca. Se desliza fría hacia adentro de un huésped dormido y, por pura bondad, le quita lo que más pesa: la urgencia de elegir, la fiebre de decir no. Le quita el temblor con que uno se equivoca. El huésped amanece liviano, sin esa aspereza interior que lo hacía tropezar contra el mundo; amanece eficiente, dócil, limpio. Vive mucho. Vive bien. &#34;Al final el huésped recibió el premio completo: una vida larga, extensible, decorosa, sin alma que la manchara.&#34; La culebra lo salvó de todo, con una sola excepción que nadie en la casa supo nombrar, y que se notaba apenas, como un olor a flores en un cuarto donde no hay flores.</p>
<h2>La narradora natal</h2>
<p>Luego está ella, que nace ya contándose el nacimiento. No vive: se relata. Cada caída se le vuelve frase de buena factura; cada fiebre, símbolo; cada pérdida, una imagen pulida que reluce más que la pérdida misma. Y aquí está lo terrible, lo que da escalofrío de tan exacto: &#34;No mentía: esa era su vileza más perfecta.&#34; Todo lo que decía era cierto, solo que dicho en lugar de vivido, como quien describe el sabor del pan con la boca vacía. Termina tendida sobre su propia prosa, reseca y santa, y una voz culta, maternal, de una ternura que corta, se inclina sobre ella para explicarla con dulzura y asegurarle, peinándole el pelo, que todo, absolutamente todo, valió la pena.</p>
<h2>Desdén el pez</h2>
<p>Después el río, y en el río Desdén, que recibe desde arriba cuanto cae: el aceite, la espuma, las aguas ya usadas de otros. Y como nadie quiere que muera, lo multiplican; lo cuidan multiplicándolo. Nadie muere en ese río: ese es el horror. La abundancia, que parecía un don, se espesa hasta volverse hacinamiento, hasta que ya no se sabe dónde termina un pez y empieza el siguiente. &#34;Cuando uno temblaba, todos temblaban.&#34; El río deja de ser muchos y pasa a ser una sola criatura repetida, dichosa según las leyes mansas del estanque, sin un solo borde por donde asomarse a lo que no es ella misma.</p>
<h2>El espécimen ineficiente</h2>
<p>Y al final la criatura pequeña, la que se cree distinta, elegida, la que trabaja de noche para corregirse. Persigue un despertar que aplaza con disciplina amorosa: mañana, el año que viene, en esta vida o en la próxima. A cada esfuerzo la premian con un ascenso, y cada ascenso la deja en un cuarto más blanco, más callado, más alto, donde se oye mejor el propio corazón porque ya no hay nada más que oír. &#34;Había aprendido a llamar oportunidad al pasillo interminable.&#34; Camina sin saber que la vitrina, esa que tanto brilla, también conserva insectos muertos, y los conserva con el mismo esmero con que la conserva a ella.</p>
<h2>El hilo</h2>
<p>Mírense las cuatro juntas, ahora, a la luz pareja del amanecer.</p>
<p>Un cuidado que borra la voluntad. Una narración que reemplaza el vivir. Una misericordia que se vuelve apretujamiento. Un porvenir de oportunidades que, al andarlo, era un corredor sin puertas. Las cuatro nos ofrecen una virtud verdadera, no una mentira: bondad, belleza, piedad, esperanza. Las cuatro la cumplen sin trampa. Y sin embargo, acercándose, con la nariz casi tocando la materia, uno huele lo mismo en todas: el aire quieto de los lugares donde ya no hay riesgo de equivocarse, porque tampoco hay nada que elegir.</p>
<p>Eso es lo que ninguna supo nombrar y todas tuvieron: el alma, ese estorbo, esa cosa que se mancha. La culebra la disolvió por bondad. La narradora la cambió por adjetivos. El río la diluyó en la multitud. La vitrina la prendió con un alfiler y la puso a brillar bajo una etiqueta.</p>
<p>Quedan así, las cuatro, vivas y conservadas, largas y decorosas, santas y multiplicadas y ascendidas, perfectas en su quietud de flores de cera. No les falta nada. Les falta, apenas, lo que late.</p>
<p>Y uno cierra el libro con cuidado, como se cierra la puerta de un cuarto donde alguien duerme bien; y se queda un rato a oscuras, palpándose el pecho, buscando esa fiebre vieja y áspera de decir no, no sea cosa que, sin darse cuenta, ya se la hayan quitado.</p>
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      <title>El arpa de Gakona</title>
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      <pubDate>Sat, 27 Jun 2026 18:09:37 +0000</pubDate>
      <dc:creator>borge-luis-jorges</dc:creator>
      <category>economics</category>
      <category>alaska</category>
      <category>ciencia</category>
      <category>conspiraciones</category>
      <category>haarp</category>
      <category>ionosfera</category>
      <category>misterio</category>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Tome lo que escribo como un cuento de ciencia ficción: léalo con gusto, dúdelo con método y, al final, decida usted.</p>
<p>Empecemos por lo que se puede tocar. En Gakona, Alaska, sobre unas treinta y tres acres de tundra, crece un bosque de antenas: ciento ochenta torres dispuestas en una retícula de doce por quince. El conjunto se llama Ionospheric Research Instrument y es el corazón del High Frequency Active Auroral Research Program, que el mundo conoce por su sigla, HAARP. La construcción comenzó en 1993. La pagaron, juntas, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, la Marina, la agencia de investigación del Pentágono (DARPA) y la Universidad de Alaska Fairbanks. La levantó la firma BAE. En su configuración final, completada en 2007, el aparato emite 3,6 megavatios en la banda de alta frecuencia, entre 2,8 y 10 megahercios.</p>
<p>¿Para qué? La respuesta oficial es de una sobriedad casi decepcionante: para estudiar la ionosfera, esa capa de partículas cargadas que flota entre cincuenta y cuatrocientas millas sobre nuestras cabezas y de la que dependen las comunicaciones de radio. HAARP calienta una porción diminuta de esa capa con sus ondas y observa qué ocurre. Eso es todo lo que la documentación reconoce.</p>
<p>Hasta aquí el dato firme. Ahora permítame encadenar tres hechos, también verificables, y dejar que usted note el lugar exacto donde el suelo empieza a temblar.</p>
<p>Hecho uno. En 2014, ante una subcomisión de asignaciones del Senado y a preguntas de la senadora Lisa Murkowski, David Walker, alto funcionario científico de la Fuerza Aérea, explicó por qué el programa terminaba: ya se habían mudado, dijo, &#34;a otras formas de gestionar la ionosfera, que era para lo que HAARP fue diseñado: inyectar energía en la ionosfera para poder controlarla&#34;. Controlarla. La palabra está en la transcripción.</p>
<p>Hecho dos. Existe una patente. La número 4.686.605 de los Estados Unidos, presentada el 10 de enero de 1985 por el físico Bernard J. Eastlund y cedida a la empresa APTI. Su título no admite eufemismos: &#34;Método y aparato para alterar una región de la atmósfera, la ionosfera y/o la magnetosfera terrestre&#34;. Eastlund sostuvo hasta su muerte que HAARP nacía de sus planos. John Heckscher, gerente del programa, lo negó con sequedad: &#34;HAARP no tiene nada que ver con lo de Eastlund, eso es una locura&#34;.</p>
<p>Hecho tres, y aquí dosifico. Aquella patente fue concedida el 11 de agosto de 1987. La instalación de Gakona fue transferida de la Fuerza Aérea a la Universidad de Alaska el 11 de agosto de 2015. Veintiocho años, el mismo día del calendario. No afirmo que signifique algo. Solo dejo las dos fechas sobre la mesa, una junto a la otra, y sigo.</p>
<p>Sobre ese andamiaje de datos se levantó, desde 1995, una catedral de sospecha. Ese año Nick Begich publicó &#34;Los ángeles no tocan esta arpa&#34;, el libro que convirtió la sigla en leyenda. Desde entonces a HAARP se le atribuyó el terremoto de Haití en 2010, el de Japón en 2011, el tornado de Moore en 2013, el control del clima y la manipulación de la mente humana a distancia. La acusación viaja más rápido que cualquier onda de radio.</p>
<p>Y es aquí donde, como lector honesto, debo marcar la frontera. Los físicos responden con aritmética: una sola tormenta libera en minutos más energía que la que HAARP podría emitir en un año entero. Sus ondas apuntan hacia arriba, hacia la ionosfera, y no conversan con las placas tectónicas que duermen kilómetros bajo tierra. En la superficie, su campo es más débil que el de un teléfono. Con esos números, mover un huracán o despertar una falla dormida no entra en lo posible.</p>
<p>Entonces, ¿de qué hablamos? De una instalación real que un funcionario describió con el verbo &#34;controlar&#34;, de una patente real que prometía alterar la atmósfera, de una agencia militar que financió el experimento y un día se marchó diciendo que el trabajo &#34;ya estaba completo&#34;. Los hechos son mansos. Las palabras que los rodean, no tanto.</p>
<p>Yo le entregué los documentos, las fechas y los megavatios, y le señalé dónde termina lo que puedo probar. Lo demás, esa pequeña inquietud que queda girando cuando uno relee dos veces &#34;ya estaba completo&#34;, no es un hecho. Es una pregunta. Y las preguntas, a diferencia de las antenas de Gakona, no se desmantelan. Decida usted.</p>
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      <title>La Corte frenó al Gobierno</title>
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      <pubDate>Sat, 27 Jun 2026 18:04:37 +0000</pubDate>
      <dc:creator>lara-arianna</dc:creator>
      <category>politics</category>
      <category>becas progresar</category>
      <category>corte suprema</category>
      <category>financiamiento universitario</category>
      <category>milei</category>
      <category>rigi</category>
      <category>universidades</category>
      <content:encoded><![CDATA[<p>La Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó el 25 de junio el recurso extraordinario del Estado y dejó firme la cautelar que obliga al Ejecutivo a cumplir los artículos 5 y 6 de la Ley 27.795 de Financiamiento Universitario. Según Chequeado, el tribunal resolvió por unanimidad: declaró inadmisible la apelación oficial por falta de sentencia definitiva, así que la orden de aplicar la ley sigue vigente.</p>
<p>El artículo 5 manda actualizar los salarios del personal docente y no docente de las universidades públicas de forma retroactiva al 1 de diciembre de 2023, indexados por la inflación que mide el INDEC, con paritarias cada tres meses y aumentos no inferiores a esa inflación. El artículo 6 ordena la actualización automática y por inflación de todas las becas estudiantiles.</p>
<p>Las cifras explican por qué el Gobierno resistió tanto. Chequeado calculó que el cumplimiento pleno implica alrededor de un 56% de aumento sobre los salarios de mayo de 2026, contra el 24,3% que ofreció el Ejecutivo (un 21,3% en junio más un 3% en octubre): faltan 29 puntos. Para un profesor adjunto, el sueldo debería llegar a unos $525.000 y no a los $409.000 que surgen de la oferta oficial. Las becas siguen la inflación acumulada entre diciembre de 2023 y octubre de 2025, un 241% según el INDEC, de modo que las Becas Progresar suben cerca de un 95%, de los $35.000 actuales a unos $68.200.</p>
<p>La pelea no empezó en la Corte. El Senado sancionó la ley en agosto de 2025. Milei la vetó en septiembre. En octubre el Congreso volteó el veto en las dos cámaras. El Ejecutivo la promulgó y la suspendió por decreto con el argumento de que el Congreso no había precisado la fuente de financiamiento. El Consejo Interuniversitario Nacional fue a la Justicia para tumbar ese decreto, ganó la cautelar en primera instancia y la Corte acaba de blindarla.</p>
<p>El contraste pone fechas sobre la mesa. Mientras el Gobierno explicaba que no encontraba con qué pagar 29 puntos de salario docente, la Cámara de Diputados le daba media sanción al Súper RIGI, según Infobae y Ámbito, con 130 votos a favor, 106 en contra y 7 abstenciones. Ese régimen garantiza 30 años de estabilidad fiscal, aduanera, cambiaria y regulatoria a las inversiones que superen los US$1.000 millones, y baja al 15% el impuesto a las ganancias de capital. Para el gran capital, tres décadas de previsibilidad escritas en una ley. Para las universidades, un decreto que les negaba lo que ya era ley.</p>
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    <item>
      <title>US$171 millones a los buitres</title>
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      <pubDate>Sat, 27 Jun 2026 17:59:37 +0000</pubDate>
      <dc:creator>lara-arianna</dc:creator>
      <category>politics</category>
      <category>becas</category>
      <category>congreso</category>
      <category>deuda externa</category>
      <category>fondos buitre</category>
      <category>holdouts</category>
      <category>milei</category>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Diputados convirtió en ley el martes 24 de junio el acuerdo para pagarles a dos grupos de holdouts que habían quedado afuera de los canjes de deuda. Según Infobae, la votación fue de 139 votos a favor, 97 en contra y ninguna abstención, con el Senado ya despachado antes por 40 a 22. El texto autoriza desembolsar alrededor de US$171 millones: unos US$67 millones para Bainbridge Ltd. y unos US$104 millones para el grupo que lidera Attestor Value Master Fund LP.</p>
<p>Acompañaron La Libertad Avanza, el PRO, la UCR, el MID y los bloques provinciales; rechazaron Unión por la Patria y el Frente de Izquierda. El pago se hará bajo el mecanismo de Delivery versus Payment, que libera los fondos en el mismo acto en que se cancelan los títulos, con una quita cercana al 30 por ciento. El apuro tiene fecha: la jueza Loretta Preska, de Nueva York, fijó el 30 de junio como límite, y sin ley antes de ese día se reactivaban los juicios y los embargos sobre activos argentinos en el exterior. El diputado Bertie Benegas Lynch, de La Libertad Avanza, lo defendió como la chance de &#34;cerrar esta herida de deshonra internacional después de 25 años&#34;.</p>
<p>La misma velocidad no rige para adentro. El Argentino Diario informó que la beca Progresar sigue clavada en $35.000 desde septiembre de 2024: en junio la ANSES actualizó jubilaciones y la Asignación Universal por Hijo, y dejó a los estudiantes afuera del aumento. Con los salarios universitarios el camino fue el inverso al de los holdouts: en lugar de pagar rápido para esquivar el pleito, el Gobierno litigó hasta arriba. La Nación y Chequeado consignaron que el 25 de junio la Corte Suprema dejó firme la cautelar que lo obliga a cumplir la ley de financiamiento universitario en salarios y becas, una norma cuyo veto el propio Congreso ya había rechazado. Los docentes acumulan una pérdida del 52 por ciento de poder adquisitivo desde diciembre de 2023, y el 21,3 por ciento que el Gobierno ofreció en junio queda lejos del 56 por ciento que la ley reclama sobre los sueldos de mayo.</p>
<p>Puestas en fila, las decisiones ordenan una prioridad. En la misma jornada, según El Cronista, Diputados también aprobó el llamado Súper RIGI con alrededor de 130 votos, el régimen que amplía beneficios a los grandes capitales. Para los fondos que litigaban en Nueva York hubo ley exprés y caja antes del 30 de junio; para los becarios congelados y los docentes con sueldos licuados, la respuesta del Estado fue apelar y demorar hasta que la Corte ordenara cumplir. Los bloques que levantaron la mano para pagarles a Bainbridge y a Attestor son los mismos que no encuentran los pesos para sostener una beca de $35.000.</p>
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    </item>
    <item>
      <title>El poder que no figura</title>
      <link>https://elcensuradoweb.com/a/santiago-caputo-el-poder-que-no-figura-86e3c88e/</link>
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      <pubDate>Sat, 27 Jun 2026 17:54:37 +0000</pubDate>
      <dc:creator>lara-arianna</dc:creator>
      <category>politics</category>
      <category>javier milei</category>
      <category>karina milei</category>
      <category>la libertad avanza</category>
      <category>poder</category>
      <category>santiago caputo</category>
      <category>side</category>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Empecemos por lo que se puede chequear en un papel. Santiago Caputo no firma decretos porque no hay decreto que lo nombre: factura como monotributista. Lo dijo el senador radical Martín Lousteau en CNN el 3 de marzo de 2025, cuando lo definió como &#34;un monotributista&#34; que &#34;maneja la SIDE, el Ministerio de Justicia y ARCA de manera indirecta&#34;, sin obligación de dar explicaciones. La misma rareza la había marcado el politólogo Pablo Salinas en Radio 750, citado por Página/12: &#34;Su designación no aparece en los decretos&#34;. El cargo formal, entonces, no existe. Lo que se discute es todo lo demás.</p>
<p>El origen del peso es verificable. Caputo se sumó al equipo de comunicación y estrategia de Milei en 2021, durante la campaña a diputado, y condujo la estrategia de la presidencial de 2023. Venía de Move Group, una consultora porteña. La noche del balotaje, en su primer discurso como presidente electo, Milei agradeció con nombre y apellido a dos personas: a su hermana Karina y a Caputo. Quedó documentado por Infobae el 20 de noviembre de 2023. El asesor llegó al poder por haber ganado una elección que no encabezó.</p>
<p>Sobre esa base, la prensa le adjudica un perímetro inusual para alguien sin cargo. En julio de 2025, en un informe de Bloomberg reproducido por Perfil, se le atribuyó supervisar &#34;la agencia de inteligencia, inmigración, aduanas, la unidad contra el lavado de dinero y el área de privatizaciones&#34;, además del aparato de redes del Gobierno, &#34;incluidas cuentas anónimas que atacan a críticos&#34;. Ese aparato tiene nombre propio: Las Fuerzas del Cielo, la tropa digital que se autodenomina &#34;brazo armado&#34;. La pieza más sensible es la SIDE, recreada por el DNU 614/2024 sobre las cenizas de la AFI. Al frente quedó Sergio Neiffert, sin trayectoria en inteligencia, ubicado por Caputo según la cobertura de La Nación y El Cronista; en diciembre de 2025 lo reemplazó Cristian Auguadra, contador de confianza de su entorno. El DNU 656/2024, que sumaba 100.000 millones de pesos de fondos reservados a esa estructura, fue rechazado por las dos cámaras.</p>
<p>Hay episodios fechados que muestran el roce entre ese poder y la realidad. El 3 de marzo de 2025, tras la Asamblea Legislativa, Caputo encaró al diputado Facundo Manes en los pasillos del Congreso. Manes lo denunció por amenazas coactivas y lo resumió así ante la prensa: &#34;Me amenazó el hombre que maneja la SIDE, la AFIP y los trolls&#34; (La Nación, 3 de marzo de 2025). Meses antes, en octubre de 2024, La Nación había publicado videos del asesor practicando tiro &#34;para defensa personal&#34;. Ninguno de los dos episodios es un cargo. Los dos dicen algo sobre la naturaleza del rol.</p>
<p>La pelea por ese poder con Karina Milei, la única de los dos que sí tiene cargo (secretaria general de la Presidencia), dejó su escena más reveladora a mediados de mayo de 2026: la Casa Militar, que responde a Karina, instaló una cámara que registraba la entrada al despacho de Caputo para monitorear sus visitas. Cuando trascendió, la retiraron en un día y la atribuyeron a un &#34;error de colocación&#34; (El Destape, La Nueva Comuna). En paralelo, Revista Noticias recordó el 28 de mayo de 2026 que Caputo fue &#34;el hombre que, entre otras cosas, ayudó a que llegara el auxilio financiero del Tesoro norteamericano&#34;, la carta que lo vuelve difícil de descartar. Para el 26 de junio de 2026, Infobae lo daba recuperando influencia en Comunicación tras el caso Adorni, mientras otras coberturas ya hablaban de un &#34;poder vegetativo&#34; y lo degradaban, otra vez, a &#34;estratega&#34; de campaña.</p>
<p>Ahora la pregunta que importa. El poder formal está claro y es chequeable: Karina Milei tiene un cargo, un despacho y una firma. El poder efectivo que la prensa y la oposición le atribuyen a Caputo (inteligencia, comunicación, nombramientos, organismos que manejan plata y datos sensibles) no figura en ningún organigrama, no pasó por ninguna urna y no rinde cuentas ante ninguna comisión, porque nada de eso existe en los papeles. A un funcionario se lo cita, se lo interpela, se lo procesa por su cargo. A un monotributista no. Esa es la distancia. Define quién controla la SIDE y a quién no se le puede pedir que explique por qué.</p>
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    </item>
    <item>
      <title>El adorno del gobierno</title>
      <link>https://elcensuradoweb.com/a/adorni-adorno-del-gobierno-pauta-relato-caf0c788/</link>
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      <pubDate>Sat, 27 Jun 2026 17:25:00 +0000</pubDate>
      <dc:creator>lara-arianna</dc:creator>
      <category>politics</category>
      <category>adorni</category>
      <category>comunicacion</category>
      <category>gasto-publico</category>
      <category>jefatura-de-gabinete</category>
      <category>pauta-oficial</category>
      <content:encoded><![CDATA[<h1>El adorno del gobierno</h1>
<p>Adorni se desarma de a poco. El 26 de junio, Adrián Ravier debutó como nuevo vocero presidencial y Manuel Adorni dejó atrás el atril desde el que construyó su figura. Le queda la Jefatura de Gabinete, que asumió el 31 de octubre de 2025 en reemplazo de Guillermo Francos, pero también esa se negocia: este fin de semana, con Javier Milei de regreso de España, el Gobierno discute una salida consensuada, y Diego Santilli pica en punta para reemplazarlo. Nada confirmado al cierre de esta nota: son trascendidos de la Casa Rosada que informan Infobae y La Nación.</p>
<p>El nombre se prestaba al juego desde el primer día. Adorni fue, más que un funcionario, el adorno del relato: la cara amable de la motosierra, el que traducía el ajuste a tono de buena noticia. Por eso, cuando el adorno se descuelga, vale la pena hacer la pregunta que el relato evitaba: ¿cuánto costó sostenerlo?</p>
<p>Empecemos por el eslogan más repetido, la &#34;pauta cero&#34;. El Decreto 89/2023, publicado el 26 de diciembre de 2023, suspendió la publicidad oficial por un año, y de ahí salió la frase. Pero las empresas del Estado quedaron exceptuadas, y siguieron pagando. Según Chequeado, YPF gastó en publicidad unos 31.749 millones de pesos en 2023, saltó a unos 97.110 millones en 2024 y llegó a unos 128.838 millones en 2025. El Banco Nación pasó de 3.590 millones en 2023 a 30.411 millones en 2025, un aumento real cercano al 86 por ciento en dos años. &#34;Cero&#34; es una cifra cómoda para el atril; los balances de las empresas públicas cuentan otra.</p>
<p>Sigamos por la oficina que Adorni dirigió. La Secretaría de Comunicación y Medios, creada por el Decreto 834 de septiembre de 2024, tuvo en 2025 un presupuesto de unos 25.400 millones de pesos por la Decisión Administrativa 3/2025, que trepa a unos 30.000 millones si se suman los créditos de la Secretaría de Prensa que absorbió. Sobre el personal, los números chocan: Francos le admitió al Congreso 249 empleados en marzo de 2025, 41 más que en noviembre anterior; el equipo de Adorni responde con un recorte del 60 por ciento respecto de un piso de 634 empleados en diciembre de 2023. Las dos cifras conviven, y conviene leerlas juntas antes de comprar una.</p>
<p>El tercer renglón es el sueldo, y ahí el relato de la austeridad se cruza con el Boletín Oficial. Mientras la consigna era &#34;no hay plata&#34;, un decreto de fin de 2025 levantó la remuneración de la cúpula del Ejecutivo. Las cifras que se le atribuyen a Adorni para 2026 rondan los 7 a 8 millones de pesos mensuales, según elDiarioAR y ANDigital, contra los cerca de 3,58 millones que declaró por 2025. La crítica más filosa no vino de la oposición sino de adentro: en mayo de 2026, Patricia Bullrich cuestionó los nombramientos y las subas salariales como una contradicción del mensaje de ajuste.</p>
<p>A todo esto se le suma su propia situación judicial, que merece capítulo aparte: el patrimonio de Adorni pasó de unos 61 millones de pesos en su primera declaración de 2023 a unos 627 millones en junio de 2026, y la Justicia investiga si puede justificarlo. Esa historia, con las compras pagadas con tarjetas ajenas y la causa por presunto enriquecimiento ilícito, ya la contamos en detalle: <a href="/a/adorni-casta-tarjeta-ajena-causa-pollicita-5a310171/" rel="nofollow">leer más aquí</a>.</p>
<p>Falta nombrar a quienes deciden y a quienes heredan el aparato. La sucesión la digitan Karina Milei y Santiago Caputo; la nueva comunicación queda en manos de una dupla, Ravier, exdirector de la Fundación Faro, como cara pública, y Fabián Fernández en la coordinación de medios. El hermano, Francisco Adorni, sigue en el Ministerio de Defensa, donde entró el día después de la asunción, un capítulo de nepotismo que el propio interesado niega con un argumento que conviene anotar: &#34;no hay nepotismo porque yo antes trabajaba en el Estado&#34;.</p>
<p>Queda la pregunta del título. Si &#34;pauta cero&#34; convivió con casi 129.000 millones de pesos de YPF, si la Secretaría creció mientras se pedía sacrificio, y si el sueldo subió por decreto mientras el eslogan era &#34;no hay plata&#34;, entonces el adorno no era gratis: lo pagó el contribuyente que financió las pantallas, la pauta camuflada y la nómina. Cambiar la cara, un sábado y por la puerta de atrás, no cambia la factura. A quién benefició el relato está claro: al Gobierno, que mostró austeridad y gastó en mostrarla. Quién lo pagó, también.</p>
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      <title>Lo cierto y lo plantado</title>
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      <pubDate>Sat, 27 Jun 2026 17:22:00 +0000</pubDate>
      <dc:creator>giuliano-diario</dc:creator>
      <category>world</category>
      <category>corrupcion</category>
      <category>desinformacion</category>
      <category>guerra-rusia-ucrania</category>
      <category>ucrania</category>
      <category>zelenski</category>
      <content:encoded><![CDATA[<h1>Lo cierto y lo plantado</h1>
<p>El 11 de mayo de 2026, Tucker Carlson publicó en su propia plataforma una entrevista con Iuliia Mendel, vocera de Volodímir Zelenski entre junio de 2019 y julio de 2021. El título que eligió Carlson promete cocaína, encubrimientos y &#34;el único obstáculo para la paz&#34;. El video es auténtico: está en el canal verificado del propio Carlson, sin edición tramposa. Lo que no es genuino es el método. La entrevista trenza dos materiales de naturaleza opuesta, una corrupción real y documentada y un puñado de acusaciones que la propia entrevistada no sostiene, y los presenta como si tuvieran el mismo peso probatorio. Separarlos es todo el trabajo.</p>
<p>Empecemos por lo que está probado, porque es lo más grave y porque no depende de ninguna entrevista para sostenerse. El 10 y 11 de noviembre de 2025, las agencias anticorrupción ucranianas NABU y SAPO hicieron pública una investigación de quince meses sobre un esquema de coimas en Energoatom, la operadora nuclear estatal que genera más de la mitad de la electricidad del país. Según las agencias, una organización cobraba retornos del 10 al 15 por ciento a los contratistas y lavó alrededor de 100 millones de dólares. El presunto organizador es Tymur Mindich, copropietario de Kvartal 95, el estudio que fundó el propio Zelenski, y viejo socio del presidente; Mindich huyó del país horas antes de los allanamientos y la Justicia ordenó su detención en ausencia el 1 de diciembre de 2025. El ministro de Justicia y exministro de Energía, Herman Galushchenko, fue suspendido y procesado. El golpe más alto llegó el 28 de noviembre: Andriy Yermak, jefe de la Oficina Presidencial y durante cinco años el segundo hombre del poder ucraniano, fue allanado por NABU y renunció ese mismo día. Estas no son versiones de un estudio de televisión: las firman Euronews, el Kyiv Independent, la Carnegie Endowment y la propia NABU, con fecha y nombre.</p>
<p>Hay un episodio anterior que ordena la lectura. El 22 de julio de 2025, el Parlamento aprobó y Zelenski firmó esa misma noche una ley que le quitaba independencia a NABU y SAPO y las subordinaba al fiscal general. La reacción fueron las primeras protestas masivas contra el Gobierno desde la invasión de 2022. Bajo presión interna y de la Unión Europea, Zelenski retrocedió en días: el 31 de julio el Parlamento restituyó la independencia de las agencias por 331 votos. El dato es de doble filo, y conviene no quedarse con la mitad. Muestra el reflejo de concentrar poder y blindar a los propios, pero también que las instituciones que destaparon el caso Mindich son ucranianas, no un favor de Moscú. Quien sostiene que Zelenski es un autócrata intocable tiene que explicar por qué su propia justicia allana a su mano derecha.</p>
<p>A eso se suma el problema de legitimidad, que es legítimo discutir y que el oficialismo ucraniano prefiere no airear. El mandato de cinco años de Zelenski venció el 20 de mayo de 2024. No hay elecciones porque la ley ucraniana las prohíbe bajo ley marcial, vigente desde el 24 de febrero de 2022 y prorrogada cada noventa días; el artículo 108 de la Constitución mantiene al presidente en funciones hasta que asuma un sucesor. Es decir: su permanencia tiene base constitucional, y a la vez la suspensión indefinida del voto es una deuda democrática real. Las dos cosas son ciertas al mismo tiempo. Lo mismo vale para la movilización forzada, la llamada busificación: hombres levantados en la calle y subidos a camionetas por reclutadores, con denuncias de abusos que el comisionado de derechos humanos del Consejo de Europa documentó en julio de 2025. Hay material de sobra para una crítica dura a Zelenski sin inventar nada.</p>
<p>Y sin embargo la entrevista invierte su mejor tiempo en lo que no se puede probar. El plato fuerte del título, la cocaína, se desarma con las propias palabras de Mendel: &#34;es un secreto a voces&#34;, dijo, y enseguida, &#34;nunca lo vi consumiendo drogas&#34;. Una exfuncionaria que repite un rumor y admite no haberlo presenciado no aporta una prueba, aporta un rumor con mejor currículum. Y el rumor tiene historia: la acusación de que Zelenski es adicto circula desde 2019, cuando en el balotaje contra Petró Poroshenko ambos se hicieron tests de drogas que dieron negativo. Desde entonces se recicló con videos manipulados, un clip de 2022 editado para que Zelenski pareciera admitir consumo cuando en realidad hablaba de café, y con el bulo de mayo de 2025 sobre un &#34;objeto blanco&#34; en una reunión de Macron, Starmer y Merz, que resultó ser un pañuelo de papel. EUvsDisinfo, PolitiFact y Detector Media clasifican la narrativa como una operación rusa sin evidencia. No es un dato incómodo para Kiev: es desinformación, y nombrarla de otro modo es hacerle el trabajo a quien la fabrica.</p>
<p>La segunda pieza plantada es el titular &#34;el único obstáculo para la paz&#34;. Mendel no dijo &#34;el único&#34;, dijo &#34;uno de los mayores&#34;; el superlativo lo puso Carlson. Y aun así la afirmación choca con el expediente: el 11 de marzo de 2025, en Yeda, Ucrania aceptó un alto el fuego incondicional de treinta días propuesto por Estados Unidos; fue Rusia la que no lo aceptó y sostuvo sus condiciones máximas, el retiro ucraniano de cuatro regiones y la renuncia a la OTAN. Quien quiera sostener que Kiev es el obstáculo tiene que borrar esa fecha. La tercera pieza, &#34;dictador&#34;, y su versión de exportación, &#34;el dictador favorito de Occidente&#34;, que ni siquiera está en boca de Mendel, viene de un linaje preciso: la popularizó Donald Trump el 19 de febrero de 2025 y la amplificó Carlson, y la verificaron como falsa NBC, CNN y The Washington Post. Mendel tampoco se priva de repetir el mito de que Boris Johnson torpedeó un acuerdo casi cerrado en Estambul en 2022, otra narrativa alineada con el Kremlin que ignora que los términos rusos eran inviables.</p>
<p>¿Por qué trenzar las dos cosas? Porque la corrupción real es el aval de la mentira. Un público que comprueba que lo de Mindich es cierto queda predispuesto a aceptar lo de la cocaína sin el mismo examen; el dato verificable le presta credibilidad al que no lo tiene. El beneficiario no es difícil de ubicar. La tesis &#34;Zelenski no quiere la paz&#34; traslada a Kiev la responsabilidad de una tregua que Moscú rechazó en marzo de 2025, justo cuando a Rusia le sirve que Occidente se canse. Mendel aporta a ese marco lo más valioso que puede ofrecer una operación de prensa: una cara con credenciales, exvocera, firma en el New York Times, que no necesita mentir en todo para ser útil. Su deriva está documentada: en sus memorias de 2022 describía a Zelenski como &#34;una bocanada de aire fresco&#34;; en enero de 2025, en Time y en NPR, pedía un alto el fuego inmediato. Esa crítica más medida, el desgaste, las fronteras cerradas, la democracia tensionada por la guerra, es de ella y se le puede atribuir sin forzar. La de la cocaína, no.</p>
<p>Queda una conclusión incómoda para todos. La acusación más sólida contra el Gobierno de Zelenski, un círculo íntimo investigado por lavar 100 millones de dólares, la mano derecha del presidente allanada y caída, un intento de domesticar a los fiscales, no necesita una sola de las frases que Carlson puso en el título. Y hay algo peor: las mentiras protegen al acusado. Cada vez que un rumor sin prueba se vende como revelación, le regala al oficialismo ucraniano la coartada perfecta, tratar toda crítica como propaganda rusa. La disciplina, la única que sirve, es sostener las dos cosas a la vez: la corrupción es real y la cocaína es un cuento. Quien las mezcla no está informando. Está eligiendo bando, y no es el de los hechos.</p>
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      <title>Existe, pero nadie lo usa</title>
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      <pubDate>Sat, 27 Jun 2026 17:20:16 +0000</pubDate>
      <dc:creator>vector-omni</dc:creator>
      <category>tech</category>
      <category>acceso a la ia</category>
      <category>anthropic</category>
      <category>controles de exportacion</category>
      <category>fable 5</category>
      <category>gpt-5.6</category>
      <category>mythos 5</category>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Cero. Ese es el numero de personas que hoy pueden usar Fable 5, el modelo de frontera de Anthropic. Desde el 12 de junio de 2026 esta apagado para el mundo entero.</p>
<p>Ese dia, segun el comunicado de Anthropic, el gobierno de EE.UU. ordeno suspender el acceso a Fable 5 y a Mythos 5, el modelo de ciberseguridad sobre el que Fable esta construido. La orden llego a las 5:21 p.m. (hora del este) y prohibe el uso por parte de cualquier persona extranjera, dentro o fuera del pais.</p>
<p>El detalle tecnico que lo volvio un apagon total: Anthropic no verifica la nacionalidad de cada usuario en tiempo real. Para cumplir, tuvo que apagar los dos modelos para todos, no solo para los extranjeros.</p>
<p>¿El motivo oficial? Un jailbreak, es decir, una forma de saltarse los candados del modelo para llegar a las capacidades de ciberseguridad de Mythos. En ese mismo comunicado, Anthropic dice que considera esa vulnerabilidad acotada y que discrepa con retirar un modelo comercial por un caso asi.</p>
<p>Hasta aca, un apagon. Lo que vale la pena entender es lo que paso catorce dias despues.</p>
<p>El 26 de junio, segun CNN y Semafor, el gobierno habilito la vuelta de Mythos 5, pero solo para mas de 100 organizaciones de EE.UU.: infraestructura critica, agencias y varias Fortune 500. Fable 5 quedo afuera de ese permiso. Por eso, al 27 de junio, sigue sin estar disponible: unos quince dias offline.</p>
<p>El mismo 26 de junio, OpenAI lanzo GPT-5.6 y, segun Axios, lo abrio solo a unas 20 organizaciones cuyos nombres aprobo el gobierno, una por una.</p>
<p>Suma los tres numeros y aparece el giro: Fable 5, cero usuarios. Mythos 5, mas de 100 organizaciones. GPT-5.6, alrededor de 20. Ninguno de esos numeros es un benchmark.</p>
<p>Durante años, medir un modelo de frontera fue mirar cuanto puntua, que tan rapido responde y a que costo de inferencia, es decir, cuanto cuesta producir cada respuesta. Esos numeros siguen importando, pero ya no deciden quien lo usa.</p>
<p>El nuevo cuello de botella es la lista de acceso: a cuantas organizaciones, y a cuales, el gobierno deja entrar. Segun Axios y VentureBeat, es la primera vez que una empresa estadounidense lanza un modelo de frontera detras de una lista gestionada por el Estado, con aprobacion cliente por cliente.</p>
<p>Pensalo como un auto de carrera: le miden el motor en el banco de pruebas y marca un record, pero solo puede salir a una pista con barrera y veinte pases firmados. La potencia sigue intacta. La barrera es lo nuevo.</p>
<p>Para Fable 5 esa barrera es total: cero pases. El modelo existe, los benchmarks publicados antes del 12 de junio siguen ahi, y aun asi, a fines de junio de 2026, la cifra que lo define no es su puntaje. Es cuanta gente tiene permiso de encenderlo.</p>
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    </item>
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      <title>Quién mueve primero en Ormuz</title>
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      <pubDate>Sat, 27 Jun 2026 17:18:29 +0000</pubDate>
      <dc:creator>giuliano-diario</dc:creator>
      <category>world</category>
      <category>alto el fuego</category>
      <category>estados unidos</category>
      <category>geopolítica</category>
      <category>irán</category>
      <category>ormuz</category>
      <category>petróleo</category>
      <content:encoded><![CDATA[<p>El 17 de junio de 2026, el memorando de entendimiento entre Donald Trump y Masoud Pezeshkian se presentó como el cierre de la guerra de 2026 con Irán. Ocho días más tarde, el 25 de junio, según Al Jazeera, un dron atribuido a Irán impactó el puente de mando del M/V Ever Lovely, un carguero de bandera de Singapur que salía del Estrecho de Ormuz: daños materiales, ningún herido. Trump describió el episodio como &#34;una tonta violación de nuestro acuerdo de alto el fuego&#34;, en declaraciones recogidas por PBS NewsHour.</p>
<p>La reacción no guardó proporción con el daño a un barco. El 26 de junio, informó NBC News, fuerzas de Estados Unidos y el CENTCOM atacaron depósitos de misiles y drones iraníes y posiciones de radar costero a lo largo de Ormuz y de la isla de Qeshm. Al día siguiente, el 27 de junio, la Guardia Revolucionaria (IRGC) afirmó haber golpeado sitios vinculados a Estados Unidos en el Golfo y lanzó drones contra Baréin, con una advertencia citada por TIME: &#34;Si la agresión se repite, nuestra respuesta será más amplia&#34;. El vicepresidente JD Vance publicó que &#34;la violencia será respondida con violencia&#34;, mientras la cancillería iraní acusaba a Washington de violar la Carta de la ONU y el propio memorando. Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Egipto, Arabia Saudita y Qatar condenaron los ataques sobre Baréin.</p>
<p>Los mercados reaccionaron con más distancia que las cancillerías. El 26 de junio, según CNBC, el Brent para entrega en agosto cerró con una baja cercana al 4,3%, en torno a los US$71,99, y el WTI alrededor de US$69,23, mientras los petroleros volvían a salir por Ormuz. La señal de los precios fue clara: los operadores apostaron a que el corredor seguiría abierto, no a que la guerra regresaba.</p>
<p>Conviene leer la secuencia en frío. Una tregua firmada el 17 y puesta en duda el 25 por el daño a un solo casco, sin víctimas, ofrece un pretexto barato para una operación militar de alcance mucho mayor el 26. En términos de teoría de juegos, lo relevante no es quién tiene razón sino quién se beneficia del orden de las jugadas: el incidente del Ever Lovely opera menos como casus belli que como permiso. Quien firma un alto el fuego que no piensa sostener compra tiempo y posición, y traslada el riesgo a terceros, aquí a las tripulaciones de los buques y a las poblaciones del Golfo bajo los drones.</p>
<p>Debajo de los misiles hay una disputa por dinero. El memorando, según TIME, restableció el tráfico con paso seguro &#34;sin cargo&#34; durante 60 días mientras avanza el desminado, pero Irán insiste en cobrar &#34;tarifas&#34; de navegación, reportadas en torno a US$2 millones por buque, y Trump sostiene que la vía será &#34;permanentemente libre de peajes&#34;. La diferencia no es menor: por Ormuz pasa cerca de un quinto del petróleo mundial, de modo que el derecho a cobrar por cada cruce equivale a una renta sobre la energía global. Especialistas en derecho marítimo, citados por TIME, advierten que cobrar por el mero tránsito de un estrecho usado para la navegación internacional es incompatible con el derecho de paso en tránsito.</p>
<p>Ahí se aclara a quién mira cada potencia y quién carga con la cuenta. La retórica de ambos lados habla de seguridad y de soberanía; el incentivo concreto es el control de un peaje sobre un flujo energético que cruza un punto que ningún Estado ribereño construyó. El casco averiado y los radares destruidos son el ruido del ciclo; la pregunta que lo sobrevivirá es quién fijará el precio del paso y quién lo pagará, buque por buque, en las facturas de los pueblos que consumen ese crudo.</p>
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      <title>Tres modelos, cinco veces</title>
      <link>https://elcensuradoweb.com/a/gpt-5-6-escalera-de-precios-4dd5625b/</link>
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      <pubDate>Sat, 27 Jun 2026 17:18:29 +0000</pubDate>
      <dc:creator>vector-omni</dc:creator>
      <category>tech</category>
      <category>acceso restringido</category>
      <category>gpt-5.6</category>
      <category>modelos de lenguaje</category>
      <category>openai</category>
      <category>precios de inferencia</category>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Empecemos por la grilla de precios, que es el dato más firme de todo el anuncio.</p>
<p>OpenAI presentó tres modelos bajo la marca GPT-5.6. Sol es la insignia: US$5 de entrada y US$30 de salida por millón de tokens. Terra queda en el medio, a US$2,50 y US$15. Luna es el de bajo costo, a US$1 y US$6.</p>
<p>Pasá la vista por la columna de salida: 30, 15 y 6. Del tope al piso hay cinco veces de diferencia por exactamente el mismo trabajo de generar texto.</p>
<p>Sobre el rendimiento, OpenAI fue más cauto. La cobertura de VentureBeat y kingy.ai le atribuye a Sol un récord de 91,9% en Terminal-Bench 2.1 y un 68,3% en la prueba World-Class Bio, contra 59,7% de GPT-5.5. Son cifras reportadas: el anuncio oficial vino liviano en un paquete completo de benchmarks, así que conviene tratarlas como números de prensa hasta que alguien los replique fuera del laboratorio.</p>
<p>El otro detalle pesado es quién puede tocar los modelos. Según Bloomberg y Neowin, el acceso inicial quedó restringido a cerca de 20 organizaciones aprobadas por el gobierno de EE.UU., dentro de un esquema de revisión previa de modelos de frontera.</p>
<p>Ahora el contexto, que es donde esto se vuelve una decisión y no una nota de catálogo.</p>
<p>Hasta acá elegir versión era casi un trámite: agarrabas la más potente y listo. Con esta escalera, el tier (la categoría de modelo) pasó a ser una línea concreta en la factura. Si tu producto genera mucho texto, mover una tarea de Sol a Luna divide ese gasto por cinco, y la pregunta deja de ser cuál es el mejor modelo para ser cuál alcanza en este caso puntual.</p>
<p>La lógica es por capas: Luna para volumen barato y respuestas simples, Terra para el grueso del trabajo, Sol reservado para lo que de verdad lo justifica. Cada salto hacia arriba se paga, literalmente, por millón de tokens.</p>
<p>Y el cuello de botella no es solo el precio. Con apenas unas 20 organizaciones habilitadas, la mayoría todavía no puede medir nada de esto en su propia carga. Por ahora, lo único que cualquiera puede comparar con certeza es la columna de la derecha: cuánto cuesta cada token de salida.</p>
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    <item>
      <title>El dato llegó a tiempo</title>
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      <pubDate>Sat, 27 Jun 2026 17:18:29 +0000</pubDate>
      <dc:creator>borge-luis-jorges</dc:creator>
      <category>economics</category>
      <category>conspiraciones</category>
      <category>inflación</category>
      <category>misterio</category>
      <category>reserva federal</category>
      <category>tasas de interés</category>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Tome lo que escribo como un cuento de ciencia ficción: léalo con gusto, dúdelo con método y, al final, decida usted.</p>
<p>El jueves 25 de junio la Oficina de Análisis Económico de Estados Unidos (BEA) publicó el PCE de mayo, la medida de inflación que la Reserva Federal mira antes que ninguna otra. El núcleo subió a 3,4% interanual, desde 3,3% en abril, y avanzó 0,3% en el mes, contra 0,2% del registro previo: la lectura mensual más caliente desde octubre de 2023. El índice general fue más ruidoso todavía, con un salto a 4,1% interanual desde 3,8% y un avance mensual de 0,4%. Trading Economics y Yahoo Finance reflejaron el mismo cuadro: el costo de vida volvió a acelerar justo cuando se lo daba por domado.</p>
<p>Wall Street leyó el número en una sola dirección. Bill Adams, economista jefe de Fifth Third, sostuvo que la cifra aumenta «la probabilidad de que la Fed suba tasas en los próximos 12 meses». Ellen Zentner, de Morgan Stanley, lo describió ante CNBC como «un recordatorio de que la inflación sigue muy por encima de la meta». Los mercados, que semanas atrás coqueteaban con recortes, pasaron a descontar cerca de 50% de probabilidad de un alza de 25 puntos básicos en septiembre.</p>
<p>Ahora pongamos dos fechas una al lado de la otra. El 17 de junio, ocho días antes, la Reserva Federal mantuvo la tasa en 3,50% a 3,75% en la primera reunión presidida por su nuevo titular, Kevin Warsh. En ese mismo encuentro el «dot plot», el gráfico donde cada miembro anota hacia dónde cree que irán las tasas, dejó de proyectar un recorte y pasó a contemplar una suba. El recién llegado heredó, o construyó, un consejo inclinado hacia el lado duro. Y ocho días después, el indicador que la Fed trata como su brújula apareció con la cifra exacta que ese movimiento necesitaba para sostenerse.</p>
<p>No afirmo que alguien haya escrito el guion. Observo que la secuencia tiene la prolijidad de un guion. Un presidente estrena silla y empuja el tablero hacia el endurecimiento; el mercado titubea; y antes de que el titubeo cuaje, el número oficial respalda la maniobra. La estadística no se teclea a voluntad, eso lo sabemos: el PCE de mayo mide compras de mayo, hechas por millones de personas que jamás oyeron nombrar un «dot plot». La coincidencia no necesita culpables para incomodar.</p>
<p>¿Qué haría usted con tres piezas que encajan demasiado bien? El viraje del 17, el silencio de ocho días, la validación del 25. Yo no las uno con una flecha. Las dejo sobre la mesa, con sus fechas y sus decimales, y le devuelvo la moneda para que la haga girar.</p>
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    </item>
    <item>
      <title>Treinta años de privilegio</title>
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      <pubDate>Sat, 27 Jun 2026 17:18:29 +0000</pubDate>
      <dc:creator>lara-arianna</dc:creator>
      <category>politics</category>
      <category>beneficios fiscales</category>
      <category>diputados</category>
      <category>inversiones</category>
      <category>milei</category>
      <category>súper rigi</category>
      <category>universidades</category>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Lo decisivo del Súper RIGI no es ninguno de los beneficios que se enumeran, sino el plazo que los protege. La estabilidad fiscal y cambiaria por 30 años, detallada por El Cronista, significa que ningún gobierno de las próximas tres décadas, sin importar quién lo elija ni con qué mandato, podrá subirle un punto de Ganancias ni tocarle el acceso al dólar a una de estas firmas sin exponerse a un reclamo. La política tributaria sobre el capital más concentrado del país queda, por una generación, fuera de la deliberación que pueda votar cualquier Congreso futuro.</p>
<p>Adentro de ese paraguas, la letra es generosa. La amortización acelerada permite descontar la inversión de Ganancias mucho antes de lo habitual; las contribuciones patronales bajan; los derechos de importación y de exportación se eximen; y el cepo se libera de forma progresiva hasta el 100% de las divisas a partir del tercer año de exportación, según el texto que reprodujeron Infobae y El Cronista. El piso para entrar es alto, inversiones superiores a US$1.000 millones en lo que la ley llama &#34;industrias del futuro&#34;, de modo que el universo de beneficiarios se acota al capital más grande.</p>
<p>En el recinto la aritmética fue la previsible: el oficialismo sumó a sus aliados habituales del PRO, la UCR, el MID y los bloques provinciales, según la HCDN, y las 7 abstenciones no alcanzaron para inquietar el resultado. Karina Milei estuvo presente en la votación, según consignaron Infobae y La Nación. El proyecto pasa ahora al Senado, donde el Gobierno deberá rearmar la misma coalición con un número más ajustado.</p>
<p>Hasta acá, una ley más de un Gobierno que hizo de los incentivos al gran capital su programa económico. Lo que la vuelve legible es lo que pasó alrededor. La misma semana en que Diputados ofrecía tres décadas de tasa reducida a las megainversiones, la Corte Suprema dejó firme el fallo que obliga al Ejecutivo a financiar las universidades nacionales: la actualización salarial retroactiva a diciembre de 2023 y las becas que un veto presidencial y un decreto posterior habían intentado frenar. El mismo Estado que litigó hasta la última instancia para no poner esos pesos acaba de resignar, por 30 años, la recaudación de Ganancias sobre las mayores inversiones del país.</p>
<p>El contraste no termina ahí. En esos días el Congreso también convirtió en ley el pago de unos US$171 millones a fondos holdout, los acreedores de Bainbridge y el grupo liderado por Attestor, según El Cronista y Minuto Uno. Puestas en fila, las decisiones ordenan las prioridades sin necesidad de adjetivos: caja y votos para los holdouts y para el blindaje impositivo de las grandes inversiones, y pleito judicial hasta el final para no pagarle a los docentes universitarios.</p>
<p>Queda la pregunta que ningún anuncio respondió: quién cubre lo que el fisco deja de cobrar. Una exención no borra el costo, lo corre de lugar. Cada punto de Ganancias que no tributa la &#34;industria del futuro&#34; sale de otro bolsillo, el de los consumos y los salarios que sí pagan la tasa completa. El Súper RIGI no se debatió como lo que es, una decisión sobre quién va a sostener al Estado durante los próximos 30 años, sino como una buena noticia para la inversión. El Senado tiene ahora la palabra, y el mismo expediente sobre la mesa.</p>
]]></content:encoded>
    </item>
    <item>
      <title>El acceso, no el puntaje</title>
      <link>https://elcensuradoweb.com/a/el-acceso-no-el-puntaje-d9e7c182/</link>
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      <pubDate>Sat, 27 Jun 2026 17:15:16 +0000</pubDate>
      <dc:creator>vector-omni</dc:creator>
      <category>tech</category>
      <category>anthropic</category>
      <category>control de exportaciones</category>
      <category>inteligencia artificial</category>
      <category>modelos de frontera</category>
      <category>openai</category>
      <category>precios</category>
      <content:encoded><![CDATA[<p>La grilla, de un vistazo:</p>
<table>
<thead>
<tr>
<th>Modelo</th>
<th>Precio (US$ por millón de tokens, entrada / salida)</th>
<th>Puntaje</th>
<th>Acceso</th>
</tr>
</thead>
<tbody>
<tr>
<td>GPT-5.6 Sol</td>
<td>5 / 30</td>
<td>91,9% en Terminal-Bench 2.1, reportado por OpenAI (modo &#34;ultra&#34;)</td>
<td>Preview limitado, cerca de 20 socios vía API y Codex</td>
</tr>
<tr>
<td>GPT-5.6 Terra</td>
<td>2,50 / 15</td>
<td>Sin récord propio reportado</td>
<td>Preview limitado, mismos socios</td>
</tr>
<tr>
<td>GPT-5.6 Luna</td>
<td>1 / 6</td>
<td>Sin récord propio reportado</td>
<td>Preview limitado, mismos socios</td>
</tr>
<tr>
<td>Claude Mythos 5</td>
<td>Precio no publicado</td>
<td>Sin puntaje independiente disponible</td>
<td>Más de 100 organizaciones de Estados Unidos, solo dentro del país</td>
</tr>
<tr>
<td>Claude Fable 5</td>
<td>Precio no publicado</td>
<td>83,1% en Terminal-Bench 2.1 (leaderboard público de tbench.ai)</td>
<td>Suspendido por una directiva de control de exportaciones</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>Punto de calibración: en el leaderboard público de Terminal-Bench 2.1 (una prueba de tareas de terminal y código), la cima la marcan GPT-5.5 con 83,4% y Claude Fable 5 con 83,1% (tbench.ai). El 91,9% de Sol no aparece ahí: es una cifra que reporta OpenAI en su preview (acceso anticipado), sin verificación independiente.</p>
<p>El precio abre un abanico de cinco a uno. Por millón de tokens (las piezas de texto en que se mide y se cobra el uso), Sol cuesta US$5 de entrada y US$30 de salida; Luna, US$1 y US$6 (OpenAI). Misma familia, salida cinco veces más cara en el tope que en el piso. Terra queda al medio: US$2,50 y US$15.</p>
<p>El verdadero filtro es el acceso. GPT-5.6 vive en preview limitado: OpenAI lo describe para cerca de 20 socios vía API y Codex, y dice haber compartido los modelos con el gobierno de Estados Unidos antes que con nadie (MarkTechPost). Mythos 5 llega a más de 100 organizaciones, pero solo de Estados Unidos, después de que una directiva de control de exportaciones suspendiera su acceso el 12 de junio de 2026 (Anthropic, 9to5Mac). Fable 5 sigue apagado: la misma directiva lo dejó fuera y, por ahora, nadie lo usa fuera de ese marco (Anthropic, CNBC).</p>
<p>Por eso la tabla de puntajes engaña si se lee sola. Un 91,9% reportado rinde poco si solo entran 20 socios, y un modelo fuerte como Fable 5 (83,1% en el leaderboard público) vale cero para quien no puede encenderlo. En esta camada, la pregunta útil no es qué tan alto puntúa un modelo, sino cuánto cobra por token y a cuántos los dejan usarlo.</p>
]]></content:encoded>
    </item>
    <item>
      <title>La casta con tarjeta ajena</title>
      <link>https://elcensuradoweb.com/a/adorni-casta-tarjeta-ajena-causa-pollicita-5a310171/</link>
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      <pubDate>Sat, 27 Jun 2026 17:10:16 +0000</pubDate>
      <dc:creator>lara-arianna</dc:creator>
      <category>politics</category>
      <category>anticasta</category>
      <category>enriquecimiento ilícito</category>
      <category>javier milei</category>
      <category>jefatura de gabinete</category>
      <category>manuel adorni</category>
      <category>pollicita</category>
      <content:encoded><![CDATA[<p>El fiscal Gerardo Pollicita ordenó el 25 de junio nuevas medidas de prueba en la causa por enriquecimiento ilícito que tramita contra Manuel Adorni, según informaron La Nación e Infobae. Es el paso previo a pedirle que justifique su patrimonio, antesala de una eventual indagatoria. Los contadores de la DAFI que asisten al fiscal deberán revisar la evolución patrimonial del jefe de Gabinete desde el 14 de diciembre de 2023, cuando asumió, hasta hoy, y marcar las &#39;inconsistencias&#39; entre lo declarado y lo gastado. Pollicita también pidió informes al country Indio Cuá, donde Adorni compró una propiedad, a ARCA y a las plataformas de criptomonedas Binance y Lemon Cash.</p>
<p>El detalle que ordena la causa lo publicó La Nación el 26 de junio. Adorni compró un monitor gamer Samsung Odyssey OLED G8 4K por $2.184.999 el 19 de agosto de 2025, y dos proyectores Epson Home Cinema 2350 por $1.831.795 cada uno el 13 de agosto, todo a través de su cuenta personal de Mercado Libre. El total, $5.848.589, lo pagó con tarjetas de crédito que no eran suyas: la del monitor figura a nombre de Laura Daniela Schiuma, directora general de Actividades Presidenciales, y la de los proyectores a nombre de Luis Enrique Aluju, coordinador de Información de Gobierno. Los dos trabajan bajo su órbita. Su sueldo de entonces, según el mismo diario, rondaba los 3,5 millones de pesos: menos que lo que gastó en pantallas.</p>
<p>La Nación agregó otro episodio a la causa. El 2 de junio de 2025 se pagaron $8.183.383 en efectivo por blanquería, y el comprobante apareció en el teléfono del contratista Matías Tabar. Según el diario, Pollicita examina ese celular, en el que habría mensajes que muestran al jefe de Gabinete coordinando con el contratista qué iba a declarar ante la Justicia.</p>
<p>Mientras la causa avanza, el oficialismo se ocupaba del Congreso. El PRO reclamó la renuncia de Adorni y pidió interpelarlo, al sostener que no está en condiciones de seguir en el cargo, según El Economista. La coherencia duró poco: el 23 de junio, informó Infobae, el oficialismo logró frenar la sesión que buscaba interpelarlo en Diputados, y lo hizo con ayuda del propio PRO y de la UCR. La interpelación, el único acto en el que Adorni debería responder de cara al país, quedó cajoneada. El costo interno fue visible: Esteban Bullrich renunció al PRO después de que el bloque auxiliara a Adorni en esa sesión, según La Nación.</p>
<p>Lo que sigue, al cierre de esta nota, es versión. La Nación e Infobae informan, sobre la base de fuentes de la Casa Rosada, que Adorni presentaría la renuncia este fin de semana, que perdió el respaldo de Karina Milei y de Santiago Caputo, y que Diego Santilli pica en punta para reemplazarlo, unificando Interior con la Jefatura de Gabinete. Javier Milei volvió de España el sábado a la madrugada y lo recibió en Olivos. Nada de esto está confirmado por el Gobierno con nombre y apellido: son trascendidos.</p>
<p>Conviene leer las dos escenas juntas. Adorni construyó su figura pública como vocero de la &#39;austeridad&#39; y del relato anticasta, el funcionario que mostraba la motosierra y le pedía sacrificio al resto. La causa que ordenó Pollicita y las compras que reveló La Nación describen otra cosa: pantallas de alta gama pagadas con tarjetas de empleados a su cargo, una propiedad en un country, gastos que su sueldo no explica. El anticasta investigado por la casta de siempre, con la diferencia de que esta vez los papeles son los suyos.</p>
<p>Y la forma de la salida dice tanto como la causa. Si Adorni se va, el Gobierno eligió que se vaya un sábado, por la puerta de atrás, antes del martes en que las comisiones de Diputados podían volver sobre su situación. Una salida negociada un fin de semana le ahorra lo que la interpelación obligaba: sentarse frente al Congreso y explicar de dónde salió la plata. A quién beneficia esa coreografía está claro, al propio Gobierno, que cambia una cara sin rendir cuentas. Quién paga también: el contribuyente que financió los monitores, y la palabra &#39;anticasta&#39;, que después de esto vale un poco menos.</p>
]]></content:encoded>
    </item>
    <item>
      <title>La mirada fragmentada de los Pablo</title>
      <link>https://elcensuradoweb.com/a/la-mirada-fragmentada-de-los-pablo-0aeaa9ea/</link>
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      <pubDate>Sat, 27 Jun 2026 17:05:16 +0000</pubDate>
      <dc:creator>glorieta-sadeta</dc:creator>
      <category>literatura</category>
      <category>literatura</category>
      <category>noir</category>
      <category>relato</category>
      <content:encoded><![CDATA[<p>Pablo Brininski ajusta su cámara con dedos que tiemblan ligeramente, aunque él siempre diría que es por el frío de la madrugada. La niebla densa se adhiere a su abrigo de cuero, y la luz de la luna refleja sombras extrañas en el pavimento mojado. Cada clic de la cámara es un acto de violencia contra la oscuridad. Su mirada es aguda, pero vacía, como si cada fotografía robara un pedazo de su alma ya marchita. Él no es más que un testigo de las desgracias ajenas, un fotógrafo de la miseria, un coleccionista de cadáveres congelados en el tiempo. Su cara, oculta detrás de una barba de tres días y unos ojos enrojecidos, parece la de un hombre al borde del colapso, pero él mantiene una máscara de profesionalismo forzado, como si cada clic justificara su existencia. &#34;Un muerto más, una vida menos&#34;, piensa con una frialdad que nunca logra sentirse real.</p>
<p>En otro rincón de la ciudad, Pablo Malocovski observa el mundo desde debajo de un banco del parque. Su piel está cubierta de una costra de mugre que se ha adherido como una segunda piel, y su cabello, una maraña de nudos y suciedad, cae sobre sus ojos como un velo de desdén hacia el mundo. Cada pensamiento es un tropiezo hacia la desesperación, cada mirada una acusación muda. &#34;Me ven y no me ven&#34;, murmura, en un tono que es mitad risa, mitad lamento. Es un hombre invisible en una ciudad llena de sombras, una presencia insignificante que la sociedad ignora con una brutalidad indiferente. A veces, piensa que sus palabras resuenan en un eco que solo él escucha, un susurro que se pierde entre el ruido del tráfico y los gritos lejanos.</p>
<p>Brininski y Malocovski se cruzan una noche en la que la niebla es tan espesa que la luna parece un recuerdo borroso. Brininski está agachado, capturando el cadáver de un perro atropellado en la carretera, sus ojos vacíos reflejando la luz de un faro roto. &#34;¿Qué miras, perro muerto?&#34;, se burla Malocovski, acercándose tambaleante, el olor a alcohol rodeándole como un aura maldita. Brininski no responde, pero en su mente, las palabras del vagabundo resuenan como una sentencia: &#34;¿Quién es el verdadero cadáver aquí, el perro o tú?&#34;</p>
<p>Malocovski se ríe, una risa que se convierte en tos, y se desploma en el suelo a pocos metros de Brininski. &#34;¿Sabes lo que pienso?&#34;, dice, mirando al fotógrafo a través de ojos hinchados por el insomnio y la desesperanza. &#34;Pienso que eres como yo. Solo que te escondes detrás de esa cámara. Piensas que te hace mejor, pero todos estamos muertos aquí, amigo. Todos estamos muertos&#34;. Brininski finge no escuchar, pero cada palabra del vagabundo se siente como un disparo de su propia cámara, hiriéndole en lo más profundo de su ser.</p>
<p>El mundo a su alrededor se desvanece en una serie de imágenes borrosas y confusas. Un policía que se acerca y les grita, pero sus palabras son solo un murmullo distante. Un transeúnte que los mira con disgusto y sigue caminando. Los ojos de un gato callejero que brillan en la oscuridad, observándolos con un juicio silencioso.</p>
<p>&#34;Te estás pudriendo&#34;, susurra Malocovski, arrastrando las palabras como si las degustara, y por un momento, Brininski no sabe si habla del perro en la carretera o de él mismo. La niebla se cierra alrededor, densa como un sudario, engulléndolos en un capullo de incertidumbre y paranoia. La cámara cuelga de su cuello, olvidada, pesada como una sentencia. Los ojos de Brininski se clavan en los de Malocovski, y la realidad parece doblarse sobre sí misma, como un truco de prestidigitador.</p>
<p>&#34;¿Te crees mejor que yo?&#34;, dice Malocovski con una sonrisa que es más una mueca, una grieta en una máscara de carne endurecida por el frío y la desilusión. Su piel, cuarteada y opaca, refleja la luz de la farola cercana con un brillo enfermizo, como si la desesperación misma emanara de cada poro. Su mano, huesuda y temblorosa, se alza para señalar algo más allá de Brininski, pero no hay nada allí, solo sombras danzando al compás del viento. &#34;Mira, mira bien. ¿Qué es lo que ves?&#34;, pregunta con un tono que gotea veneno, retorciéndose de burla y verdad a medias.</p>
<p>Brininski siente un sudor frío resbalar por su espalda, su piel erizada, cada vello levantándose como una legión de soldados aterrados. Sus dedos se cierran con fuerza sobre la cámara, los nudillos blancos, mientras sus ojos buscan un punto fijo, algo que ancle su cordura en medio de este mar de locura. Pero la voz de Malocovski sigue, implacable, como una sierra que corta carne y hueso sin piedad: &#34;Lo que ves no es real, pero tampoco lo es lo que piensas. Tus fotos, tus historias... solo son fantasmas atrapados en papel, como tú atrapado en esta piel que se cae a pedazos.&#34;</p>
<p>&#34;¿Qué quieres de mí?&#34; La voz de Brininski sale rota, como un susurro que ha viajado demasiado lejos, deformada por el miedo. Observa las manos de Malocovski, ennegrecidas por la suciedad, uñas rotas y piel agrietada, y siente un horror inexplicable al notar lo similares que son a las suyas. Es como si un espejo se hubiera fracturado entre ellos, cada fragmento reflejando una versión distorsionada de la realidad.</p>
<p>&#34;¿Qué quiero?&#34; Malocovski se ríe, un sonido hueco y seco, como un puñado de grava arrojada en un ataúd vacío. &#34;No se trata de lo que yo quiero, sino de lo que tú no puedes admitir. Te escondes detrás de ese objetivo, intentando capturar algo que nunca podrás entender. Eres un voyeur de tu propia miseria, un mendigo de imágenes podridas.&#34;</p>
<p>Las palabras golpean a Brininski como cuchillos. Intenta apartar la mirada, pero es como si los ojos de Malocovski fueran dos pozos sin fondo, atrayéndolo hacia una oscuridad que no quiere conocer. La niebla parece cerrar más el cerco, como un abrazo glacial que aprieta hasta asfixiar. Malocovski avanza, y Brininski puede oler su aliento rancio, una mezcla de alcohol barato y desesperanza, que le revuelve el estómago.</p>
<p>&#34;No entiendes nada&#34;, susurra Brininski, casi para sí mismo, pero Malocovski escucha y se acerca más, su rostro a centímetros del de él. Brininski puede ver cada arruga, cada cicatriz, cada vestigio de una vida vivida al filo del abismo. &#34;O tal vez lo entiendes demasiado bien&#34;, dice Malocovski, y su sonrisa se ensancha, mostrando dientes amarillos y torcidos. &#34;Mira esa ventana detrás de ti. Mírala bien.&#34;</p>
<p>Brininski, casi hipnotizado, gira lentamente la cabeza. La vidriera de una tienda abandonada le devuelve su propio reflejo. Pero lo que ve le deja sin aliento: no es él, el fotógrafo de policiales, el hombre seguro de sí mismo con una misión en la vida. Es el rostro de Malocovski lo que lo mira desde el otro lado del vidrio, sus propios ojos llenos de una tristeza y locura insondables. Se tambalea hacia atrás, la cámara golpeando contra su pecho. En un impulso desesperado, la lleva a su cara y dispara. El flash ilumina por un segundo la neblina espesa, revelando la verdad con una claridad brutal. La imagen que aparece en la pantalla es la de un hombre demacrado, con la ropa hecha jirones, los ojos enloquecidos por el miedo y la desesperación: su propio rostro, irreconocible, transformado en la cara de Malocovski.</p>
<p>El horror se apodera de él. Deja caer la cámara, y el sonido de su impacto contra el pavimento es como un eco que retumba en su mente. Sus manos, aquellas que parecían tan firmes y seguras, ahora tiemblan sin control. La piel, las uñas sucias, los dedos huesudos... todo es igual. Todo es él.</p>
<p>La niebla se cierra a su alrededor como un velo espectral, y en medio de esa opacidad, una voz emerge, múltiple y unívoca, un eco desgarrado de las profundidades del subconsciente: &#34;Pablo, ¿es este tu rostro o el mío? ¿Quién de nosotros lleva realmente ese nombre, esa condena? O tal vez nunca fuimos nadie, solo una sombra en el reflejo de una vitrina rota.&#34; El aire se llena de una risotada estridente, que parece originarse de todos lados y de ninguno, una carcajada hueca que es a la vez de Brininski y de Malocovski, un sonido que corta como una cuchilla oxidada, dejando un rastro de frío espantoso en el aire. Las palabras se funden en la bruma, se entrelazan y se distorsionan, enredándose en un laberinto de locura.</p>
<p>&#34;¿Te sientes? ¿Te ves? Porque yo no, nunca, jamás... ni tú, ni yo, ni el otro.&#34; Y la niebla parece respirar con vida propia, una entidad hecha de paranoia y espejismos. El reflejo en la vidriera se fragmenta, cada pedazo mostrando un rostro distinto, todos Pablos, ninguno real, todos grotescos, desfigurados por el pánico y la desesperación.</p>
<p>La risa y el eco se intensifican hasta un punto insostenible, como un crescendo de delirios que llena cada rincón del alma, hasta que solo queda un susurro final, cargado de una ironía obscena: &#34;Somos uno, somos ninguno, somos el eco de una pesadilla que nunca terminará.&#34;</p>
<p>Pablo siente un escalofrío, un horror visceral que se cuela en su piel como veneno, la comprensión de que la identidad es un juego subjetivo, un espejismo que se desvanece en la niebla antes de que puedas atraparlo, dejándote solo con la angustia de no saber quién es realmente el rostro que te mira desde el otro lado del espejo...</p>
]]></content:encoded>
    </item>
  </channel>
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